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El mundo literario canario celebra la nueva novela de Andrea Abreu: «Será una de esas ficciones que nos ayudarán a mirar el mundo de otra manera»

La autora de Icod de los Vinos (Tenerife) saca a la luz su nueva novela el próximo 2 de septiembre, cinco años después del éxito de 'Panza de burro'. La editorial con la que la publica, Anagrama, irá dando nuevos datos sobre la obra a medida que se acerque la fecha

La escritora canaria Andrea Abreu en 2021.

La escritora canaria Andrea Abreu en 2021. / Andrés Gutiérrez

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Martina Andrés

Martina Andrés

Las Palmas de Gran Canaria

La noticia ya está más que confirmada: la escritora canaria Andrea Abreu regresa a las librerías el próximo 2 de septiembre de la mano de la editorial Anagrama, con una novela cuyo título constará de dos palabras, de 9 y 8 letras, respectivamente, que empiezan por la letra P.

Han pasado cinco años desde que Panza de burro irrumpió en el panorama literario español como un fenómeno difícil de clasificar. Una primera novela editada por la editorial Barrett bajo el cuidado de Sabina Urraca, que convirtió a una jovencísima escritora de Icod de los Vinos en una de las voces más celebradas de su generación. Más de 60.000 copias vendidas, la traducción a más de diez idiomas o la publicación en alrededor de 30 países, son algunos de los logros que acumula la trayectoria de este libro.

Durante todos estos años, Abreu ha mantenido un perfil reservado sobre su segundo proyecto. En 2023 adelantó en una entrevista que el libro sería «más ambicioso» y que «seguirá ahondando en el territorio y el lenguaje canario», aunque dejó claro que no sería una segunda parte de Panza de burro.

El anuncio llegó esta semana a través del perfil de Instagram de Anagrama, con una fotografía de un hombre mayor con gorra azul, camisa de cuadros de manga corta, pantalón largo y botas, montando un caballo blanco y negro rodeado de millo al inicio de una pequeña cuesta. Sobre la imagen, cuatro palabras tapadas y una fecha: «2 de septiembre en librerías». Las dos primeras, con las iniciales A. A., encajaban con el nombre y apellido de la escritora tinerfeña. Las otras dos, las que empiezan por P y P, son el título que el mundo literario lleva días intentando descifrar.

«La autora ha dicho que es un libro más ambicioso, así que, en mi cabeza, la nueva historia da el salto a otras islas o, en su defecto, recorre parte de Tenerife; quizás, con ese señor a caballo de la foto publicada por Anagrama. Lo que me intriga a mí ahora mismo, trama aparte, es ese título de dos «P». No miento si digo que me he puesto a buscar palabras que encajen con los caracteres», confiesa Gabriel Garcher, impulsor de la plataforma Y qué leo yo y uno de los divulgadores literarios más seguidos del Archipiélago.

Autoría de la imagen

Lo que Anagrama no desveló es la autoría de la fotografía: la imagen pertenece a la fotógrafa tinerfeña Lilia Ana Ramos Martín y forma parte de su serie This is Acentejo, que estuvo presente en la exposición Actos que pesan del Festival Internacional de Fotografía de Tenerife. Un detalle a tener en cuenta de cara a imaginar posibles escenarios de la segunda novela de Abreu: Acentejo es una comarca del norte de la isla, una franja de municipios que va desde La Matanza hasta La Victoria, pegada a la costa pero mirando hacia el interior, con sus viñedos, sus caminos empinados, sus plataneras y ese cielo perpetuamente encapotado que tan bien conoce la escritora de Icod de los Vinos.

La elección de esta fotografía concreta podría no ser casual: quizás sea en alguno de estos pueblos de esta zona de la isla donde transcurra la nueva novela. Según ha podido saber este periódico, pronto vendrán más publicaciones de Anagrama dando más datos al respecto. Mientras tanto, las voces del mundo literario canario no han tardado en pronunciarse.

Para Santiago Gil, escritor y uno de los lectores más entusiastas de Panza de burro desde el primer momento, al margen de la trama, «la noticia más importante es que Andrea Abreu publica una nueva novela»: «Todos estamos deseando leer nuevas ficciones de Andrea, por su manera de contar y por sus caminos de búsqueda. No podemos olvidar lo que ha supuesto Panza de burro para la literatura escrita desde Canarias», señala. «Intuyo que también hará algo sonado, porque sé de su encierro y su tesón de los dos últimos años. Creo que vamos a encontrarnos con otra de esas ficciones que nos ayudarán a mirar el mundo de otra manera», añade.

Garcher, por su parte, pone en valor algo que a menudo se olvida en el relato del éxito de Panza de burro: la imagen de Canarias que aquella novela proyectó al mundo. «Las Islas no eran una postal ni un destino vacacional idílico, sino un lugar en el que las personas, en este caso dos niñas, vivían el día a día, con lo bueno y lo malo», reflexiona. Y pone el foco en que, tras Abreu, llegaron otras autoras canarias que han reforzado esa misma línea: Meryem El Mehdati con Supersaurio, Aida González Rossi con Leche condensada o Lana Corujo con Han cantado bingo.

Escritura «dialectal»

El escritor Yeray Barroso apunta a dos factores concretos que explican por qué Panza de burro logró conectar incluso con lectores sin ningún vínculo con Canarias. El primero, el contexto: su publicación coincidió con la pospandemia, un momento de eclosión cultural y de asistencia masiva a eventos literarios. El segundo, y más determinante, la apuesta radical por la oralidad. «Panza de burro parte desde la narración que tiene como eje la oralidad, que es una forma de habitar el planeta, de habitar la identidad. Y en ese sentido hace una ruptura bastante radical con respecto a las normas ortotipográficas tradicionales», explica. Para Barroso, lo verdaderamente disruptivo fue que esa escritura «eminentemente dialectal», nacida desde los márgenes y que ofrece un mundo rural con complejidades identitarias propias.

También habla del impacto de Panza de burro el poeta José Miguel Perera, que no tiene más que agradecer a la autora que hiciera una obra así. «Con esa obra, ya tiene saldada su contribución a la literatura canaria, a la cultura canaria, a la sociedad canaria. Tiene saldado para siempre el aporte que alguien pueda hacer», afirma. Y también sueña con posibilidades: «Me encantaría que siguiera ahondando por esa vía que ya abrió, que es la condición colonial canaria, esos aspectos psicosociales que están presentes en la sociedad canaria desde hace mucho tiempo». Una proyección personal, matiza, «no una exigencia a la autora», en sus palabras.

Cierra este coro de voces Sandra González, autora del ensayo Inocencia salvaje: las niñas jarrapas de Andrea Abreu, el primero dedicado a la obra. Para González, el éxito de Panza de burro reside en haber colocado en el centro a dos niñas de una zona rural del norte de Tenerife, representando «lugares que escapan fuera de todo ese imaginario externo que hay sobre las Islas Canarias» y desmontando «esa idea del paraíso asociado al Archipiélago». La novela, añade, abrió también una puerta lingüística fundamental: «Abrazó nuestra variedad dialectal, el español en Canarias, completamente diferente y variado según la zona». En cuanto a lo que viene, González opta por la serenidad: «Lo que haga estará bien, porque lo que hizo está más que bien. Todo lo que venga o no venga será igualmente bien recibido», concluye.

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