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Música

El Colectivo Cactus del músico José Carlos Cejudo aterriza en Asociación Atlas con versiones de los Pixies

El concierto tendrá lugar mañana a las 20.00 horas en la sede ubicada en el barrio de La Isleta

Colectivo Cactus en concierto.

Colectivo Cactus en concierto. / LP/DLP

Martina Andrés

Martina Andrés

Las Palmas de Gran Canaria

Colectivo Cactus es un misterio que se va poco a poco desvelando: tras su primer concierto el pasado viernes 16 de agosto en Sala Faro, esta «secta» musical vuelve a juntarse mañana en la Asociación Atlas a las 20.00 horas para dar su segundo concierto. Los nombres detrás de este grupo son los de Nathalie Doppe (vocalista), Matías Nahman (guitarra eléctrica), Oscar Galván (teclas) y Jose Carlos Cejudo que, a la batería, ha sido el fundador de esta banda cuya idiosincrasia se construye en torno a la música de los Pixies.

«Podrán ser miembros de la secta los que aprendan a tocar algunos de los temas de Colectivo Cactus, en cualquier instrumento, como si quieres que sea un triángulo. Pero lo primero que hay que hacer es adorar el contenido, la música de los Pixies, la de los primeros discos», dice Cejudo entre risas y admitiendo que los Pixies actuales no le gustan.

Al formar este colectivo musical, lo que persigue el músico canario es la sensación que tenía cuando escuchaba a la banda estadounidense en sus comienzos. La historia se remonta a los años 90, cuando con su grupo Sol-Off -ese que le puso a rodar en el circuito musical y artístico de la isla hasta el año 95, momento en el que se desintegró- escuchaban canciones como Cactus, que vio la luz en el año 1988.

«Era un tema de los Pixies que también había elegido David Bowie para hacer una versión, un tema blues así muy lento, muy oscuro. Lo elegimos como nombre porque nos gustó y sonaba bien», explica Cejudo. «Los Pixies son una banda que en su momento sí triunfaron. Aunque ahora están en el olvido, ellos siguen tocando. Nosotros cogemos esas estructuras musicales y las cambiamos un poco», aclara.

La rabia

¿Y cuál es esa sensación que el músico persigue a través de sus recuerdos musicales? «La rabia que transmitían al principio», responde el músico. «Después de toda esa historia, cuando me he puesto a dar clases, me he dado cuenta de que esa música que escuchábamos de los Pixies es perfecta. No es complicada de tocar y, sin embargo, tiene estructuras irregulares y siempre pasa algo. Aunque parezca sencillo, siempre pasa alguna cosa», puntualiza el músico dejando ver su vertiente de profesor.

«Cojo a los alumnos y los pongo a tocar esas canciones para que desarrollen otras habilidades, no solo las prácticas musicales al uso. Quiero que realmente entiendan lo que es tener rabia a la hora de tocar y toda esta carga emocional que tiene esa música, algo que no se aprende de otra manera que tocándola y consumiéndola», reivindica. «Esto es aprendizaje y rabia», puntualiza haciendo alusión al espíritu del grupo en el que, a todos los músicos, en un momento u otro, Cejudo ha dado clase, ya sea en el conservatorio o en otro tipo de enseñanza no reglada.

Amplia trayectoria

El músico canario siempre ha sido profesor de forma privada y, desde que terminó los estudios de interpretación en el Conservatorio Superior de Música de Canarias, también se ha dedicado al mundo de la enseñanza en distintas instituciones. A día de hoy, da clases tanto en la Escuela Musical como en el Conservatorio. También recuerda con cariño su periodo en el instituto, cuando tenía que afrontar las clases con alumnos de secundaria. «Me gusta un montón, lo echo un poco de menos, tanta delincuencia en cuerpos tan pequeños», bromea haciendo alusión a los retos que ser profesor le ha puesto en ocasiones por delante.

«A través de la música, a lo mejor de 100 salvas a uno, pero no veas que alegría», añade.

Cejudo aprendió a tocar de forma autodidacta y lleva ya alrededor de treinta años haciendo música en la escena canaria. Su educación musical comenzó en el Conservatorio de Las Palmas cuando era un niño. Fue en la adolescencia cuando empieza a formarse por su cuenta en la música moderna, encontrando el apoyo de artistas locales y también a través de seminarios que se impartían en la ciudad de la mano del Festival de Jazz de Canarias. 

Tras especializarse en interpretación de bajo eléctrico, ha colaborado en más de treinta discos con artistas de diversos estilos que abarcan desde el jazz o el reggae, hasta el pop, el rock, la música africana, la música celta o el funk.

Además de Colectivo Cactus, Cejudo participa en otros proyectos musicales como StringO, que combina la música de cámara con instrumentos modernos y clásicos, o el Trío Salvaje -«composiciones extrañas de compositores míticos»-, junto a los músicos David Quevedo y Juan Pérez.

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