Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Un fotógrafo canario, protagonista en la portada de National Geographic el posible hallazgo del templo perdido de Ancocagua

La investigación sitúa uno de los grandes santuarios desaparecidos del imperio inca en el complejo arqueológico de T'aqrachullo, en Perú, tras décadas de estudios históricos y trabajos de excavación

El fotógrafo canario Arturo Rodríguez y el periodista Alejandro Muñoz investigan en Perú la posible ubicación del templo perdido de Ancocagua, uno de los grandes enigmas del imperio inca.

El fotógrafo canario Arturo Rodríguez y el periodista Alejandro Muñoz investigan en Perú la posible ubicación del templo perdido de Ancocagua, uno de los grandes enigmas del imperio inca. / La Provincia

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

La portada internacional de la revista National Geographic ha puesto el foco en una investigación que podría cambiar parte de lo que se conoce sobre la historia del imperio inca. El fotógrafo canario Arturo Rodríguez y el periodista ciudadrealeño Alejandro Muñoz firman un reportaje que plantea la posible localización del templo perdido de Ancocagua, uno de los santuarios más importantes y enigmáticos del mundo andino.

El trabajo, publicado bajo el título «En busca de la ciudad perdida de los incas», sitúa el posible emplazamiento del templo en el complejo arqueológico de María Fortaleza–T'aqrachullo, en Perú, a unas seis horas de Cusco. Se trata de un enclave arqueológico que ha ganado protagonismo en los últimos años gracias a importantes excavaciones, restauraciones y hallazgos de piezas ceremoniales elaboradas en oro, plata y cobre.

La investigación combina documentos históricos de la época colonial con trabajos arqueológicos recientes desarrollados sobre el terreno. Uno de los textos clave es la Crónica del Perú, publicada en 1553 por el cronista español Pedro Cieza de León. En esa obra, Ancocagua aparece citado como uno de los cinco templos más sagrados del imperio inca, aunque su ubicación exacta desapareció de los registros históricos durante casi cinco siglos.

Según explica Alejandro Muñoz, la hipótesis presentada no supone una confirmación definitiva, pero sí representa uno de los planteamientos más sólidos desarrollados hasta la fecha sobre el paradero del santuario perdido.

“El hallazgo no es definitivo, pero sí una hipótesis muy sólida que podría resolver un misterio de casi cinco siglos”.

La investigación moderna sobre Ancocagua tiene antecedentes importantes. En 1987, la historiadora española Mari Carmen Martín Rubio encontró una parte inédita de los manuscritos del cronista Juan de Betanzos, documentos que aportaron nuevos datos sobre la organización religiosa del imperio incaico.

Años más tarde, el arqueólogo de National Geographic Johan Reinhard retomó esas referencias y formuló por primera vez la teoría de que el templo podría encontrarse en T'aqrachullo. Sin embargo, aquella hipótesis quedó durante años sin una investigación profunda que pudiera respaldarla con nuevos hallazgos arqueológicos.

La situación cambió en 2024, cuando Arturo Rodríguez y Alejandro Muñoz viajaron hasta el complejo arqueológico peruano para documentar las excavaciones y los trabajos de restauración impulsados por las autoridades locales. Durante aquella cobertura descubrieron un espacio ceremonial que hasta entonces no había sido relacionado directamente con Ancocagua.

Muñoz recuerda que aquel momento marcó un punto de inflexión en la investigación.

“En 2023 los arqueólogos desenterraron un templo y un año después, cuando nosotros fuimos a cubrir las excavaciones, nos lo enseñaron. Arturo y yo nos preguntábamos qué sería realmente aquel lugar”.

El periodista asegura que, tras localizar antiguos trabajos de Johan Reinhard, decidió contactar directamente con el arqueólogo estadounidense. A partir de ese momento comenzaron a encajar las referencias históricas, las características del yacimiento y los nuevos descubrimientos arqueológicos.

Para el fotógrafo canario Arturo Rodríguez, el proyecto supuso además un desafío muy distinto al tipo de coberturas que lo habían hecho internacionalmente conocido. Rodríguez ha sido reconocido en dos ocasiones con el prestigioso premio World Press Photo y alcanzó gran notoriedad por sus imágenes de la erupción volcánica en La Palma.

Sin embargo, el trabajo en Perú exigía otro ritmo y una metodología completamente diferente.

“Frente al caos del volcán, aquí hubo una labor de búsqueda, de escucha y de trabajo minucioso con las autoridades peruanas. Llegamos a colocar piezas de plata durante días para lograr una fotografía de apenas cinco minutos”.

El reportaje también ha tenido consecuencias más allá del ámbito científico y mediático. La repercusión internacional generada por la publicación en National Geographic ha impulsado mejoras en los accesos al yacimiento arqueológico, nuevas exposiciones temporales y proyectos de infraestructuras para facilitar la llegada de investigadores y visitantes.

Entre las actuaciones previstas se encuentran trabajos de mejora de carreteras y nuevas iniciativas para conservar y mostrar las piezas recuperadas durante las excavaciones arqueológicas.

A pesar de la enorme expectación generada, los investigadores insisten en que todavía será necesario desarrollar nuevos estudios y recopilar más pruebas para confirmar de manera definitiva que T'aqrachullo alberga realmente el templo perdido de Ancocagua. No obstante, consideran que el enclave arqueológico peruano es actualmente el candidato más sólido para resolver uno de los grandes enigmas históricos del mundo andino.

El hallazgo vuelve además a poner en valor el papel de investigadores, periodistas y fotógrafos en la divulgación científica y arqueológica, especialmente cuando logran conectar documentos históricos olvidados con nuevas evidencias obtenidas sobre el terreno.

La portada de National Geographic supone también un reconocimiento internacional al trabajo desarrollado por Arturo Rodríguez, uno de los fotógrafos canarios con mayor proyección internacional en la actualidad, y a una investigación periodística que ha conseguido rescatar para el gran público uno de los misterios más fascinantes del antiguo imperio inca.

Tracking Pixel Contents