Música

Tres joyas de la vanguardia canaria para un gélido verano

El sello tinerfeño Keroxen publica tres últimas y magníficas referencias de los grupo Gaf & The Love Supreme Arkestra, Tupperwear y Salétile

El grupo Gaf & The Love Supreme Arkestra

El grupo Gaf & The Love Supreme Arkestra / LP / DLP

El sello tinerfeño Keroxen alcanza cotas máximas de calidad artística con la publicación de tres referencias imprescindibles en este mes de julio. Se trata del avant-jazz de Gaf & The Love Supreme Arkestra, la electrónica expresionista de Tupperwear, y el noise psicodélico de los sorprendentes Salétile.

El siempre sorprendente sello tinerfeño Keroxen acaba de publicar tres referencias imprescindibles para los amantes de la música experimental hecha en el Archipiélago con intención de trascendencia universal. Se trata de tres de sus artistas más importantes que, a su vez, representan otras tantas distintas maneras de aproximarse a las corrientes de vanguardia que coexisten hoy en el ámbito internacional. Ellos son el jazz experimental de Gaf & The Love Supreme Arkestra, la electrónica expresionista de Tupperware y el noise psicodélico de los maravillosos Salétile que sorprenden con una obra maestra de magnitudes inabarcables en uno de los mejores discos que se hayan grabado nunca en el Archipiélago.

Tras el éxito de su último y doble álbum Garden Island publicado en 2021, el octeto tinerfeño Gaf & The Love Supreme Arkestra regresa con un nuevo trabajo titulado Ganzfeld. Si su anterior álbum se inspiraba en la filosofía de César Manrique y su innovador trabajo ecológico en la isla de Lanzarote, para este nuevo disco, la banda que lidera Mladen Kurajica, dirige su mirada creativa a las zonas bajas del norte de Tenerife.

Se trata del tercer álbum de Gaf & The Love Supreme Arkestra, aunque podría contabilizarse como el séptimo si incluimos los cuatro que ha sacado también su grupo primo-hermano Gaf y La estrella de La Muerte. Aquí, los integrantes imaginan una banda sonora retrofuturista para un brumoso paseo por la costa volcánica, llena de atmósferas húmedas y jams expansivos con su ya característica mezcla de jazz, psicodelia y rock.

Saxofones, trompeta, bajo, guitarra, sintetizadores, vibráfono, marimba, batería y sección de vientos incluyendo pito herreño y flautas vietnamitas, que dan lugar a un amplio espectro de escapismo auditivo. Desde referencias al avant-garde escandinavo de Mats Gustafsson al hard bop de John Coltrane, en el disco se suceden temas como Ocean drive o Baracán de estructuras hipnóticas, con base de ritmos contundentes, repletas de detalles instrumentales que requieren cierta predisposición por parte del oyente, o una escucha atenta y reiterada en la que el aficionado a los sonidos innovadores va descubriendo interesantes aristas con cada nueva escucha. Otras composiciones como Buenavista Moon Club, o la canción que titula el disco, alcanzan sus mayores cotas de arrebatos instrumentales con fascinantes juegos entre teclados y saxos que rozan a veces el space-rock.

Exploración

Con su cuarto trabajo, Pentagonono, Tupperwear se introduce en una profunda exploración de los fundamentos de la música. Se trata de un juego a través de la extrapolación de la geometría a diversos parámetros musicales, abarcando aspectos clásicos como el tono, el timbre, el ritmo, la intensidad, etc., así como el ruido, las texturas o las matemáticas implícitas en elementos naturales o irracionales. El proyecto, integrado por Daniel García Báez y Mladen Kurajica, honda en la cosmología y la naturaleza en una aproximación musical a la numerología básica que desvela el universo, la escala armónica, el número e y las espirales logarítmicas. Siguiendo los pasos de anteriores exploradores sonoros de diversos orígenes espaciales y temporales como la música gamelana con su infinita replicación polirrítmica, la psicodelia, el serialismo, la musique concrète, Bach o J Dilla, el álbum presenta títulos de carácter existencialistas del tipo Heptágono o Primos recall, pasando por referencias exquisitas hacia Brian Eno (Armonicono), el krautrock de Can (Taga nano) o el universo sonoro de David Lynch (To Elo).

Salétile vuelve a Keroxen con su segundo álbum de larga duración de temas psicodelia y neo shoegaze inspirados en los años sesenta. Su primer álbum, Humanoides del abismo, ya evocaba un viaje submarino incluyendo títulos muy embriagadores del tipo Tuesday o Invisible, que presagiaban una futura obra maestra. Y esas expectativas se confirman con creces en este segundo trabajo Saturno 3 - Atmósfera 0

La banda, formado por Daniel García, Elsa Mateu y Ruymán García, emerge a la superficie con una intención melódica más acusada, con el uso de técnicas contemporáneas como el looping y el procesado en tiempo real, y abarcando influencias tan diversas como la música clásica, el pop de los 60, el hip-hop, el dub, el shoegaze inglés de los 90, la música concreta, el slowcore o el math rock. El resultado es una obra fascinante que deja noqueado al oyente desde el primero hasta el último tema. 

Comienza con un New trombon en donde sale a relucir los pasajes más inspirados de The Flaming Lips con cierto aire al primer Robyn Hitchcock. Otros temas, como Dürüm o Fritolay, alternan el rock gótico de The Cure o Siouxsie and The Banshees con el noise más sugerente de My Bloody Valentine o Dinosaur Jr. La primera joya es, sin embargo, Tingle bells, con una manera de entender el ruido cercana al siempre imprescindible Glenn Branca. A un nivel similar se encuentra la maravillosa Mr Water, un medio tiempo que recuerda a los mejores Television con muralla sónica inclusive. Y destacar las aproximaciones contemporáneas que realizan a los universos de Brian Wilson y Ray Davis en títulos tan adictivos como Brakefast o Tiburón 3. Tres trabajos, en definitiva, que sitúan al prestigioso sello tinerfeño Keroxen al nivel de las grandes compañías internacionales en su búsqueda de dar salida a los grandes talentos de la música de las islas que, de otra manera, no hubieran visto la luz.