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Los espacios públicos de la capital grancanaria se llenan de música y talento local con 'Jam en la plaza'

La propuesta, coordinada por el músico y productor Kilian B. Millares, se presenta para dinamizar la escena local y generar conexiones espontáneas entre artistas en el marco de la candidatura de Las Palmas de Gran Canaria a Capital Europea de la Cultura 2031. La próxima cita es este viernes 20 de febrero a las 17.00 en la Plaza de Santa Ana

'Jam en la plaza' del pasado 6 de febrero.

'Jam en la plaza' del pasado 6 de febrero. / LP/DLP

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Martina Andrés

Martina Andrés

Las Palmas de Gran Canaria

Caminar por la calle y encontrar a un grupo de músicos improvisando es ahora un poco más fácil en Las Palmas de Gran Canaria. Guitarras, batería, piano, bajo, trombón, saxo, trompeta y otros instrumentos se unen en manos -tanto expertas como amateurs- para darle forma a la Jam en la plaza, una iniciativa que saca la música a los espacios públicos con el objetivo de hacerla accesible para todo el mundo y de crear sinergias entre músicos y espectadores.

Después del éxito cosechado en Los Espejos (Santa Catalina) el pasado 6 de febrero, el próximo viernes 20, de 17.00 a 22.00, aterriza en la Plaza de Santa Ana de la capital, con el grupo de OM Domínguez y la Village Band (ganadores del Sonora) a la cabeza del cartel, acompañados de nombres de artistas como Pablo Roldán, Sara Bolaños, Lucas Rousset, Charly Ayala, Derque Martín, Idris (Elguiriandalu) y Kilian B. Millares, impulsor del proyecto, que agarrará las baquetas y también estará al frente del Dj set que cerrará el encuentro.

Con entrada totalmente gratuita, esta propuesta, coordinada por el músico y productor canario, se presenta para dinamizar la escena local y generar conexiones espontáneas entre artistas en el marco de la candidatura de Las Palmas de Gran Canaria a Capital Europea de la Cultura 2031. Sus orígenes se remontan seis años atrás, a un asadero entre amigos en el que comenzaron a improvisar juntos. De ahí surge el nombre Asajam, con el que la iniciativa lleva ya tiempo moviéndose -de forma autogestionada- por distintos espacios de la Isla.

«Con el boca a boca entre la gente, se fue creando una especie de comunidad, pero nos pilló la pandemia. Conforme se fue terminando, fuimos otra vez recuperando el ritmo, empezamos a atrevernos con fincas más grandes, con mayores aforos, hasta que nos enteramos de que Las Palmas se iba a presentar a Capital de la Cultura Europea y decidimos tocar la puerta para hacer saber que estábamos ahí», recuerda Barrera.

«Gracias a la capitalidad, hemos conseguido apoyo institucional para todo lo que hemos estado haciendo de forma privada y autónoma. El proceso ha sido bastante lento y orgánico, sobre todo, porque nunca hemos invertido nada en publicidad, ni en redes sociales. A la hora de buscar las plazas hemos intentado buscar lugares en la ciudad que se asemejen un poco a la infraestructura que hay en Europa», añade el músico y productor.

Cualquier persona

Una de las características de la jam session es que puede participar cualquier persona que se atreva a subir al escenario y agarrar el microfóno o algún instrumento. Solo hay que escribir a la organización o, simplemente, pasarse por allí el día señalado y sumarse a la lista de músicos que salen a improvisar juntos; dar un paso firme hacia delante para dejar de ser espectador y convertirse en una parte activa del encuentro. Así, también se da la posibilidad a músicos menos experimentados a tocar con aquellos que tienen más tablas, una forma de romper el hielo, aprender y enriquecerse entre todos.

«Uno de los objetivos que tenemos, aparte de mezclar a los músicos que residen aquí, es ir trayendo a gente de fuera. Por ejemplo, tenemos pensado traer a Josemi Sagaste, el saxofonista de Joaquín Sabina o a Dani Domínguez, el baterista de Kase O, que vendrá el 6 de marzo», explica Barrera haciendo alusión a la tercera cita de Jam en la plaza. «Estamos intentando generar conexión con músicos de nivel profesional para que los más amateurs y los que quieran aprender, tengan la oportunidad», añade el músico.

La primera cita reunió a músicos con recorrido como Alan Himar, Faye Nikita o Diego Zapata, y sumó capas al encuentro con un live painting en directo de la artista polaca Patrycja Mladenowa, conocida como Empatía, que también estará presente en el encuentro del próximo viernes, además del foodtruck Tomate Catering.

Así, música y pincel dialogaron sin guion, obteniendo una respuesta que fue, en palabras de Barrera, «muy buena», ya que a la gente que acudió con el plan ya marcado, se sumaron transeúntes que pasaban por allí y decidieron quedarse, familias y niños que fueron llamados por el sonido de los acordes. «Lo bonito es que no solo viene el que ya sabía que había jam, sino el que se la encuentra y se deja sorprender», apunta.

Esa capacidad de irrumpir en la rutina es, precisamente, una de las claves del proyecto. Para Barrera, se trata también de «recuperar espacios públicos» y demostrar que la cultura puede ser cercana, ligera en infraestructura y, aun así, transformadora. La candidatura a Capital Europea de la Cultura actúa como altavoz, pero la ambición va más allá de 2031. Ya han enviado el dossier a distintos municipios y algunos, como Guía, han mostrado interés en acoger la propuesta. En este sentido, el horizonte es claro: seguir llevando la jam a diferentes lugares de la Isla y, si todo va bien, saltar a la Península e incluso a Europa, tejiendo un circuito donde músicos locales y foráneos se encuentren sin más idioma que el de la melodía y el compás.

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