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Entrevista | Amparo Sánchez Cantante y compositora

Amparo Sánchez, cantante y compositora: «Tenemos la suerte de poder elegir si vivir en el miedo o en el amor»

La integrante de Amparanoia arranca su gira en Talleres Palermo con dos conciertos concebidos como «un ritual participativo y sanador» los próximos 2 y 3 de mayo

La cantante y compositora, Amparo Sánchez.

La cantante y compositora, Amparo Sánchez. / LP/DLP

Martina Andrés

Martina Andrés

Las Palmas de Gran Canaria

Llega el 2 de mayo al escenario de Talleres Palermo. ¿Por qué aquí y qué puede esperar la gente de este «ritual sonoro» que se sube a las tablas?

Guardo muy buen recuerdo de las Islas y de su gente. Siempre es una alegría volver. En esta ocasión, voy a cantaros con mi guitarra algunas de las canciones como solista y alguna sorpresa. Son conciertos donde hay una intención: utilizar el canto y la melodía como antídoto a lo que nos duele.

¿Qué queda en el proyecto en solitario de Amparo Sánchez de toda la etapa de Amparanoia?

Amparanoia sigue, seguimos haciendo conciertos y el año que viene celebraremos los 30 años de la salida del primer álbum con diferentes acciones. La característica de este proyecto es la alegría con rebeldía, como solista es otro repertorio y otra comunicación. Pero creo que aunque sean dos propuestas diferentes, ambas están conectadas íntimamente al ser la misma creadora en dos versiones diferentes.

En esta etapa actual, ¿cómo es su proceso creativo desde el primer chispazo hasta que una canción está terminada? ¿Ha cambiado mucho?

Ahora tengo unos años mas de oficio, también soy mas exigente conmigo misma. Cuando viene una letra o una melodía me dejo llevar, pero no todo lo que grabo o empiezo a componer lo termino. La clave es tener todo el rato esa idea en la cabeza. Si la melodía es persistente, es que quiere ver la luz.

Su música siempre ha tenido un componente sanador y catártico (Que te den es un ejemplo mítico). En este concierto habla de «ritual participativo y sanador». ¿Qué mensaje o energía quiere que se lleve el público?

Me comunico desde mi propia experiencia. Me interesa conectar con el público desde un lugar muy íntimo, relatando mis dolores pero también, y mucho, mis alegrías. La primera parte es mucho mas reflexiva y emocional. En la segunda, se viene el canto compartido, la improvisación, la celebración de la vida, salimos más fuertes y más unidas.

De pequeña oía muchas cosas y muchos estilos musicales. Ha contado que su hermana escuchaba a María Dolores Pradera, otro de sus hermanos a Bambino, otro a Bob Marley, otro a Pink Floyd, su madre a Antonio Machín... ¿Cómo dieron forma estas influencias a la música que hace hoy?

Creo que todas esas influencias están presentes en mi música. Ahora que ando mirando atrás para el 30 aniversario, estoy escuchando y viendo todo el recorrido y me asombro de la cantidad de trabajo compartido y de la diversidad que contienen. No tengo dudas de que mis referentes vienen de mi infancia y de mi entorno familiar.

Es una artista comprometida y nunca ha tenido miedo de posicionarse políticamente. En un momento en el que parece que «el miedo es un negocio», ¿qué papel juega la música y conciertos como el suyo para contrarrestarlo?

Tenemos la suerte de poder elegir si vivir en el miedo o en el amor. Yo he elegido la segunda opción. Lo que cuento en mis canciones está bastante alineado con cómo soy. Me duelen las injusticias, la impunidad, y la violencia desmedida que estamos presenciando. Yo solo hago canciones y dejo toda mi energía en el escenario con la intención de hacer sentir la unidad que somos.

Además de reivindicar a través de la música, también lo hace a través de la literatura. ¿Por qué decidió escribir La niña y el lobo? ¿Cómo fue el proceso?

Tenía una historia guardada que sentí que debía compartir que les sirviera a otras mujeres. Para mí, escribir algo que me había sucedido 25 años atrás fue un gran ejercicio de terapia. Cuando iba recordando y escribiendo, a ratos lloraba, a ratos me preguntaba si valía la pena. Porque mucha gente de mi entorno en ese momento no sabían de mi pasado. Pero también sentía la liberación y la oportunidad de reconciliarme con esa etapa. A día de hoy estoy muy orgullosa de haberlo hecho.

¿Cuál cree que es la mayor reivindicación que hay que hacer hoy?

A nivel nacional, solucionar el tema de la vivienda. Alejarnos de la polarización, que aparezcan medios de comunicación con líneas editoriales donde también se hable de todo lo bueno que pase y que nos una como humanidad. A nivel global, el fin de la violencia, del genocidio a Palestina, de todas las guerras. Merecemos un mundo más amoroso, más empático, más solidario. Necesitamos justicia y volver a reunirnos, a mirarnos a los ojos y dejar de alimentarnos de miedo y confrontación.

En una de las últimas canciones que ha hecho, Bellas, con Canteca de macao, hay una frase que es «quien bien me quiere, me quiere libre». ¿Cree que esta forma de ver el amor ha calado en las nuevas generaciones?

Me gustaría pensar que sí, aunque las noticias que más se promocionan hablan de lo contrario. Esa canción la grabamos hace años, pero volvieron a lanzarla con el aniversario de la banda. Me gustó mucho que me invitaran a cantar ese tema en concreto. Pasamos un día juntas, grabamos el vídeo, la voz y me sentí muy en sintonía con el mensaje de la canción. Como anécdota curiosa: Anita [Kuruba] y yo nacimos el mismo día.

Si comparas la Amparo de Lavapiés en los 90 con la de hoy, ¿qué ha cambiado más: la música o usted?

Ay, ¡qué buena pregunta! La música, si te refieres a mis canciones, siguen tan frescas como hace tres décadas. Sus mensajes son de total actualidad. Yo creo que he cambiado a mejor, aunque en esencia siempre seré la misma. Ahora estoy en un momento bonito, de paz interna y de mucha claridad de cuáles son mis prioridades. Contenta del camino recorrido y con ilusión del que quiero recorrer. Mira, yo les digo a mis hijos: 'cuando me vaya de este plano, quedaos tranquilos que he vivido la vida que he elegido vivir'. Soy muy afortunada.

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