Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Música | Jorge Perdigón Director artístico del Santa Catalina Classics

Jorge Perdigón: «La música del siglo XXI no es solo una ejecución perfecta»

Jorge Perdigón inicia una nueva etapa al frente del Santa Catalina Classics tras ocho años dirigiendo el Festival de Música de Canarias. El director artístico habla de su experiencia en ambos eventos musicales.

Jorge Perdigón

Jorge Perdigón / LP / DLP

Las Palmas de Gran Canaria

Después de ocho años dirigiendo el Festival Internacional de Música de Canarias, ¿cómo afronta esta nueva etapa?

Ilusionado y entusiasmado con este nuevo reto. Evidentemente son dos festivales muy diferentes. El Festival Internacional de Música se desarrolla en las ocho islas, utilizando para ello más de veinte espacios diferentes, con el 40% de los participantes canarios o residentes en Canarias, con apuestas por nuevas composiciones de firma exclusivas de las Islas, con casi 80 conciertos por cada temporada, etc. Sin embargo, el Santa Catalina Classics, de Barceló Hotel Group, sólo produce cuatro o cinco conciertos por temporada ofreciendo la mayor relevancia artística en cada una de sus propuestas. Hablamos de un programa con los más importantes referentes de sus respectivos instrumentos.

¿Y qué diría si tuviera que diferenciar este programa con respecto a las cinco anteriores ediciones?

Hemos tenido muy poco tiempo para gestionar cambios significativos. Siempre hay una contundente apuesta de Barceló Hotel Group por intentar que todos y cada uno de los conciertos que programemos, en el marco del festival, tengan la mayor relevancia y un atractivo muy especial para el público. Sobre todo, incidimos en incorporar a los conciertos en los salones del hotel a algunos de los mejores músicos de la actualidad. Pablo Sáinz Villegas y Xavier de Maistre son máximos exponentes de sus respectivos instrumentos. Además, sumaremos a las propuestas a jóvenes promesas que están ya en el inicio de sus carreras internacionales, incluso aún sin haber finalizados sus estudios, como será el caso de la pianista Mariam Chitanava.

Usted insistió en la presentación que este festival se diferencia de los otros en su carácter comunicativo por parte de los músicos. ¿En que consiste este aspecto?

Deseamos conseguir una mayor cercanía entre el público y el intérprete. Ejemplo de ello será, además de promover charlas informativas antes de cada concierto, brindaremos también la oportunidad, al finalizar cada audición, de disfrutar de un pequeño cóctel, en el que el público podrá encontrarse y comentar sus sensaciones con los propios intérpretes.

¿Los artistas son conocedores de esa situación que quizá a alguno pudiera incomodarlo?

Al contrario, son ellos los que nos piden esa cercanía. Todos son grandes comunicadores, y entienden que la música clásica en el siglo XXI requiere de algo más que una maravillosa y perfecta ejecución artística. Si no somos capaces de comunicar con el espectador, quizás no haya merecido la pena.

¿Es que, quizás, los artistas se quejan que el público no entiende bien sus interpretaciones?

No es eso. Aunque evidentemente podría ocurrir. Los artistas desean construir un ambiente que sea propicio para cada obra, explicando sus entresijos y creando una atmósfera ideal para atacar la obra. Es mucho más sencillo conseguir la atención y la concentración del público cuando este se siente cómplice del interprete. Los comentarios entre las obras del concierto pasan a ser partes, casi, del propio concierto. Como he dicho, esto sucederá en los conciertos de cámara que presentaremos en los salones del Hotel Santa Catalina, a Royal Hideaway Hotel. Como decía antes, son artistas que han entendido un nuevo concepto de comunicación imprescindible para la música clásica en el siglo XXI.

El primero será Lang Lang. Es el mejor pianista del mundo, que usted ya trajo en 2022.

No me gusta hablar del mejor, es complicado cuando hemos podido escuchar hace poco a otros y otras grandes como Argerich, Wang, Sokolov, Kissin, entre algunos pocos. Yo diría que una de las particulares de Lang Lang son sus interpretaciones muy peculiares, apoyadas por una técnica exquisita. El carisma que irradia en el escenario ayuda al espectador a entender y disfrutar de la magia habitual en sus conciertos. Eso hace que sea, según los medios especializados, el músico de la clásica que más llenos logra en todo el mundo. Además, y por supuesto, viene con unas propuestas de programa extraordinarias.

Pablo Sáinz Villegas es un solista de guitarra española. No es un instrumento muy habitual en los programas de música clásica.

Si, no es el más habitual. Algunos instrumentos necesitan un interprete extraordinario para conseguir la atención de los programadores internacionales. Cuando nace un guitarrista, que es reconocido mundialmente, el instrumento recibe un impulso muy importante como ocurre ahora con Pablo Sáinz Villegas, y como ocurrió en el pasado con Andrés Segovia. Esto ocurrió hace pocos meses en Chicago. Después de más de 25 años sin dirigir conciertos para guitarra, Riccardo Muti y la Sinfónica de Chicago, decidieron hacerlo al escuchar a Sáinz Villegas.

Luego le tocará el turno a la pianista Mariam Chitanava.

Como comenté antes, Santa Catalina Classics promueve el arte, incluso ha creado becas para jóvenes artistas que comienzan a despuntar en sus carreras. Es el caso de Mariam Chitanava; aún sin haber finalizado sus estudios musicales podemos decir que se trata de una promesa ya casi hecha realidad. Es verdad que son muy complejos los inicios de una carrera y , sobre todo, mantener el nivel en ella. Augurar un gran futuro musical no es lo mismo que conseguirlo. Pero su calidad técnica, sus interpretaciones y su sensibilidad emocional en los conciertos, son ya los de una pianista a tener en cuenta en las programaciones.

El Santa Catalina Classics cierra con Xavier de Maistre con un instrumento tan peculiar como es el arpa.

Para hablar de los músicos que hemos programado necesitaríamos mucho más tiempo, sobre todo para hacerlo de Xavier. Se ha erigido en el defensor de un instrumento que hasta hace muy poco era casi simplemente orquestal. De Maistre, que abandonó su posición como arpa solista en la Filarmónica de Viena, acertó de lleno al intentar elevar el arpa solista a las salas más importantes de la actualidad. Es otro de los grandes artistas, con un carisma muy especial, una gran técnica, y unas interpretaciones inigualables. Xavier de Maistre es uno de los culpables de que hoy en día el arpa sea imprescindible, también como instrumento solista. Lo consiguió.

¿Qué importancia tiene que una entidad privada como Barceló Hotel Group apoye este tipo de actividades culturales?

Es fundamental, para el futuro del arte y de la cultura, que el sector privado se sume a la creación artística. Santa Catalina Classics de Barceló Hotel Group ha apostado, y sigue haciéndolo, por la inversión cultural. Barceló tiene en sus principios una relación muy cercana con la educación y la cultura, pilares fundamentales para el entendimiento ciudadano. Este realmente fue uno de los motivos principales por el que decidí aceptar la oferta para gestionar la dirección artística del Festival. Debemos apoyar a los valientes que deciden impulsar a la ciudadanía invirtiendo en este tipo de actividades.

Cambiando de tema, ¿porqué decidió abandonar el Festival Internacional de Música de Canarias?

Después de ocho años en la dirección del FIMC, creí llegado el momento de hacerme a un lado para que otro director o directora pudiera gestionar nuevas líneas de trabajo desde otra perspectiva. Esto siempre es refrescante para una actividad cultural. Opino que un director artístico no debe perpetuarse más allá de lo necesario. Además, es un evento tan complejo. Es sin duda el festival más complicado de organizar y gestionar en nuestro país y se debe tomar en pequeñas dosis. Si a esto añadimos, por ejemplo; los esfuerzos por impulsar el FIMC, que no se encontraba en su mejor momento cuando me hice cargo de él; los más de dos años en los que trabajamos entre directrices de las comisiones encargadas de valorar el día a día con el Covid19, le aseguro que el desgaste que sufrimos en el pequeño e insuficiente equipo del festival, al que admiro y respeto muchísimo, fue verdaderamente importante.

¿Que aspectos y artista podría destacar en esos ocho años?

Me gustaría destacar la incorporación de nuevas propuestas como el En Paralelo y el Festival Contemporáneo. El Contemporáneo era una necesidad por la extraordinaria e importantísima creatividad de los y las canarias para la composición contemporánea. Este festival, a pesar de su corta edad, es ya un referente para la música contemporánea en nuestro país. En Paralelo nos ha servido para aproximar al FIMC a un público que no deseaba o no le atraía visitar nuestros conciertos. Hoy en día las programaciones del FIMC y de En Paralelo se funden en una misma programación y ha logrado el movimiento de espectadores de un festival al otro. Se aprecia, sobre todo, en el incremento de público y de abonados en cada edición, pero además, nos ayuda a conectar un poco mejor con los más jóvenes. Destacar artistas es muy difícil, y además no me gusta mostrar mis preferencias, pero creo no herir a nadie si le hablo de Matha Argerich, Anne Sophie Mutter, Sokolov, o incluso el propio Lang Lang. Aunque si debo destacar algo en estos ocho años, es la emocionante participación del público. La ciudadanía desconoce que los grandes músicos y formaciones desean regresar al FIMC, también, por el cariño, aprecio, entusiasmo y enorme respeto con el que el público trata a nuestros invitados. Como he dicho siempre, más que de las instituciones públicas o privadas, un festival depende de la ciudadanía.

Tuvo que ser muy complicado gestionar los más de dos años en los convivimos con el Covid19.

Debo decir que fue espantoso. Creo que a todos nos ocasionó una sensación de inseguridad y tristeza. Pero vimos y comprobamos como la ciudadanía se apoyaba, sobre todo, en la cultura para intentar superar este trance: música, un libro, una película, etc. Nos dimos cuenta inmediatamente que en esa situación era más importante que nunca ofrecer nuestro trabajo y gestión. Cuando finalizó el confinamiento, teníamos ya tres festivales preparados para su ejecución. De hecho, el 2021, creo no equivocarme, fue la edición en donde más conciertos presentamos. El gobierno, a través de su viceconsejería de Cultura, decidió incrementar la actividad, creando dos En Paralelo, uno en enero y febrero y otro en los meses de verano para poder contratar al máximo de formaciones y músicos canarios ya que las productoras, evidentemente, no podían mantener sus compromisos. Un auditorio de 1600 plazas, al que sólo podrían acudir 300, no sostendría la rentabilidad de sus propuestas. Fue ahí en donde más trabajo se generó y se intensificó en el FIMC, al intentar rescatar esas actividades, o programar otras, que mantuvieran al sector en activo. Fue un trabajo abrumador, pero lo conseguido fue muy gratificante.

¿Que opina de la gran actividad cultural que se desarrolla en Las Palmas de Gran Canaria?

No se lo que ocurrirá, pero creo que la Capital Cultural debería estar muy cerca. Tuve la fortuna de trabajar y vivir largos periodos de tiempo en varios de los países europeos en donde se siente mucho la proximidad a la cultura y el arte: Alemania, Austria, Suiza, Italia, Holanda, etc. Estoy convencido que muchas propuestas de las que disfrutamos en Las Palmas, podrían trasladarse a Centroeuropa y ser competitivas en sus programaciones. Otras directamente tienen carácter nacional o internacional, pero son gestionadas con gran maestría y enorme éxito. Una ciudad con algo más de 400.000 habitantes y con tanta programación interesante es muy poco habitual. Por mi parte, me encanta poder disfrutar de estos éxitos, y de sentirme uno más en la difícil gestión de ser simplemente espectador.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents