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Música

Chuwi, el más suculento aperitivo

La banda portorriqueña Chuwi ofreció anoche, en la plaza de Santa Ana, un concierto refrescante y original, en el marco del PR X Canarias, donde repasó los principales géneros latinos, con una propuesta que sorprendió positivamente. El Culture & Business Pride concluyó con una maratón musical de cinco artistas.

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Las Palmas de Gran Canaria

Mucho se había especulado durante los últimos meses sobre cómo la banda portorriqueña Chuwi, que hasta hace poco se movía más bien en circuitos alternativos en la escena latinoamericana, había sido elegida por la estrella del momento, Bad Bunny, para abrir sus conciertos. Pero uno no se da cuenta de por qué un artista tan mediático eligió al proyecto de los hermanos Aldorondo hasta que los ve en directo como sucedió este sábado en la plaza de Santa Ana.

Un refrescante sonido apoyado en los medios tiempos

Es más, su presencia se había anunciado como el debut en las islas de la formación puertorriqueña invitada por Bad Bunny en su reciente gira mundial que abandera una síntesis de indie y crónica social urbana. Pero nada más lejos de la realidad. La formación caribeña ejecuta en realidad un repertorio refrescante, apoyando en los medios tiempos, con un gran sentido de la ortodoxia melódica, y con un discurso reivindicativo sin caer en el panfleto, con un claro mensaje social, pero sin la más mínima crispación.

Salsa, son cubano, bachata, soul, merengue, trap, o incluso algo de reguettón medio experimental se sucede uno detrás de otro de manera envolvente y agradable con temas que hablan de la tierra, la familia o la ecología. Dicho de otro modo, Chuwi es el más suculento aperitivo previo para un espectáculo multitudinario y sofisticado formado por grandes pantallas y pasarelas, coreografía complejas y dobles escenarios interactivos del autor de Safaera.

Así fue el sonido con el que el cuarteto conquistó a los espectadores que acudieron ayer al PR X Canarias, uno de los eventos centrales del Culture & Business Pride, y que cierra una sucesión de actividades culturales que se han realizado en la ciudad desde que el pasado 26 de julio Spencer Tunick ofreciera su Gran Spectrum.

La de ayer fue, además, la cita más esperada por los más jóvenes debido a una maratón de actuaciones que empezaron desde muy temprano cinco artistas invitados de Puerto Rico y Canarias con el objetivo de estrechar los lazos culturales entre ambos territorios atlánticos, unidos por una historia de migraciones, influencias y expresiones artísticas compartidas.

Lorén Aldarondo Torres (voz principal y compositora), Wilfredo Willy Aldarondo Torres (bajo y producción musical), Wester J. Aldarondo Torres (teclados) y Adrián López (percusión y batería) ofrecieron una hora de concierto sólido y refrescante en donde huían de las estridencias, el volumen ensordecedor o del sobrecargamiento sonoro tan típicos de las formaciones del nuevo trap.

La curiosidad hacia el cuarteto protagonista se transformó en adoración cuando interpretó Weltita, su éxito a nivel mundial, con los miembros de la banda interactuando con los espectadores. Con Lorén como maestra de ceremonias, las canciones iban precedidas de sus respectivas introducciones verbales junto a un montaje audiovisual realmente original. Una combinación de ritmos tropicales con arreglos electrónicos en temas tan contundentes como Tierra, una canción muy querida por los fans que mezcla la identidad y raíces caribeñas; Tikiri, quintaesencia del sonido de la banda con influencias tradicionales, o Mundi colaboración junto a Mobu que resalta su característica fusión de estilos asequibles.

Una combinación entre tradición y modernidad

Precisamente esa combinación entre tradición y modernidad encaja con el espíritu de un festival de estas características. De hecho, su nombre, Chuwi es un homenaje a la abuela de los hermanos a la que incluso recordaron con cariño al final de su directo. Y por encima de todo, Chuwi fue una sorpresa agradable para muchos de los que se esperaban encontrar ritmos más matemáticos y robóticos típicos del urbano. Fue más bien todo lo contrario: una manera de reivindicar el valor de la música hecha de forma artesanal y sin aditamentos que la desvirtúen. Dicho de otro modo: la mejor manera de empezar el mes de agosto. El cuarteto originario de Isabela pasó de tocar en locales pequeños a consolidarse en grandes estadios gracias a que Bad Bunny los eligió como los teloneros oficiales de su gira mundial Debí Tirar Más Fotos. Pero su discurso se defiende por si solo. Porque en una era dominada por pistas digitales y sintetizadores, ellos ofrecen un sonido orgánico y acústico en un formato instrumental puro. No es extraño, por tanto, que tanto en Latinoamérica como en España, la banda ha sido catalogada como una bocanada de aire fresco caribeño.

Su actuación enlazó de forma sutil con la rapera puertorriqueña Villano Antillano y su rap incisivo convertido en voz en la deconstrucción de los discursos de odio, que interpretó temas como ZRP Music Sessions, Vol. 51, éxito mundial junto a Bizarrap que la lanzó a la fama internacional en 2022 con barras enérgicas de rap. O La Sustancia X, un sencillo potente de su repertorio solista que define su estilo directo, electrónico y urbano. También ofreció títulos como Cuero, un tema muy popular donde explora ritmos intensos y lírica sin filtros, o Reina de la Selva, colaboración destacada junto a Pedro Capó que muestra su versatilidad melódica y vocal.

La jornada empezó previamente a las 17.00 horas con el dj madrileño Pepino Marino. Y siguió con el estilo urbano del grancanario Rodrigo Fénix con títulos como Misma Luna, Tetacetamol y San Agustín. Todo acabó con la artista grancanaria Ptazeta, convertida en uno de los nombres imprescindibles del panorama nacional, y desgranando los temas más destacados de sus dos álbumes The Party en la Casa y Gorgona. Su estilo y su forma de fluir al cantar vienen marcados por el rap clásico y el freestyle, fusionados con electrónicos beats modernos gracias a su productor habitual, Juacko, Combinando barras de rap con ritmos bailables de reguetón y trap latino

Entre medias, el público pudo asistir a los espectáculos This is Drag, dedicado a reivindicar el valor cultural del arte drag, y La Casita Queer, una instalación inspirada en el universo visual de la última gira de Bad Bunny reinterpretada desde una mirada atlántica, diversa y LGTBIQ+.

El balance de una semana de actividades

El balance del Culture & Business Pride no puede ser más positivo. Empezó con Gran Spectrum de Spencer Tunick el 26 de julio. Cientos de voluntarios posaron durante varias horas bajo el frío de la madrugada en la Plaza de Santa Ana, las calles cercanas a la Casa de Colón o la trasera de la catedral. El fotógrafo situó su obra en estos espacios cargados de memoria e identidad para subrayar que la diversidad también forma parte de la historia del territorio. Una obra formada por cuerpos desnudos que representarán la paleta cromática de las banderas LGTBIQA+. Spencer Tunick congregó a medio millar de personas procedentes de veintitrés países. El artista neoyorquino articuló una declaración de resistencia serena y ocupación el espacio público a través del cuerpo desnudo y el color, respondiendo al repliegue de derechos civiles que se vive a escala global según diagnósticos de ILGA World.

Esa misma tensión entre memoria, instituciones y lenguaje vertebró el arranque del Networking Hub y las Chill Conferences los días 28 y 29 de julio en el Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM). El encuentro Reconstruir con cultura hoy cosechó un rotundo éxito de asistencia en una reflexión sobre el papel de la creación como motor de transformación urbana y social de la mano de Toni Attard, Carlos Urroz y el Premio Nobel de la Paz Carlos Umaña, bajo la moderación de Shannis y Adolfo Rodríguez.

A esta mesa le siguió el análisis sobre los límites y las derivas de la comedia contemporánea en ¿De qué nos reímos ahora? con Tazarte y Luisito Flowers, culminando en un hito literario cuando Elvira Sastre y Sara Torres compartieron por primera vez diálogo en Aquellas palabras nuestras para desgranar las poéticas del deseo, el cuerpo y las identidades al margen del relato hegemónico.

El festival encaró sus últimas jornadas dispuesto a profundizar en los vasos comunicantes entre creación de vanguardia, industrias culturales y visibilización social. El 30 de julio, el Networking Hub del CAAM acogió la mesa PR x Canarias, un encuentro donde Ptazeta, Chuwi y Villano Antillano examinaron la proyección internacional y las confluencias estéticas de la nueva música urbana. El viernes 31 la atención se desplazó al Hotel Cristina by Tigotán con la celebración de Visibilidrag, una doble sesión conceptual que contó con las intervenciones de Le Cocó, Sethlas, La Tacones, Dita Dubois y Satin Greco para abordar el arte del transformismo como herramienta discursiva y trinchera escénica.

Destacar también la buena organización del concierto ya que los artistas y espectáculos se iban sucediendo de una manera ordenada y apacible. Y terminar elogiando nuevamente la modélica actuación de Chuwi. Pero, aún, para aquellos que nos los vieran, pueden captar parte de su carácter en el divertido vídeo que comparten con el propio Bad Bunny en su canción Weltita. La estrella latina ha cantado y colaborado con todo tipo de estrellas. Pero probablemente la fusión con el cuarteto haya sido una de las más sutiles y fructíferas de cuantas ha realizado hasta el momento.

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