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Andrés, el señor que rescató el cuadro de Sorolla desaparecido en Sevilla: "Cuando vi la firma, consulté a la IA y llamé a una casa de subastas, me daban un pastizal"

Un vecino del pequeño pueblo de Puebla de Soto recuperó el cuadro que unos guiris habían tirado a un macetero. Cuando vio la firma, consultó su valor con IA y una casa de subastas, pero acabó llamando a la Policía para devolverla a sus dueños.

Andrés, el señor de Murcia que rescató el cuadro de Sorolla de una calle del centro de Sevilla.

Andrés, el señor de Murcia que rescató el cuadro de Sorolla de una calle del centro de Sevilla. / El Correo

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Patricia Godino

Sevilla

Los guionistas de cine se están frotando las manos. Esta es la increíble historia de Andrés Hurtado, un señor de Murcia que, de la noche a la mañana, se ha hecho famoso en toda España por rescatar de una calle del centro de Sevilla un cuadro de Sorolla. Podría haberse hecho rico, pero llamó a la Policía y, por ahora, sólo se ha hecho famoso por haber dado la voz de alerta de que el cuadro del pintor valenciano estaba en su casa. La familia vecina que se lo olvidó en la puerta del garaje cuando cargaba el maletero del coche para salir de vacaciones respira aliviada. Andrés, con 57 años, en paro y devoto de la Esperanza de Triana, como subraya, sabe que ha hecho bien. "Si el cuadro tiene dueño, no es mío, está claro", sentencia en conversación con El Correo de Andalucía.

Andrés había viajado con un grupo de amigos a Sevilla este pasado fin de semana. Quería ver, cuenta, el nuevo camarín de la Esperanza de Triana. "Soy muy, muy devoto. Hace unos años obró un milagro, me salvó una pierna. El médico dijo que había que amputarla. Ella la salvó". Eran las cuatro de la tarde. Iba de vuelta de comer, camino de su hotel, cuando a unos pocos metros vio en la calle San Pedro Mártir, paralela a la calle González Abreu, a unos guiris con un cuadro. "Era un grupo de chavales, estaban contentos... De repente vi cómo lo tiraban en un macetero. Me acerqué y lo miré. Eran dos barquitas. Me gustó mucho el marco", relata al otro lado del teléfono desde su casa en Puebla de Soto, un pequeño pueblo de Murcia, mientras la abre la puerta a uno de los reporteros de televisión que se le agolpan en casa. "Está siendo una locura", bromea este vecino que a primera hora de la mañana salió del anonimato en la cadena Ser.

Fuentes de la investigación confirman esta versión. Según las cámaras de seguridad que han analizado los agentes, que llevan desde el pasado sábado con este caso, un grupo de extranjeros son los que se llevan el cuadro de la puerta del garaje. El puzzle a partir de aquí lo completa Andrés.

Andrés se lo subió a la habitación y pasó antes por un bazar para comprar "una bolsa de los chinos" para transportarlo. Y no es hasta el lunes por la mañana, antes de salir de viaje para Murcia, que empieza a indagar sobre el cuadro: distingue la firma -"ponía Sorolla"- y le pregunta a la IA. "Me dice que tengo un cuadro de un valor incalculable. Vamos, estaba flipando, ¡que estaba tirado en la calle!. Y yo pensando, ¿estos chiquillos cómo tiran eso con ese valor?". Entonces es cuando decide llamar a una casa de subastas de Madrid: "La chica me explicó que eso tendría que salir a subastas pero que me daban un pastizal seguro pero que antes había que venderlo". Y con semejante buena noticia, Andrés emprende camino a su pueblo. "Pongo la tele y empiezo a ver las noticias. ¡Y pienso pero si ese cuadro lo tengo yo!". Es entonces cuando Andrés llama a la Policía Nacional: "Me dieron la enhorabuena y las gracias por haber alertado y me dijeron que iban a mandar a unos agentes a recoger el cuadro". Los expertos valoran el lienzo en unos 50.000 euros. "Todavía no entiendo cómo se puede mover un cuadro de ese valor así, sin más, sin una protección, apoyado en el suelo... Pero vamos, él le ha dicho que el cuadro es suyo y que tiene el seguro".

Andrés también llamó a los dueños del cuadro: "Vi por Facebook el número de los carteles que había puesto por la calle", unos carteles donde se especificaba que el lienzo tenía un alto valor sentimental. Llamé al señor, le dije que yo tenía el cuadro, me dio las gracias. Y le pregunté lo de la recompensa... y me dijo, sí, claro, te mandaremos un regalo", apunta con poco entusiasmo al otro lado del teléfono.

Ahora, mientras atiende a los medios, espera la llegada de los agentes de la Policía Nacional que vendrán a recoger el 'sorolla' perdido y hallado... en una casa de Puebla de Soto en Murcia. ¡Milagro! El siguiente será, confía, que encuentre trabajo: "Lo último en que trabajé fue en un supermercado. ¿Pero quién va a querer contratar a un señor de 57 años?".

Fuente: El Correo de Andalucía

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