Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Arquitectura

Auditorio y salas polivalentes: 'El Huevo' del Cabildo de Gran Canaria se activa como cerebro cultural en el corazón de la ciudad

La licitación de las obras para el edificio cultural de la institución insular se activará a lo largo de 2026 y la intervención tendrá un plazo de ejecución de dos años y cuatro meses. Contará con un presupuesto de 8 millones de euros

Presentación del proyecto arquitectónico con el que se culminará el Edificio Cultural del Cabildo.

Presentación del proyecto arquitectónico con el que se culminará el Edificio Cultural del Cabildo. / Angel Medina G.

Martina Andrés

Martina Andrés

Las Palmas de Gran Canaria

Tras cruzar una discreta puerta a la izquierda de la entrada del Cabildo de Gran Canaria, entre la calle Bravo Murillo y la calle Buenos Aires, se percibe la silueta de un espacio que durante años ha habitado el silencio, con viandantes paseando alrededor sin saber de su existencia. La construcción, concebida como una especie de cerebro por el arquitecto Alejandro de la Sota y popularmente conocida como «El Huevo», ya tiene definido su futuro, con un proyecto presentado por el estudio Código Arquitectura SLP -elegidos mediante concurso público- que permite vislumbrar cuál será el resultado de la reforma que se quiere llevar a cabo para este edificio cultural de la institución insular.

El proyecto, presupuestado en 8 millones de euros y con un plazo de ejecución de dos años y cuatro meses, contempla dos grandes espacios: un auditorio con capacidad para 200 personas (en el interior de la estructura oval) y diversas salas polivalentes, áreas de exposición, oficinas o almacenes (en el exterior). Se espera que durante 2026 se pueda hacer la licitación para la obra y que esta arranque a finales de este mismo año o principios de 2027.

El presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, subrayó que se trata de «completar un proyecto que quedó inacabado en el año 2011» y explicó que la ampliación busca definir un gran espacio que refuerce la imagen de la institución y amplíe las competencias de su actividad cultural. «La remodelación del edificio viene a completarse hoy para cumplir los objetivos que se plantearon hace más de una década. No se trata solo de finalizar una obra inacabada, sino de activar un espacio que se convierte en catalizador de actividad social, cultural e institucional», afirmó.

Morales destacó además la importancia patrimonial de la obra, señalando que su singularidad reside en «dos momentos clave de la arquitectura de Gran Canaria» y en la necesidad de un diseño cuidadoso que respete tanto el edificio original de Miguel Martín-Fernández de la Torre -la Casa Palacio de 1941- como la intervención posterior de De la Sota.

Por su parte, Augusto Hidalgo, consejero de Obras Públicas e Infraestructuras, Arquitectura y Vivienda, puso el foco en cómo este último arquitecto calificó el proyecto como una «corrala», un espacio diáfano pensado para que los visitantes se vieran las caras y pudieran interactuar. «Admiraba a Martín-Fernández de la Torre, quien comenzó la Casa Palacio durante la Guerra Civil y la terminó en plena posguerra, utilizando técnicas y materiales limitados pero resolviendo la obra con ingenio. Hoy retomamos esa idea para hacerla realidad», explicó.

Planta por planta

Los arquitectos responsables de la intervención, Javier García López y Raúl Gil Jimeno (de Código Arquitectura), ofrecieron detalles sobre la nueva configuración del edificio.

La planta más baja, el semisótano, albergará salas de instalaciones y almacenes para el Cabildo, además de salas polivalentes y expositivas. La siguiente, la planta baja, tendrá un vestíbulo, un espacio centralizador y más salas. En la entreplanta estará la sala de butacas del auditorio en forma de ovoide (el famoso «Huevo») y también la entrada principal. En la planta primera estará el anfiteatro del mencionado auditorio con más salas de instalaciones y almacenes. Y, por último, en la planta segunda, habrá más salas polivalentes que podrán servir para eventos vinculados al auditorio.

Recreación virtual del proyecto de reforma.

Recreación virtual del proyecto de reforma. / LP/DLP

Según los arquitectos, la intervención respeta al máximo la obra previa, buscando un equilibrio entre lo nuevo y lo moderno. «Nuestra idea principal ha sido respetar lo que hicieron nuestros antecesores, terminarlo para ponerlo en marcha y garantizar que el protagonista sea el usuario, no el edificio ni los arquitectos», señaló Gil Jimeno.

García López también hizo hincapié en que la transparencia ha sido uno de los ejes centrales del proyecto. «Uno de los objetivos fundamentales es derribar el muro que impedía la visibilidad del auditorio y conseguir que el Cabildo sea un espacio centralizado y abierto. Nos sorprendió que muy poca gente conociera que existía esta parte inacabada», apuntó.

Espacio «inmaterial»

El auditorio, pieza central del proyecto, está diseñado como un espacio etéreo e inmaterial donde lo importante es la música y la experiencia de los asistentes, tal y como defendía De la Sota. «Él quería que la inmaterialidad se pusiera de manifiesto, para que el público se dejara llevar por la música. Nuestra propuesta incluye la posibilidad de incorporar proyecciones sobre la envolvente del huevo, respetando siempre la cubierta original y los colores de la bandera de Gran Canaria, como guiño al autor del proyecto principal», añadió López.

Por otro lado, la reforma busca también atender criterios de sostenibilidad, accesibilidad universal y funcionalidad, manteniendo el protagonismo del espacio sobre la estructura. «Cuando intervienes en una obra inconclusa, tienes que encontrar el balance entre lo antiguo y lo nuevo. Nuestro enfoque ha sido claro: facilitar el uso, respetar la historia y garantizar la adaptabilidad», señaló Gil Jimeno.

Así, el proyecto contempla también la integración del espacio con el entorno: la planta baja se conecta con el jardín y permite vistas directas al auditorio, reforzando la sensación de apertura y continuidad. La escalera principal actúa como eje que invita a subir, mientras que los elementos arquitectónicos como muros transparentes y salas polivalentes buscan generar un recorrido fluido y adaptable.

La culminación de esta obra, que se iniciará con la fase de contratación a lo largo de 2026, busca activar un espacio que históricamente ha estado en desuso, otorgándole una nueva vida y relevancia institucional, con el objetivo de «abstraer nuestra mente para proyectar el futuro», tal y como concluyó Hidalgo.

Tracking Pixel Contents