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Arte

'Barbecho', el espacio para la creatividad y el reposo que abre sus puertas en Guanarteme

El laboratorio creativo gestionado por Bárbara de Mesas Ruiz ofrece diferentes talleres de arte para niños y adultos

El próximo 9 de agosto tendrá lugar el encuentro Verbena, con ejercicios creativos, picoteo y un Dj en directo

Bárbara de Mesas Ruiz en el interior del laboratorio creativo 'Barbecho' junto a algunas de sus obras.

Bárbara de Mesas Ruiz en el interior del laboratorio creativo 'Barbecho' junto a algunas de sus obras. / José Pérez Curbelo

Martina Andrés

Martina Andrés

Las Palmas de Gran Canaria

A veces es necesario poner la vida en pausa. Reposar las emociones, dejar que nos atraviesen el cuerpo sin juzgarlas, plasmarlas desde la calma en el lienzo en blanco, aunque nunca hayamos agarrado un pincel con los dedos. Y Barbecho, el laboratorio creativo que hace poco ha abierto sus puertas en la calle Fernando Guanarteme, es el sitio perfecto para hacerlo.

«Lo que yo quiero es activar la creatividad en la gente», cuenta Bárbara de Mesas Ruiz, el rostro visible detrás de este local que sirve de estudio artístico, tienda y punto de encuentro para los talleres que tienen lugar cada semana.

«Vivimos en un contexto en el que no sabemos a dónde agarrarnos. Es como muy cambiante, muy dudoso, en el que ya no sabemos de qué podemos fiarnos, políticamente también. Por eso, creo que el criterio propio es muy importante, algo que se potencia con la creatividad», reflexiona la creadora e impulsora de este espacio, que terminó la carrera de Bellas Artes en 2016 y lleva tres años impartiendo talleres.

Así, el de la creatividad es un camino que sirve para desarrollar el crecimiento personal pero también se presenta como una forma de relajarse, de estar presentes en el momento sin pensar en nada más. Una forma de «meditación», en palabras de la artista, de que pasen las horas sin ser consicentes del tic tac del reloj. De encontrar un descanso, ese «barbecho vital» por el que aboga Bárbara: «Todo proceso vital al final necesita un descanso para asimilar las cosas, los cambios. Y todo proyecto también. Entonces, dentro de un proceso, hay momentos de barbecho. Y en la vida también».

«El buen chip»

Con esta filosofía, Barbecho es un laboratorio en el que se puede experimentar, explorar y jugar. Para ello, la artista ofrece tres propuestas de talleres con diferentes conceptos: Verbena, Candela y El buen chip, todos con un precio de 25 euros en el que están incluidos todos los materiales.

Mientras este último destaca por el uso de materiales reciclados o de prendas de ropa para darles una nueva vida, Verbena es una propuesta de ejercicios creativos y juegos con picoteo y vinitos. Candela, por otro lado, es un taller en el que se utiliza algo más de técnica y en el que se invita a sus participantes a desarrollar la parte creativa «de manera más introspectiva o individual».

El próximo 9 de agosto tendrá lugar una nueva edición del encuentro Verbena, con ejercicios creativos, picoteo y Dj Mopi en directo, desde las 18.00 a las 20.00. «Suelta, pinta, baila y brinda! Una experiencia para jugar con los sentidos y conectar desde el arte», reza el cartel publicado en la cuenta de Instagram del espacio.

Mientras Bárbara habla, la gente pasa por delante de la puerta de Barbecho. Una mujer curiosa se queda mirando la cristalera con el cartel de la programación colgando, se acerca a hablar con la artista. Así, entre conocidos, redes sociales y el boca a boca, los talleres cada vez están más llenos y el barrio de Guanarteme se nutre de la iniciativa y viceversa.

En las paredes, además de los cuadros de De Mesas listos para ser comprados, también cuelgan algunas obras de artistas locales como Bárbara Calypso, prueba de otra de las intenciones de la impulsora de Barbecho: que su espacio sirva como refugio para dar a conocer las obras de otros creadores.

«También quiero difundir la cultura en general», expresa en este sentido, manifestando su intención de hacer proyecciones de cortometrajes o de acoger otras propuestas de talleres de diferentes disciplinas artísticas entre las paredes del local.

A partir de septiembre, cuando arranque el curso escolar, la artista dará comienzo a talleres de larga duración con una cuantía mensual fija, encuentros en los que la creación se concibe como un «proceso de disfrute» para ponerse manos a la obra sin ningún tipo de presión o pretensión.

El arte de Bárbara

Además de potenciar la creatividad en las personas que están a su alrededor, Bárbara también desarrolla su arte particular en el que explora diferentes técnicas y estilos, reflejo de su curiosidad constante. Aun así, tiene claro qué es lo que más le inspira: la naturaleza canaria, los paisajes de las Islas.

Combinando lo contemporáneo con lo tradicional, a la artista le justa «jugar con el humor», con los colores, con las texturas. Siempre aplicando la misma filosofía con la que nació Barbecho, la de «intentar sacarle el lado positivo a las cosas y a la vida».

«En el arte, a veces se dice que el sufrimiento o el drama nos viene bien a los artistas para desarrollar. Yo en eso discrepo, porque a mí no me funciona así. Es verdad que los aprendizajes nos inspiran y nos hacen evolucionar. Pero, yo en momentos de caos y de presión, me bloqueo. Por eso siempre intento mantener el lado positivo y disfrutar», reflexiona.

En definitiva, Barbecho no es solo un taller ni un escaparate de arte, sino un recordatorio de que el acto de crear puede ser tan sencillo como coger un pincel por primera vez y pintar algo con unas acuarelas, o dar una nueva vida a una prenda olvidada. Un espacio donde detenerse, respirar y redescubrir el placer de hacer sin esperar nada a cambio. Quizá, como dice Bárbara, de eso se trate: de regalarnos de vez en cuando un barbecho vital, un paréntesis fértil en medio del ruido, para que la creatividad —y la vida— encuentren su propio ritmo.

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