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Cine

Un paraíso con «regalo»: 'Menudas vacaciones' se rueda en Canarias con Salva Reina y Amaia Salamanca

La comedia familiar dirigida por Paz Jiménez, producida por Set Màgic Audiovisual, Filmax y E-Media Canary Projects, cuenta con el talento joven de Daniel Arbelo, Candela Dorta, Marco Medina y Julia de la Cruz, y tiene previsto su estreno en cines para 2027 con la participación de Netflix y RTVE

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Martina Andrés

Martina Andrés

Las Palmas de Gran Canaria

«¿Tenemos algodón de azúcar? ¿Palomitas? ¿Un globo? ¡Trae lo que puedas conseguir más rápido!». La frase flota en el aire caluroso del Holiday World Maspalomas en una mañana intensa de rodaje en el sur de Gran Canaria. Estos planos son los más vistosos pero también los más complicados: decenas de figurantes se pasean entre las atracciones, un oso azul gigante vuelve a hacer una y otra vez el mismo recorrido con un sol que empieza a despuntar en el cielo y, al fondo, Amaia Salamanca y Salva Reina hacen acto de presencia caracterizados como Santi y Laura, los protagonistas del filme Menudas vacaciones que se estrenará en julio o agosto de 2027 y en el que también participan nombres como Vito Sanz, Aixa Villagrán, Aitziber Garmendia y Santi Ugalde.

Bajo la visera de su gorra, la directora Paz Jiménez observa con concentración el monitor. Hoy se trabaja a contrarreloj, ya que es el único día en el que todo el equipo estará en el parque de atracciones. «Llevamos desde las ocho de la mañana aquí y hemos rodado planitos de feria y tal, pero ahora tenemos que meternos en la materia de lo que hemos venido a contar», explica.

La historia de Menudas vacaciones arranca con una fórmula que funciona mucho en estas fechas estivales: las escapadas en familia. Pero en esta comedia es diferente. El público se encontrará a una pareja que ha decidido no tener hijos y que se llevarán una gran sorpresa cuando acepten las vacaciones regladas por el jefe de él a un paraíso encarnado entre los cielos azules de Gran Canaria. El plan original era un descanso idílico en un chalet frente al mar, pero el destino -y un giro del guion- les obsequia con un «regalito» inesperado: los cuatro hijos del jefe esperándoles en la casa, dispuestos a saltarles por encima mientras disfrutan en la piscina, a husmear en sus maletas y a ponerlo todo patas arriba.

Para Amaia Salamanca, que interpreta a Laura, el atractivo del proyecto fue inmediato, en parte por la oportunidad de volver a compartir set con su compañero de profesión. «Como ya había trabajado con Salva anteriormente, sabía que me lo iba a pasar bien, así que ese era un aliciente», comenta entre toma y toma. Su personaje es una mujer que se siente algo estancada en la nostalgia, mientras que el Santi de Salva Reina tiene otras aspiraciones, lo que genera una fricción que la convivencia forzosa con los niños hará estallar.

El actor nacido en Las Palmas de Gran Canaria destaca, por su parte, que la película, además de contar con risas aseguradas, «habla de la importancia del amor» y que será un filme «donde los niños y los padres se van a ver reflejados».

La isla, un personaje más

La elección de Gran Canaria como escenario se puso rápido sobre la mesa cuando ya estuvo listo el guion. «Buscábamos un sitio que fuese el mejor lugar donde alguien te podría bonificar con un chalet frente al mar», asegura el productor de la cinta, Oriol Marcos.

La Isla ofrece un clima que permite rodar todo el año y una luz vibrante que, en palabras de Marcos, «parece casi un croma de tan azul». Así, el paisaje se convierte en un personaje más que se menciona y se recorre por tierra y aire. Las localizaciones abarcan desde las calles «blancas y perfectas» de Telde hasta los parajes del norte, pasando por los interiores en Las Palmas de Gran Canaria y, el entorno de Maspalomas, con el chalet protagonista ubicado junto al campo de golf.

«Para nosotros es la tercera película que hacemos ya en Gran Canaria, por tanto, ya conocíamos a los proveedores y a muchos de los técnicos con los que estamos trabajando», explica Marcos, que destaca que el Archipiélago es, además de un gran plató, un centro de servicios audiovisuales de primer nivel en el que los incentivos fiscales han sido una pieza clave: «Evidentemente ayudan y forman parte del plan de financiación de la película», admite.

Una comedia con «mensaje»

Aunque el título y el entorno sugieran una comedia ligera para los más pequeños, Oriol Marcos insiste en que Menudas vacaciones tiene una capa más profunda. «Yo quiero pensar que nuestra película es una comedia familiar un poquito más adulta quizás que el resto de las comedias», señala el productor, que subraya que la presencia de los niños obliga a los protagonistas a mirarse al espejo.

«Por el contacto con los niños, ellos mismos se van a replantear cuál es su situación actual en estos momentos como pareja», reflexiona Marcos. Según explica, la trama llevará a Santi y Laura a valorar si realmente están bien o si han alcanzado los objetivos profesionales a los que aspiraban, convirtiendo la cinta en una «comedia con mensaje».

El rodaje, que cuenta con la participación de Netflix y RTVE, ha sido un desafío de tiempos y emociones. Jiménez destaca la labor del director de casting para encontrar a los cuatro niños que interpretan a los hermanos que revolucionarán las vacaciones de los protagonistas: Daniel Arbelo, Candela Dorta, Marco Medina y Julia de la Cruz, todos de la tierra, y que que pondrán el acento canario a la película. «Son unos niños muy todoterrenos, aguantan jornadas largas de rodaje y se lo están pasando pipa, algo que al final salta a la pantalla», celebra la directora.

Trabajar con ellos implica que son la prioridad absoluta en el set, adaptando los tiempos de rodaje a sus necesidades. Salamanca señala que conectar con los cuatro fue muy sencillo porque «tienen mucho desparpajo». Por su parte, Reina, expone que «se está forjando, más que una familia, como un grupo de amigos, aunque ellos sean más pequeños y nosotros adultos, porque es de lo que más o menos habla la película».

El rodaje encara sus últimos días en la Isla con la satisfacción de haber acompañado el trabajo intenso con las bondades de la tierra, sus paisajes y sus gentes. Como resume Marcos, al final se trata de trasladar al espectador ese «valor» que aporta Gran Canaria a la historia, ese «chollo» que es para los protagonistas -y para el propio equipo- poder perderse en este pequeño paraíso. En el verno de 2027 se sabrá cómo terminan las vacaciones de Santi y Laura.

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