Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La relación de Robe y Extremoduro con Canarias: "Como una regadera que la hierba hace que vuelva a brotar"

El poeta del rock español se despidió del público isleño con los últimos conciertos de su vida en noviembre de 2024

España entera llora la muerte de Robe Iniesta

Sara Fernández

Nora Navarro

Nora Navarro

Robe Iniesta (1962 - 2025), el poeta del rock español que puso alas, letra y entraña a nuestro caos, corazón y material defectuoso, referente sonoro de generaciones que conquistó a mayorías absolutas con sus himnos para ensanchar nuestras almas, se marchó este 10 de diciembre de 2025 por la vereda de la puerta de atrás, después de un año lejos de los escenarios por motivos de salud y que tuvo sus últimas paradas en Canarias en noviembre de 2024.

Su voz en solitario y, sobre todo, al frente de la mítica banda Extremoduro, no solo conforma la banda sonora sentimental de legiones de seguidores que acogen la noticia de su fallecimiento en "standby", sino que, además, el de Plasencia siempre incorporó a Canarias al itinerario de las giras de la formación y de su vuelo a solas, "como una regadera que la hierba hace que vuelva a brotar".

Corría el año 1993 cuando unos jóvenes Extremoduro se subieron por primera vez a un escenario en las islas. Con su tercer disco, Deltoya (1992), bajo el brazo, debutaban en el extinto Pub La Calle, regentado por Juan Salan en el corazón de Las Palmas de Gran Canaria, con dos directos programados en octubre. “No había móviles, ni internet, había fax y teléfonos fijos, y hablando con gente del gremio de la Península seguramente alguien me pasó el teléfono del primo de Robe, que era el mánager. Porque Extremoduro siempre ha sido Robe con otros músicos de sesión; de hecho, aquí vino con músicos catalanes”, rememora Salan en un artículo escrito por Diego F. Hernández en 2019 con motivo del anuncio de la disolución de la banda, titulado Extremoduro entrega las armas.

“Hemos preferido dejarlo aquí: para quedarnos siempre con el recuerdo de tantos años felices, y porque nos parece lo más honesto”, anunció la formación a través de un comunicado. Y se llevó el corazón de millares de seguidores como canta la canción A fuego aunque entre medias, en 2015, Robe ya ahuecaba las alas de su vuelo en solitario con Lo que aletea en nuestras cabezas, su primer disco solo como Robe Iniesta.

La primera visita de Extremoduro a Canarias al Pub La Calle en 1993.

La primera visita de Extremoduro a Canarias al Pub La Calle en 1993. / LP

“¡Cabrones, todo el mundo callado y quieto!”

Pero aquel debut de Extremoduro en Canarias ya anticipaba la "dulce introducción al caos" que prestaría título al primer tema de La ley innata (2008), casi 15 años después. La enorme expectación y afluencia de público que desataron los artífices de Si te vas, Locura transitoria o So payaso en Gran Canaria generó una buena jarana en el local de Sargento Llagas. Y es que “en un momento dado alguien tocó uno de los amplificadores y cayeron todos como por efecto dominó. Tuve que parar y le dije a Robe que le comunicara a la gente que, o se comportaba o suspendíamos”, relata Salan. Entonces, Robe soltó algo parecido a: “¡Cabrones, todo el mundo callado y quieto!”, rememora Salan. Y los acordes de Extremoduro volvieron a elevar al público a lo más alto de la locura.

Además, el promotor grancanario apostó por la banda canaria Garrote Vil como anfitriones de las dos noches de Extremo. La huella del primer paso de la formación aún permanece en la memoria sonora de la isla y, como anécdota, sobresalió entre el cordón humano que formó el público grancanario alrededor del grupo el músico grancanario Alexis Neketán, hoy de vuelta a los escenarios al frente de la mítica banda Enac-Ska. “Uno tenía experiencia y nada más verlos sabías de qué palo venían, pero el antes, los conciertos y el después fue estupendo”, recuerda Salan.

El rechazo de la UD y el recuerdo de un tatuaje

Antes de ruptura total de Extremoduro, la banda recaló por última vez en Canarias en 2013, una vez más, en la isla de Gran Canaria, al abrigo de la gira de su último álbum de estudio, Para todos los públicos (2013), que subió el telón el viernes 7 de noviembre en el Estadio de Gran Canaria. El emplazamiento no reunía las condiciones técnicas que exigía la banda, que además se enfrentó "a una oposición importante por la directiva de la UD Las Palmas y por Lucas Bravo de Laguna, que entendía que el grupo olía a azufre, o algo parecido”, apunta Salan en el citado artículo.

Pero el último concierto de Extremoduro en la historia de las islas pudo afinar su bribriblibli por última vez en Gran Canaria. Cuenta Salan que el mánager le comentó que "lo único que recordaba Robe de sus conciertos en 1993 es que se había hecho un tatuaje".

Robe Iniesta en la Plaza de la Música en noviembre de 2024.

Robe Iniesta en la Plaza de la Música en noviembre de 2024. / Juan Carlos Castro

El poder de Robe

En el año 2017, Robe Iniesta anunció dos conciertos en Gran Canaria y Tenerife a lomos de la gira de presentación de su segundo disco en solitario, Destrozares (2016). Programados los días 3 y 4 de noviembre, Iniesta cancelaría ambos bolos con poca antelación ante “la imposibilidad de garantizar los niveles básicos del espectáculo”, en la estela de su mala experiencia en 2013.

Tras una larga ausencia marcada por la pandemia, el poeta de Plasencia cruzó el camino de las utopías y vuelve a situar a Canarias en su mapa: en 2022 pone el broche a la gira de Ahora es Cuando (2022) en Las Palmas de Gran Canaria, San Cristóbal de La Laguna y, como fin de fiesta, en Madrid.

Solo dos años después anuncia un nuevo doblete en las dos islas capitalinas en noviembre de 2024 en el marco de su gira Ni santos ni inocentes (2024). Entonces, su público ignoraba que este sería el cuarto movimiento o la coda final de Robe Iniesta, ya que constituyeron sus últimos conciertos antes de anunciar su retirada de los escenarios por la enfermedad que hoy le silencia para siempre. La última canción que interpretó ante más de 5.000 isleños y casi tres horas de repertorio fue la mítica Ama, ama, ama y ensancha el alma, uno de los incontables temazos de Extremoduro. Pero hoy su voz suena tan fuerte, que siempre retumbará en las montañas. Gracias por el camino social alquitranado, por las palabras de amor de tu garganta.

Tracking Pixel Contents