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Música

Las raíces canarias de la vanguardia

Keroxen publica cuatro nuevo álbumes que parten de elementos clásicos de las Islas para construir un lenguaje experimental impecable. Ellos son Gaf & The Love Supreme Arkestra, Lagoss, Dancelwerk y el Radar, vol.6

Gaf & The Love Supreme Arkestra

Gaf & The Love Supreme Arkestra / LP / DLP

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Las Palmas de Gran Canaria

El sello tinerfeño Keroxen tiene en su catálogo a muchos de los artistas más impresionantes y arriesgados de la música canaria de vanguardia. Pero, con el paso de los años, las sorpresas están siendo cada vez más ingeniosas e inesperadas. Eso ha sucedido con los últimos trabajos de cuatro de sus proyectos más interesantes: Gaf & The Love Supreme Arkestra, Lagoss, la recopilación Radar y los veteranos Dancelwerk.

Son cuatro inmersiones en las raíces insulares pero desde un prisma siempre personal e investigador, ofreciendo sonidos envolventes e introspectivos que requieren de una cierta predisposición por parte del espectador pero que van ganando en poder de seducción progresivamente con cada nueva escucha. Dicho de otro modo, los discos de Keroxen son la mejor manera de buscar la calma intelectual en este mes de agosto. Disfrutar de la música, pero haciendo funcionar las neuronas, ya que el oyente no es un mero receptor del sonido, sino un participante activo en su tarea de descifrar unos códigos matemáticos, que, como ocurría con dos artistas tan dispares como Frank Zappa o Talking Heads, buscan más el intelecto que la emoción. Los cuatro casos, además, están inspirados como siempre en Canarias.

El Atlántico y el terreno volcánico

Con una base en batería, guitarra, bajo, síntesis modular y samplers, y ampliada con vibráfono e instrumentos de viento, entre los que se cuentran flautas, saxofón, silbato herreño, Gaf & The Love Supreme Arkestra transita entre el jazz, el krautrock, el ambient y la pscodelia en su cuarto disco Retiro espiritual. El grupo, que alterna sus obras con las de su banda hermana Gaf y La Estrella de la Muerte, vuelve a introducirse por una de las regiones más remotas de Tenerife, Taganana, donde su aislamiento, la exposición al Atlántico y el terreno volcánico marcan el ritmo y el enfoque del disco. En esta ocasión la influencia de Can es más evidente que en anteriores trabajos. Así se nota con los dos temas inciales, Anagan y Moon in June, temas orgánicos, de una falsa sencillez, ya que hasta los detalles más insignificantes adquiere un sentido relevante. Esto se ve de manera más clara en los dos temas finales: Village of the Ocean Cliff y Roque de Ánimas.

Algo parecido ocurre con el nuevo álbum del proyecto experimental Lagoss. El disco, Música para plátanos, funciona como un archivo sonoro de más de cinco años de sesiones improvisadas en un estudio ubicado en una platanera al norte de Tenerife, planteando una inversión irónica al clásico Music for Airports de Brian Eno. La banda toma el nombre del estudio de grabación del grupo, situado en la costa norte de Tenerife, y ya desde el primer título, El picudo, el oyente se enfrenta a un juego de ritmos y melodías que juegan con multitud de referencias sin apegarse a ninguna; desde el jungle hasta el ambient, pasando por los juegos cinematográficos, llegando a instantes como Plata no Police cuya atmósfera oscura nos trae a la memoria a, nade menos, que Tuxedomoon.

Técnica de síntesis digital

La tercera banda que publica nuevo álbum es Dancelwerk. Con más de 30 años de trayectoria, el artista abre una nueva etapa con un trabajo, de título Spanduer Damm 103 que combina sistemas modulares, cajas de ritmos curtidas por el uso y distintas técnicas de síntesis digital. El resultado remite directamente a la primera década de Warp Records y a la lógica primitiva de la cultura bleep, aunque evita caer en una reconstrucción nostálgica del pasado. El álbum toma como punto de partida el futurismo electrónico de los años 90 para reinterpretarlo desde una perspectiva de producción contemporánea. De este modo, títulos como Amanecer vectorial o Amores cuánticos desprenden algo de los primeros circuitos rave del sur de Tenerife, donde Dancelwerk comenzó a labrarse una reputación mediante lanzamientos autogestionados y sesiones de experimentación en almacenes industriales.

Finalmente, el último trabajo del sello Keroxen es el sexto volumen de su recopilación de artistas canarios Radar que se alimenta de la estética de club nocturna y de la fascinación por el hardware de mediados de los años noventa. Ellos son Dancelwerk, nuevamente, con su electrónica de vanguardia; Cmos34 con rituales de techno improvisado construidos a partir de la fricción y la retroalimentación; Jorganes reduciendo la música de club a su pulso más esencial; Sunday German Flowers orientado hacia un dub cinematográfico, y Nico Hernández con composiciones de ambient inspiradas en el paisaje geológico y agreste de Lanzarote.

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