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Entrevista | Juan Carlos Cabano 'Juankar' Vocalista y bajista de Boiko

'Juankar', vocalista de Boikot: "Queremos que la gente, a la vez que baila, piense"

Juan Carlos Cabano 'Juankar', vocalista y bajista de Boikot, celebra el reencuentro con el público canario en el FiestoRon de Arucas, donde la banda promete un show cargado de energía, mestizaje musical y reivindicaciones sociales

Boikot.

Boikot.

Iván Alejandro Hernández

Iván Alejandro Hernández

Las Palmas de Gran Canaria

¿Qué puede esperarse el público del FiestoRon de Boikot?

En Gran Canaria la verdad es que hace muchos años que no tocamos. Hemos estado hace poco en Lanzarote, también en la isla de El Hierro el año pasado. La experiencia fue muy positiva, un reencuentro con un montón de amigos. Así que esperamos que el Fiestoron sea un gran encuentro entre toda la peña a la que nos une nuestra pasión por el rock, por el punk rock, por el ska y hacer una bonita fiesta de ello. 

¿Qué les ha llevado a apostar por el formato de video singles en esta nueva etapa?

En los últimos años, los tiempos en la música han ido evolucionando de una manera muy rápida. En función de eso, también nosotros nos hemos visto en una obra final a la hora de publicar canciones que tampoco veíamos mucho sentido a la hora de trabajar un disco. Siempre nos ha gustado mucho el formato de video singles; de una selección de ciertas canciones, quedarnos con dos. Y por esa línea estuvimos apuntando un montón de años, siempre sacando una canción, con un videoclip, con una historia y ahora precisamente estamos trabajando en el concepto de disco, de presentarlo de cara al año 2026. Después del verano intentaremos sacar algún single, pero con la idea de 2026, agrupar un montón de canciones y poder sacar un formato disco para todas aquellas personas que llevan años siguiéndonos y que, después de tantos años, tengan un formato físico.

¿Cómo recuerdan los años de inicio en Madrid, en centros sociales ocupados, fiestas de barrio o salas alternativas?

Pues yo creo que como a todos los grupos. Empieza como un hobby cuando eres un crío, imitando a tus ídolos. Creciendo como nosotros crecimos, con la música de barrio, de Barricada, de Leño, de Rosendo, de la Polla Récords y de un montón de bandas, pues yo creo que es el inicio con el que muchos grupos de rock empezamos. Lo que empieza como un hobby acaba siendo tu pasión, tu trabajo, tu determinación. Como todas las bandas, empezamos con mucha ilusión y viendo el futuro, siempre mirando al presente y no por el retrovisor, pero sin olvidar tu pasado. Siempre hemos buscado nuevos caminos por explorar. Empezamos como una banda de rock urbano, luego fuimos incorporando influencias del metal, seguimos avanzando hacia un sonido más punk y, con el tiempo, nos abrimos a ritmos balcánicos, ska e incluso música latina, especialmente tras nuestro paso por la Ruta del C en Latinoamérica. Todo ese recorrido nos ha llevado a la etapa actual, donde fusionamos un poco de todo lo vivido. Porque pensamos que la música también hay que mezclarla, que el mestizaje es bueno también para la música y para la vida. Y bueno, pues en esas estamos en la actualidad, de un pasado con un estilo muy marcado a un futuro con una música por delante aún por mezclar, pero siempre con una base de reivindicación, de humanidad, de esperanza y haciendo que la gente, a la vez que baila, piense, que hay un futuro por delante y que tenemos que trabajar de una manera mucho más humana, mucho más unidos y siempre con mucha esperanza. Porque pensamos que la música también hay que mezclarla, que el mestizaje es bueno para la música y para la vida.

Con la ventaja que da el paso del tiempo, ¿qué le diría a Boikot en esos inicios?

Bueno, pues que hay que estar en la lucha, hay que estar en la reivindicación y que si tenemos que molestar, hay que molestar y sobre todo revolucionar y revolver conciencias. 

En ese sentido, ¿cómo ha cambiado Boikot desde la década de los 90 hasta hoy?

Pues si es en el mensaje, en poco. Por eso siempre intentamos recalcar mucho en las canciones ese sentido de humanidad y de esperanza, porque parece que a veces no salimos de ese bucle, de ese castigo que tiene la sociedad hacia cierto sector de la población. Los problemas para nosotros los obreros siguen siendo los mismos, las noticias que siempre leemos sobre los políticos son siempre las mismas. Lo que hay que hacer es seguir pensando en positivo para intentar cambiar nuestra sociedad de una manera positiva y sin perder ni un punto la manera de seguir adelante en la lucha directamente.

Y en cuanto al panorama musical, ¿cómo ve los cambios en estos años?

En el panorama musical, pues la verdad... ¡Hostia! Es que en el panorama musical hay muchas inquietudes. Hay un montón de bandas emergentes que las vemos que están apostando con unas letras también de carácter social y reivindicativo. Con ganas también de cambiar las cosas y utilizando también otros instrumentos, otros estilos. Hay grupos que nos están sorprendiendo mucho y creemos que en este espacio de la música cabemos todos. Entonces lo que veo es un montón de bandas con inquietudes musicales diferentes, pero también con un mensaje muy reivindicativo, que eso es bueno.

¿Sientes más responsabilidad de mantener un mensaje reivindicativo ahora?

El panorama que nos influye en las sociedades a nivel político y social no ha cambiado mucho. Las bandas jóvenes que seguían a aquellos grupos que tenían un mensaje con unos problemas de hace 20 años, se están dando cuenta que hay que seguir reivindicando, con estilos musicales que van desde la electrónica, el pop o la música indie, pero con un mensaje que es bastante positivo a nivel social. Si encima nos apoyamos a lo que lleva pasando, pues prácticamente en el último siglo pocos cambios hubo. Simplemente el barco ha ido más a la deriva, por eso hay que seguir remando.

¿Qué le sigue motivando para continuar saliendo de gira?

Pues la principal motivación es que a nosotros, al grupo y a nuestro staff, lo que nos sigue gustando es trabajar, sobre todo, trabajar en lo que nos gusta y con una mirada siempre puesta en un sector en el que llevamos desde pequeñitos con ilusión, que es trabajar en el mundo musical, viendo diferentes países, diferentes escenarios, seguir encontrándonos con gente, conocer a gente nueva, encontrarnos con nuestra quinta que empezó escuchándonos. Y eso es lo que nos hace estar cada fin de semana con la ilusión de poder salir otra vez a nuevos escenarios y al reencuentro de viejos escenarios, por supuesto. Porque también repetimos en muchos sitios, este país es pequeñito. Aquí somos como los artesanos, salimos los fines de semana a trabajar, a mostrar nuestra música y, como la mejor artesanía, de una manera auténtica y, sobre todo, con actitud.

¿Cómo es la convivencia después de tantos años de trayectoria?

Como un matrimonio de compañerismo y mayor, adulto. Hemos pasado todos por nuestros baches, hemos pasado todos por nuestras etapas, pero tenemos un punto de encuentro en el seno del grupo que sigue creyendo en Boikot y eso es lo que nos une, que hace que la familia siga adelante.

Habéis colaborado con artistas muy variados a lo largo de vuestra carrera. ¿Qué buscáis en esas alianzas y cómo enriquecen vuestro sonido y mensaje?

Siempre nos ha gustado, desde hace un montón de años, cuando eran discos físicos y no físicos, en cada uno metíamos algún guiño a algún grupo. Por supuesto contamos con grandes amigos dentro del mundo de la música y de la cultura que siempre han participado, algunos desde la poesía, otros desde el punto musical a la hora de aportar con sus instrumentos y otros también con sus voces, como ha pasado en la canción de Hablarán las calles, que cuenta con un elenco de artistas.

¿Qué se siente cuando ves que Boikot sigue conectando con nuevas generaciones?

Pues mucha ilusión, porque cada vez que sales a un escenario y ves a gente joven en las primeras filas, te anima bastante. Es verdad que hace unos años vimos como una especie de pequeño declive dentro de la afición de la música rock, pero yo creo que se ha vuelto a recuperar desde un poco antes de la pandemia. Mucha gente se ha dado cuenta también de que hay unos mensajes muy negativos en algunos estilos de música que no te voy a nombrar, que son sobradamente conocidos, y se ha inclinado por el mundo del rock, por el mundo reivindicativo, precisamente para contrarrestar esos mensajes de carácter negativo. Entonces, el ver a la gente joven en las primeras filas cuando sales a un escenario, la verdad es que a uno le hace mucha ilusión, porque creemos que siempre va a haber un espacio para el punk rock y para la música en general. Aunque no sea el estilo de música mainstream, no era lo que muchos vaticinaban antes de la pandemia de que el rock estaba muerto. Para nada, el rock estaba de parranda.

¿Aún queda algún sueño pendiente, musical o vital que le gustaría cumplir como banda?

Pues hombre, siempre te quedan las ganas de superarte presentando algún trabajo nuevo, como el que vamos a presentar para finales de año. Siempre te queda la ilusión de darle otra vuelta de tuerca a lo que vamos a presentar. Van a ser unas canciones que van a tener un estilo también un poco fuera del tono habitual de Boikot y esa es la ilusión con la que estamos trabajando ahora mismo en la actualidad, que es mirando al futuro y con un repertorio de canciones que a más de una le van a sorprender. Nuestra ilusión es ver qué cara pone la peña cuando escuche lo nuevo, que seguro que va a ser divertido, porque no es lo habitual y se van a sorprender.

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