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EN PRIMICIA

Quevedo revela el secreto para reconocer un “hit”: “Si con el tiempo me sigue moviendo igual, hay algo especial”

El artista canario explica en exclusiva a La Provincia cómo decide qué canciones entran en sus discos y por qué muchas composiciones que no publica siguen siendo importantes para él.

Quevedo cuenta la clave para conseguir un hit musical como 'Al golpito' o 'La graciosa'

Adolfo Rodríguez

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Convertir una canción en un fenómeno que atraviese fronteras es una de las grandes dificultades a las que se enfrenta cualquier artista. Incluso para los propios productores y cantantes resulta complicado encontrar esa combinación de melodía, letra y emoción capaz de conectar con millones de personas. Sin embargo, Quevedo parece haber encontrado la fórmula en varias ocasiones.

En 2026, el artista canario ha vuelto a situarse en lo más alto con dos de los grandes éxitos de su último trabajo, ‘El Baifo’. ‘Al golpito’, junto a Nueva Línea, y ‘La Graciosa’, con Elvis Crespo, acumulan entre ambas cerca de 180 millones de reproducciones en Spotify, convirtiéndose en dos de las canciones más escuchadas de un álbum que mantiene al cantante de Gran Canaria como uno de los grandes nombres de la música urbana internacional.

Pero antes de que una canción llegue a millones de oyentes existe un proceso creativo en el que el propio artista debe decidir qué temas merecen formar parte de un disco y cuáles quedan fuera. Una decisión que, según explica Quevedo en exclusiva para La Provincia, no depende únicamente de una primera impresión.

“El tiempo es como un buen medidor”

La pregunta parece sencilla, pero encierra una de las claves de la carrera de cualquier músico: ¿cómo sabe Quevedo que está ante un verdadero temazo?

Entrevista exclusiva a Quevedo

Adolfo Rodríguez

Para el artista canario, la respuesta está ligada a la conexión personal que mantiene con cada canción y a la capacidad de que esa emoción permanezca con el paso del tiempo.

“Para mí, en verdad, va muy ligado a lo que quiero decir y muy ligado a que, con el tiempo, la escuche y me mueva igual que cuando la hice”, explica Quevedo.

El cantante señala que no busca únicamente una reacción inmediata, sino comprobar si la canción mantiene esa fuerza después de semanas o meses desde su creación. “Creo que siempre trabajo con bastante tiempo de antelación a la hora de crear, para sacar algo, y creo que el tiempo es como un buen medidor de si con el tiempo sigue moviéndome de la misma manera”.

Para Quevedo, esa permanencia emocional es una señal de que existe algo especial detrás de un tema. “Si sigue moviéndome igual, hay algo en ese tema especial”, resume.

Muchas canciones quedan fuera, pero no son descartes

El proceso de selección de un álbum implica también renunciar a canciones que, aunque tengan calidad, no encuentran su espacio en ese momento concreto. Una realidad que el propio artista reconoce que no siempre es sencilla.

“Hay montones de canciones que se quedan fuera”, admite Quevedo. Sin embargo, aclara que no todas las composiciones que no forman parte de un disco son temas descartados o canciones que no funcionan.

“Se quedan fuera porque creo que no es el momento, porque creo que hay otra canción que tiene el mismo mensaje o representa lo mismo, pero de una mejor manera”, explica.

Esa selección forma parte de una búsqueda constante por construir un disco con una identidad propia y evitar incluir temas únicamente por el hecho de haber sido creados.

“No todas las canciones que se quedan fuera son descarte. Hay muchas que me da mucha pena siempre dejar fuera”, reconoce el artista canario.

“Tampoco puedo sacar un disco de 60 canciones”

La cantidad de música que genera un artista durante un proceso creativo puede superar ampliamente la que finalmente llega al público. Quevedo reconoce que esa parte del trabajo implica tomar decisiones difíciles.

“Me da mucha pena siempre dejar fuera” algunas canciones, asegura, aunque entiende que un álbum necesita una selección concreta y un equilibrio entre sus diferentes piezas.

“Pero bueno, tampoco puedo sacar un disco de 60 canciones”, bromea el cantante.

Esa forma de trabajar explica por qué detrás de sus grandes éxitos existe un proceso mucho más amplio que una simple inspiración puntual. Antes de que canciones como ‘Al golpito’ o ‘La Graciosa’ se conviertan en fenómenos virales, pasan por un periodo de prueba en el que el propio Quevedo analiza si mantienen la misma capacidad de emocionarle que tuvieron en el momento de crearlas.

Una fórmula basada en la paciencia y en la escucha repetida que, al menos en sus últimos lanzamientos, parece haber dado resultado. El canario continúa consolidando una trayectoria en la que cada nueva canción aspira no solo a sonar, sino a permanecer.

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