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El timplista majorero Domingo Rodríguez ‘El Colorao’, Premio de Honor de los Premios Canarios de la Música

El músico recibirá la condecoración el próximo día 3 de diciembre en la gala de entrega en el Teatro Leal de La Laguna

El timplista majorero Domingo Rodríguez 'El Colorao'.

El timplista majorero Domingo Rodríguez 'El Colorao'.

La Provincia

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Las Palmas de Gran Canaria

La Asociación Premios Canarios de la Música ha decidido otorgar al timplista de Fuerteventura, Domingo Rodríguez “El Colorao” (1964), el Premio de Honor que concede anualmente para reconocer la sólida trayectoria y contribución a la música y a la cultura de Canarias de un artista.

El músico, que recibirá la citada condecoración el próximo día 3 de diciembre en el transcurso de la gala de entrega de la séptima edición de los Premios Canarios de la Música que se celebrará en el Teatro Leal de La Laguna, se congratula de que “sean los propios compañeros músicos quienes me concedan este premio. Estoy inmensamente agradecido. Es todo un halago que además indica que algo bueno vengo haciendo desde hace años. Uno trabaja con amor y cariño para intentar ser feliz y entregar al público su trabajo de manera honesta. Siempre me he sentido reconocido por el público de Canarias”, señala el timplista.   

Los citados premios que hace unos días dio a conocer los nombres de los 43 nominados de las distintas categorías propuestas por la mencionada convocatoria, están organizados por la Asociación Premios Canarios de la Música y la Radio Canaria, con la colaboración del Gobierno de Canarias, el Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna y el Teatro Leal, contando con el patrocinio de Munchitos, Mahou, Ballantine’s y St Petroni.

Con este galardón, Domingo Rodríguez se une a una lista de grandes artistas reconocidos en el contexto de estos premios por su influencia y aportaciones a la identidad cultural canaria como Braulio, María Mérida, Taburiente, Elfidio Alonso, Teddy Bautista o Mary Sánchez.

La voz de un pueblo

Hay músicos que tocan un instrumento y otros que lo transforman en la voz de un pueblo. Domingo Luis Rodríguez, conocido artísticamente como “El Colorao”, ha hecho del timple mucho más que un símbolo canario: lo ha proyectado al mundo como un instrumento capaz de emocionar, dialogar y reinventarse sin perder su esencia.

“Soy un músico de raíz –señala él mismo-, y contemplo que la música canaria va mucho más allá que sólo un par de acordes. En mi caso, además, puede decir que en mis creaciones siempre está implícito el paisaje de Tetir, su lugar de nacimiento, mi isla, mi familia. Haga la música que haga siempre va a sonar ese paisaje que llevo impreso en el alma”, explica.

Una familia profundamente ligada al folclore

Nacido en Fuerteventura, en el seno de una familia profundamente ligada al folclore, su destino musical comenzó temprano bajo la guía de Casimiro Camacho. Aquellos primeros rasgueos en la agrupación de su pueblo marcaron el inicio de una trayectoria que, años después, situaría su nombre entre los grandes referentes del timple.

Su formación lo llevó lejos de las islas para seguir perfeccionando su lenguaje musical. París fue su primera gran parada, donde se formó como guitarrista junto al maestro Blas Sánchez y tomó clases con figuras internacionales como Roland Dyens, Abel Carlevaro o José Tomás. Más tarde, en Madrid, trabajó con el argentino Jorge Cardoso, reforzando el puente artístico que siempre mantuvo entre Canarias y América Latina.

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