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'Concierto de Isabel', el amor que reorganiza el mundo en el poemario de Antidio Cabal

El libro se presenta este viernes 15 de mayo a las 18.30 horas en la Biblioteca Pública del Estado, con la participacion de Macarena Nieves, Beatriz Morales o Máximo González Guardia, entre otros

El poeta canario Antidio Cabal e Isabel Vargas.

El poeta canario Antidio Cabal e Isabel Vargas. / LP/DLP

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Martina Andrés

Martina Andrés

Las Palmas de Gran Canaria

«Tu corazón ha empezado a ordenar mi corazón,/ que ha empezado a ordenar su autobiografía,/ empiezo a coincidir conmigo mismo». El poeta canario Antidio Cabal escribe estos versos que están recogidos en Concierto de Isabel (1986-1987), obra que se presenta este viernes 15 de mayo a las 18.30 horas en la Biblioteca Pública del Estado en un acto dirigido por Máximo González Guardia que contará con la participación de Macarena Nieves, Beatriz Morales y otros poetas y escritores del Archipiélago.

La presentación, concebida como un evento coral, busca reflejar precisamente una de las ideas centrales que atravesaron la vida y la obra de Cabal: la palabra entendida como espacio compartido, como conversación y como comunidad.

«Él no solo escribió. Lo que hizo fue crear espacios para que otros escribieran y fueran leídos. Ampliaba esa palabra más allá de lo que él era. No es un acto individual ni solitario lo de escribir. Y esto refleja muy bien como entiende la poesía Antidio, desde la relación con el otro y la relación continua con el mundo y el yo. Pero siempre vinculada a los demás», explica González Guardia.

El 'gran huyente'

Nacido en Las Palmas de Gran Canaria en 1925, Antidio Cabal fue poeta, ensayista, editor y activista cultural. Compartió juventud y tertulias con figuras fundamentales de la literatura insular como Agustín Millares Sall, Pedro Lezcano o Ventura Doreste, pero muy pronto su vida quedó marcada por el exilio.

En 1949 abandonó España clandestinamente para evitar incorporarse al ejército franquista y terminó desarrollando gran parte de su trayectoria intelectual entre Venezuela y Costa Rica, país que eligió, entre otras razones, porque no tenía ejército. «Él huye de la guerra. Es un gran huyente», resume González Guardia. Esa huida traviesa también su escritura: «No acepta la violencia como algo normal», añade.

A partir de entonces, la vida de Cabal parece construida desde una voluntad constante de abrir espacios para los demás. Fundó proyectos editoriales como Oro y Barro, impulsó editoriales universitarias en Costa Rica, promovió revistas culturales y editó obras fundamentales de Ernesto Cardenal, entre ellas El evangelio en Solentiname.

Cabal nunca persiguió una posición central ni una notoriedad expansiva. Dedicó buena parte de su vida a acompañar y difundir la obra ajena antes que la propia. «Eso dice mucho de él. Comunidad y Antidio forman parte de lo mismo», apunta González Guardia.

Reconocerse en el encuentro amoroso

Esa dimensión colectiva atraviesa también Concierto de Isabel, aunque el libro represente uno de los momentos más íntimos de su trayectoria. Frente al tono más oscuro, introspectivo y reflexivo de su obra Campo nublo, aquí el yo poético experimenta un desplazamiento importante: deja de construirse únicamente desde la soledad y comienza a reconocerse en el encuentro con la amada, esa «presencia que se oía», en sus propias palabras. «Soy consciente de la suerte que tengo de existir/ mientras tú existes», escribe en otro de sus poemas.

Así, esta es una obra que nace del deseo de «inventariar un hecho amoroso mientras sucede», como escribe Cabal en el la introducción -definida como limen- que dejó como antesala a este conjunto de poemas. «No es un proyecto que planifica, es algo que surge como respuesta a algo que él está viviendo. Isabel Vargas es la mujer que le provoca esta ilusión, esta luz, este relámpago, es la experiencia concreta. De ahí lo de concierto: de armonizar las dos presencias, la suya y la de ella», explica González Guardia.

Luz afectiva

Este libro refleja, además, como el amor transforma la percepción que el poeta tiene de sí mismo y también del mundo que habita. «No creo que su poesía ofrezca luz, sino que transforma la oscuridad. Le permite comprenderla y habitarla de otro modo. Pero en este libro hay un paso más: no es solo él quien reorganiza el mundo desde la reflexión intelectual, sino que aparece una luz afectiva», sostiene González Guardia.

En los versos de Concierto de Isabel no hay tiempo para la abstracción ni para la idealización romántica, todo sucede desde una inmediatez casi física. El poema intenta capturar el instante exacto en el que el yo se desplaza y empieza a reconocerse en otra persona. «No siempre lo que se sabe es suficiente, no siempre lo que se ignora es suficiente, hasta que apareces tú, que es lo suficiente», escribe Cabal en uno de los fragmentos más representativos del libro.

La presentación coral de este viernes dialoga también con la idea de construcción compartida. Para González Guardia, el formato colectivo del acto prolonga la propia forma de entender la literatura que tenía el autor. «La palabra es espacio, diálogo, construcción común, apego a la mayéutica, al tema socrático», apunta.

Quizá por eso es interesante esta aproximación a la figura de Antidio Cabal en el panorama cultural contemporáneo. En una época atravesada por la exposición constante y la necesidad de reconocimiento inmediato, él eligió otra forma de estar en el mundo: la de alguien que sostiene espacios para que otros hablen, publiquen y piensen.

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