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Música

Rupatrupa y Robe Iniesta unen sus voces en la canción 'Flores de trinchera'

El trabajo que ve la luz mañana es un homenaje a Extremoduro que Roberto Ruido lleva años guardando en el tintero

Ruido arranca gira con su banda el próximo 8 de noviembre en Gran Canaria mientras que Iniesta llega a la Plaza de la Música de la capital el día 1

Manu Alles al bajo, Nadir Sigolo al acordeón, Tiago Braúna a la batería, Alba Aceytuno al saxo y Roberto Ruido a la guitarra y la voz.

Manu Alles al bajo, Nadir Sigolo al acordeón, Tiago Braúna a la batería, Alba Aceytuno al saxo y Roberto Ruido a la guitarra y la voz. / Rocío González

Martina Andrés

Martina Andrés

Las Palmas de Gran Canaria

Demasiadas batallas en los corazones/ tantas vidas perdidas por tontas razones./No soporto ese ruido/ de ignorantes gritando sin sentido/ y por eso me lleno de canciones. La voz de Roberto Ruido (Rupatrupa) entona estos versos al principio de Flores de trinchera, el tema que ha grabado con Robe Iniesta y que mañana verá la luz después de haber estado años cocinándose en la cabeza del músico como un homenaje a Extremoduro, sin imaginar que su vocalista accedería a acompañarle en este camino de acordes y poesía.

«Llevo haciéndolo mucho tiempo, lo empecé a componer hace muchos años. Un día, jugando con la guitarra, estaba tocando Salir y empecé a hacer el rif de esa canción. Ahí varias personas me empezaron a decir: 'Eso es muy Extremo'». Este fue el momento en el que se sembraron algunas de las semillas que hoy se han convertido en las flores que nacen entre los adoquines y llenan la trinchera del músico.

Las primeras empezaron a germinar allá por su infancia, en la que su hermano mayor tenía una pared llena de discos que miraba con deseo. «Era un poco desastre, y de pequeño más, y él no me los dejaba. Entre ellos estaba Agila, el disco con el que conocí a Extremo. Creo que se lo quité, porque no me lo dejaba. Recuerdo la sensación de que me volase la cabeza. Era algo que no había escuchado nunca. Venía de estar horas y horas al día con Metallica pero no sabía inglés. Así que cuando descubrí que se podía o se debían decir cosas con las letras, me cambió toda la percepción de la música», recuerda el artista.

Ruido empezó a tocar una guitarra con nueve años, influenciado y guiado por sus dos hermanos mayores. A los once se compró una eléctrica y empezó más en serio a tocar. No tuvo profesor o profesora. Llegó a Canarias en 2015 tras vivir en Madrid o Melilla, siguiendo la idea de una prima suya que le había echado el ojo al Archipiélago. Aquí empezó a tocar en la calle, a compartir su música delante de desconocidos que en ocasiones se le acercaban. A ese que fue, Ruido hoy no le diría nada. «Para que nada cambie», confiesa, contento con las decisiones que le han llevado a su situación actual: la de ser un «privilegiado», en sus propias palabras, que puede vivir de la música.

Portada de la canción 'Flores de Trinchera'.

Portada de la canción 'Flores de Trinchera'. / Candilejas Producciones

Un privilegiado que no esperaba que Iniesta se sumase al camino de Flores de trinchera. «Creía que iba a ser un no, porque tardó bastante en responder», confiesa el músico. «Que dijese que sí era una complicación de varias cosas, para el videoclip, para el tema... Ha sido una complicación, pero bendita complicación. Con lo que más me quedo no es solo con que haya dicho que sí, porque yo sí llegué a soñar que la canción le podía gustar. Pero en ningún momento me imaginé que lo hiciese como lo está haciendo. Está siendo súper cercano. Y eso es para mí lo mejor de todo. Ha habido cosas duras en el proceso pero me quedo con esa sensación de que ha dicho que sí y de que se ha entablado una relación que me está enseñando mucho», añade.

Tanto Robe como Roberto trabajan con la misma distribuidora, así que ponerse en contacto no fue complicado. «El contacto fue así. Luego ya fue esperar y esperar», rememora Ruido. «Ha sido un camino muy bonito», declara el integrante de Rupatrupa.

Flores de trinchera es un homenaje a Extremoduro que ahonda en la forma de escribir, componer y producir de Robe y que se mezcla con la esencia de Rupatrupa durante los ocho minutos que dura la canción.

Conciertos

El día de lanzamiento de este tema conjunto está cerca de otras dos fechas señaladas: la del concierto de Robe el 1 de noviembre en la Plaza de la Música de la capital grancanaria, y la del comienzo de la gira de Rupatrupa el próximo 8 de noviembre en la Sala Alboroto. Este inicio en Las Palmas de Gran Canaria es el punto de partida de una serie de conciertos que llevarán a Roberto Ruido y a los músicos que le acompañan -Manu Alles al bajo, Nadir Sigolo al acordeón, Tiago Braúna a la batería y Alba Gil Aceytuno al saxofón-, a otras localizaciones como Tenerife, Sevilla, Barcelona o Madrid.

Ruido, con su miedo escénico sobre la mesa, admite que estos arranques son siempre momentos de nervios y tensión. Más ahora, que se mezclan emociones del lanzamiento de la colaboración con Robe. «Las giras me matan de estrés y ansiedad, con sus prisas, los viajes, ese mucho correr y mucho esperar. Sigo temblando cada vez que me tengo que subir a un escenario. Siento que no he nacido para eso, es un daño colateral de querer vivir de hacer canciones: hay que defenderlas en directo, que no se note que estás con ese miedo».

Para ello, el artista tiene su truco: cerrar los ojos y dejarse llevar, llenarse de canciones para florecer sobre las tablas. Para alejarse del ruido.

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