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Iris Junio Mbulito: «Hasta luego, baloncesto»

La grancanaria, niña prodigio en las categorías de base y hasta ahora jugadora de la Universidad de Arizona, anuncia su retirada a los 22 años: «Tengo que cuidar mi cuerpo y mi mente»

Iris Junio Mbulito, durante un encuentro de su equipo en la liga universitaria americana, Arizona State. | | INSTAGRAM

En la pasada década, Iris Junio Mbulito (Las Palmas de Gran Canaria, 26 de marzo de 1999) cumplía todos los requisitos para ser considerada como la niña prodigio del baloncesto femenino español. De casta le venía al galgo. Su madre, Puri, fue una de las integrantes de la época del ahora denominado SPAR Gran Canaria.

La hija de la hispano-guineana no para de superar récords en las categorías de formación. Otra perla cultivada al amparo de la sapiencia del dúo Domingo Díaz-Begoña Santana en el CB Islas Canarias. Títulos a mansalva y galardones de MVP en los campeonatos nacionales con el club de su tierra e internacionales dendiendo la elástica de la selección.

La precocidad y el buen quehacer de Iris la convirtieron en su día en la jugadora más joven en debutar en la máxima categoría del baloncesto nacional. La base, en 2013, se estrenaba en la Liga Femenina con 14 años, seis meses y 17 días, batiendo entonces incluso el récord de Ricky Rubio en la ACB (14 años y 11 meses). Aquella marca sólo la superaba Anna Montañana, que debutó en Primera con 13 años y 364 días. Luego también lo haría Emma Florez (14 años, cinco meses y 28 días).

Con su corta edad ya protagonizaba grandes titulares en grandes medios deportivos. La descubrieron, sobre todo, en un Campeonato de España, en Guadalajara, cuando todavía estaba en edad infantil. Fue la MVP, la máxima anotadora y la máxima asistente. 32 puntos, 8,9 rebotes, 8,3 asistencias, 9,9 faltas recibidas, 3,6 recuperaciones y 41,3 de valoración. En la final, hizo un cuádruple doble: 36 puntos, 11 rebotes, 10 asistencias, 11 faltas recibidas y 48 de valoración. Casi nada.

El paso del tiempo no hizo más que agrandar su leyenda. Pero la mala suerte se cruzó en su caimno deportivo en forma de lesiones. oEn 2015 sufrió dos roturas de ligamento cruzado. Casi dos años inactiva que frenó su meteórica ascención en el mundo del baloncesto. Pero no cejó en su empeño.

Problemas en el hombro

Volvió en 2016 al ya por entonces SPAR Gran Canaria. Hasta el año 2018. Entre medias, desilusiones, con una lesión en el hombro, y alegrías infinitas, con el título logrado con la selección española en el Europeo U20, en Hungría, siendo además la MVP.

Iris daba entonces el salto hacía el baloncesto universitario americano, concretamente con una beca de baloncesto en la universidad de Arizona State, donde jugó 81 partidos. En este periplo, la grancanaria ha seguido padeciendo problemas físicos que arrastraba en su hombro.

Y parece haberse cansado y ha dicho basta. Ayer, a través de sus redes sociales, lanzaba un mensaje letal para su carrera deportiva. La abandona de forma indefinida. Con 22 años en la actualidad, en su Instagram manifestaba su decisión la jugadora isleña: «Hasta luego baloncesto. Tengo que cuidar mi cuerpo y mi mente».

¿Punto y final o punto y aparte? Lo cierto es que por el momento se da una tregua para terminar sus estudios en Estados Unidos. Si se trata del epílogo, mala noticia para el baloncesto, pues se quedaría en el camino uno de los mayores talentos que surgió en la prolífica y exitosa factoría de La Paterna.

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