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Entrevista | Sergio Feferovich Director de orquesta

Sergio Feferovich, director de orquesta: «La música nos enseña a escucharnos»

«El humor es una forma de enseñar: cuando la gente se ríe, está más dispuesta a aprender», comparte Feferovich

Sergio Feferovivh, autor de ‘La Música de las Ideas’.

Sergio Feferovivh, autor de ‘La Música de las Ideas’. / LP/DLP

María Alfonso Rodríguez

María Alfonso Rodríguez

Las Palmas de Gran Canaria

El pianista, director de orquesta y divulgador argentino Sergio Feferovich presenta en Canarias su espectáculo La Música de las Ideas, una gira que combina arte, humor y reflexión para acercar la música al público desde una mirada humanista. El show estrenó su gira en España ayer, en Lanzarote; continuará hoy en Las Palmas de Gran Canaria y cerrará su tour por el Archipiélago mañana, en Fuerteventura.

La Música de las Ideas llega a España tras girar por América. ¿Cómo nació este proyecto y qué le impulsó a unir arte y pensamiento en un mismo escenario?

Nació como una charla, de esas conferencias cortas tipo TED en Buenos Aires, que preparé casi como un juego. Siempre me gustó jugar con la música y pensé: «Hago esta charla y ya está». Pero se volvió viral y empezaron a llamarme de muchos sitios para repetirla y adaptarla a escuelas, universidades y empresas. Hace un tiempo un productor me propuso llevarla al teatro, y acepté sin muchas expectativas. Lo curioso es que esas dos funciones de prueba se convirtieron en casi cien por toda América. Ahora estamos debutando en España con varias ciudades, y para mí la alegría es poder acercar la música a todos.

En su propuesta se habla de un diálogo filosófico entre el sonido y la existencia humana. ¿Qué papel juega la música en esa reflexión sobre quiénes somos?

Sí, puede sonar un poco pretencioso unir filosofía y música en un espectáculo de una hora y media, pero siempre me interesó la música desde el pensamiento y la emoción, no tanto desde lo solemne. Muchas veces la música académica se asocia a la rigidez, y para mí seriedad y solemnidad no son lo mismo. Siempre pongo el ejemplo de Les Luthiers: mezclaban música y humor con una profesionalidad enorme, pero sin solemnidad. La idea es acercar la música para que todo el mundo se sienta parte: músicos y no músicos, gente mayor, parejas jóvenes, niños. No hay que saber nada previo; solo venir con ganas de escuchar y dejarse llevar por la experiencia.

Sergio Feferovich, durante 'La Música de las Ideas'.

Sergio Feferovich, durante 'La Música de las Ideas'. / LP/DLP

Usted afirma que la música es una herramienta de bienestar emocional. ¿De qué manera este espectáculo puede ayudarnos a conectar con nosotros mismos en tiempos tan vertiginosos?

Creo que en estos tiempos de tanta pantalla y tanto apuro, tener un rato para escuchar, emocionarse y disfrutar es casi un lujo. Hay momentos del espectáculo más alegres y otros más emotivos, donde a veces se escapa una lágrima. Todo eso nos conecta con lo humano, con la parte sensible. Y está bien regalarnos eso en un mundo tan acelerado. La música nos acompaña siempre: si escuchas algo alegre, te da más alegría; si es una melodía melancólica y estás en ese ánimo, te hace sentir acompañado. Hoy tenemos la suerte de tener toda la música al alcance de la mano. Así que, si está ahí, hay que aprovecharla.

Su formación académica y su trayectoria como director de orquesta y docente le dan una mirada amplia. ¿Cómo equilibra el rigor de la erudición con la espontaneidad del humor que caracteriza su puesta en escena?

El humor me salió siempre de forma natural. Nunca estudié para ser humorista ni hice monólogos, pero me gusta el humor y he tenido buenas influencias. En cuanto al rigor, pienso que en cualquier disciplina cuanto más estudias, más consciente eres de lo que te falta por aprender. Yo he estudiado toda mi vida música, pero cuanto más aprendo, más respeto tengo por quienes realmente dominan su arte: Bach, Mozart, Beethoven… Ellos son los profesionales; nosotros, los aprendices. Así que no es cuestión de erudición, sino de seguir aprendiendo siempre.

En el espectáculo invita al público a participar activamente, incluso a formar un coro colectivo. ¿Por qué es tan importante para usted borrar la frontera entre escenario y platea?

Porque una de las metas de esta presentación es acercar la música a todos. Cantar es algo natural, lo primero que hacemos al nacer es emitir un sonido. Si logro que la gente participe, que se sienta parte de lo que pasa en el escenario, la experiencia cambia completamente. La música no está hecha para observarla desde lejos, sino para compartirla.

En el repertorio conviven Bach, Mozart, Piazzolla y The Beatles. ¿Qué tienen en común compositores tan distintos dentro de este viaje que usted propone?

Todos ellos hablan de lo mismo: del ser humano. Bach es estructura y fe; Mozart es equilibrio; Piazzolla, pasión y rebeldía; y The Beatles, libertad y creatividad. Cada uno, a su manera, refleja una emoción o una época, pero lo que los une es la búsqueda de sentido. En La Música de las Ideas los hago dialogar, como si se encontraran en un mismo escenario. La Quinta Sinfonía no existiría si Beethoven no la hubiera imaginado: cada obra es un acto de creación irrepetible. La música es un lenguaje universal, pero también una conversación infinita entre los que vinieron antes y los que vendrán.

Sergio Feferovich, autor de ‘La Música de las Ideas’.

Sergio Feferovich, autor de ‘La Música de las Ideas’. / www.DiegoEpstein.com.ar

La gira tiene también un componente solidario. ¿Qué lo motivó a sumar esta dimensión social al proyecto?

El arte no puede estar desconectado de la realidad. Siempre que puedo, intento que mis proyectos tengan una finalidad solidaria. En esta gira colaboramos con distintas organizaciones locales, porque creo que la cultura tiene que devolver algo a la sociedad. La música no solo cura emociones: también puede ayudar a curar desigualdades.

En Canarias, donde actúa por primera vez, el público tiene una gran sensibilidad musical. ¿Cómo afronta esta cita en Las Palmas de Gran Canaria?

Ha sido maravillosa. En e encontré con un público muy cálido, muy participativo. Enseguida se entregaron al juego, al canto, a la reflexión. Yo no conocía tanto la cultura musical canaria y me sorprendió su diversidad, ese cruce entre lo europeo y lo latino que genera algo muy especial. Sentí mucha conexión desde el primer minuto.

Sergio Feferovich, autor de ‘La Música de las Ideas’.

Sergio Feferovich, autor de ‘La Música de las Ideas’. / Agustin Medone

Usted habla de la escucha activa como una experiencia de conciencia. ¿Cree que hemos perdido la capacidad de escuchar en profundidad?

Sí, sin duda. Escuchar es muy distinto a oír. Oír es pasivo, escuchar es un acto de entrega. En esta época, donde todo es rápido y fragmentado, escuchar profundamente se ha vuelto un lujo. Pero es un lujo que necesitamos recuperar. En mis charlas y conciertos trato de recordarlo: si aprendiéramos a escucharnos mejor, viviríamos mejor. La música enseña a escuchar no solo sonidos, sino al otro.

En su espectáculo hay una reivindicación del pensamiento creativo frente a la automatización. ¿Qué papel puede jugar el arte en una sociedad cada vez más tecnológica?

El arte nos humaniza. Las máquinas pueden reproducir sonidos, pero no pueden sentir. Y la emoción es lo que da sentido a todo lo demás. La tecnología debe ser una herramienta, no un sustituto del alma. En un mundo tan automatizado, el arte es resistencia, porque nos devuelve la mirada interior. La música, el teatro, la literatura… todos nos enseñan a ver la vida con otros ojos.

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