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Literatura

La Josefina de la Torre más desconocida aterriza en Gran Canaria de la mano de Marina Patrón

La doctora en Literatura Española presenta 'Josefina de la Torre. Una biografía' el próximo 27 de marzo en la Casa Museo Pérez Galdós

El libro refleja cómo la escritora grancanaria, que vivió entre 1907 y 2002, creó «imaginarios de poder para las mujeres de su época»

Marina Patrón, autora de la biografía sobre Josefina de la Torre.

Marina Patrón, autora de la biografía sobre Josefina de la Torre. / LP/DLP

Martina Andrés

Martina Andrés

Las Palmas de Gran Canaria

Vale igual para un roto que para un descosido. La expresión se puede aplicar casi de forma literal para la poeta, novelista, cantante lírica y actriz grancanaria Josefina de la Torre (1907-2002), que entre sus mil desempeños fue directora de un salón de moda en los años 70 o jefa de propaganda y prensa en una empresa de construcción. Así lo cuenta la doctora en Literatura Española, Marina Patrón Sánchez en Josefina de la Torre. Una biografía (Editorial Renacimiento, 2025), libro que se presenta el próximo 27 de marzo a las 19.00 horas en la Casa-Museo Pérez Galdós.

El flechazo de la filóloga con la escritora grancanaria ocurrió hace años cuando estudiaba el máster y hacía poco que había visto la luz el documental de Las Sinsombrero, ese que reivindica el papel de las mujeres españolas que pertenecieron a la Generación del 27 pero cuyo legado quedó en segundo plano o prácticamente invisibilizado.

A raíz del descubrimiento inicial, Patrón comenzó a profundizar en la vida y obra de De la Torre y se dio cuenta de que, aunque muchos críticos y estudiosos coincidían en que había tenido una vida fascinante, nadie había entrado en analizar el porqué. Quizá, la que más cerca estuvo de hacerlo fue la propia Josefina, que cuando vivía ya era consciente de que lo que hacía tenía algo de extraordinario y se encargó de dejarlo registrado.

Ver este ahínco por narrar su propia vida personal y profesional -incluso rodeaba en rojo su nombre cuando aparecía en alguna obra de teatro-, fue lo que llevó a Patrón a dedicar años de investigación a su figura. «Se había ocupado de documentar toda su vida y toda su carrera artística, sin diferenciar entre la poesía o el teatro. Y fue ese afán suyo por recolectar recuerdos y por fijarlo todo, lo que me hizo fijarme en ella. Supe que ahí había mucho más de lo que sabíamos, que había todavía muchas facetas de Josefina por estudiar y por descubrir», explica la autora.

Contra las convenciones

Porque además de dedicarse a las letras, Josefina de la Torre fue también dobladora de películas, adaptadora de guiones, traductora o empresaria. Cultivó muchos campos, sobre todo artísticos, haciendo frente a las convenciones de la época e incluso a su propia familia. Así, su madre, Francisca Millares Cubas, e incluso su hermano, el escritor Claudio de la Torre, no veían bien que se subiera a las tablas.

«En el momento en el que quiso profesionalizar su arte, tanto a su madre como a Claudio les pareció que era un gran error», explica Patrón en este sentido. «Ellos venían de la burguesía liberal. Si es en el salón de casa o en casas de amigos, bien. Pero, de manera profesional, no. Realmente ella lo pasó muy mal durante los años 30, antes de la guerra, porque cuando iba a Madrid le salían un montón de actividades, recitales o conciertos y todo el mundo le alababa mucho el talento que tenía. Siempre le decían que, si quería, podía ser una gran actriz, una estrella», añade la filóloga.

Por ello, no fue hasta la posguerra, cuando Josefina se pudo profesionalizar. «A raíz de los problemas económicos que tenían, frente a esa necesidad tan grande, como que dejaron de lado esos prejuicios conservadores. Ser actriz era un trabajo muy mal visto, parecía que esas mujeres que salían al escenario no podían ser buenas madres o esposas. Por suerte o por desgracia, ante esa nueva situación de necesidad después de la guerra, ya por fin puede entregarse a su vocación», explica Patrón en este sentido.

Los diarios

Para documentarse, la doctora en Literatura Española ha viajado en diversas ocasiones a Las Palmas de Gran Canaria y se ha sumergido en profundidad en el archivo de De la Torre que alberga la Casa-Museo Pérez Galdós, que recientemente ha inaugurado un espacio permanente dedicado a la autora grancanaria y a su legado que ya se puede visitar.

También tuvo suerte, ya que la familia de la escritora le permitió acceder a sus diarios más íntimos, esos que a día de hoy ni siquiera están en el archivo público. «La heredera de Josefina, que era su sobrina Elisa de la Nuez, no quiso donarlos porque los consideraba bastante íntimos y personales. Prefirió guardarlos como algo para la familia, porque Josefina se los dejó a ella en la más estricta intimidad. Yo he tenido mucha suerte porque me los han dejado consultar y me han permitido, sobre todo, asomarme a la complejidad del carácter de Josefina y a todas esas frustraciones laborales o incluso sexuales que ella tenía», explica Patrón.

Josefina de la Torre. Una biografía redescubre el esplendor de la artista grancanaria y ahonda en los detalles de su vida que permiten conocer el corazón de una poeta -y tantas cosas más- cuyo latido tiene sangre de isla y resuena con ecos de eternidad.

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