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Voleibol

Cerebro logístico europeo

Antonio Benítez se encarga de la intendencia administrativa del Guaguas con el nuevo estatus del club entre la élite continental

Antonio Benítez, en el CID durante un entrenamiento del equipo. | | LP/DLP

Lidiar con la élite europea del voleibol no solo conlleva dar lo mejor de sí en la pista, sin duda lo más importante, sino que también trae aparejado un trabajo incesante de logística. En este último apartado, el CV Guaguas confía en la labor de Antonio Benítez, team manager y encargado de las relaciones internacionales del conjunto grancanario, que deberá superar tres eliminatoria antes de alcanzar unos de sus principales retos para la campaña que ahora va empezar: el alcanzar la fase de grupos de la Champions League.

El directivo amarillo considera que su labor es «bonita, pero también muy dura». «Conoces mucha gente y te relacionas mucho. Ahora todo el mundo quiere jugar contra nosotros porque hemos subido de nivel, quieren que vayamos a jugar a sus países o quieren venir aquí a jugar. Con la Confederación Europea de Voleibol (CEV) ahora mismo todo es nuevo. Hace 20 años no existían los emails, los whatsapps... Todo era por fax y tenías que cambiar de moneda cada vez que viajabas. Ahora todo está muy controlado y la CEV tiene que estar al tanto de todos los movimientos que hagas», relata.

Añade Antonio Benítez que desarrollar todas esas relaciones internacionales supone una tarea complicada, «pero lo llevamos bien afortunadamente». «Contamos con dos magníficos profesionales en la administración como David Hérnandez y Andrea Sánchez. Da gusto trabajar con ellos, son muy profesionales, están muy implicados en el proyecto y eso facilita mucho la labor», apostilla.

«A pesar de ser sacrificado y que es un trabajo que no se ve demasiado desde fuera, me apasiona»

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El directivo amarillo resalta el control de la CEV con los clubes: «Tiene que autorizar prácticamente todo. Tienes que mandarle tus esponsors, ellos te mandan los suyos, le tienen que dar el diseño de la camiseta, tienen que autorizarte quién entra o no al pabellón... Lo controlan absolutamente todo. Nosotros, si vamos pasando eliminatorias, jugaríamos tres rondas seguidas semana tras semana. La primera es contra el Hebar Pazardzhik; si conseguimos pasar, la semana siguiente tendremos que volver a jugar martes o jueves regresando desde Bulgaria. Para jugar ese siguiente partido habrá que conectar con los árbitros y con los supervisores para que puedan venir a pitar. Es una dinámica frenética y de no parar. Hay que preparar billetes, visados, hoteles, test de Covid-19...».

Aún así, reconoce Antonio Benítez que siempre le ha gustado la gestión deportiva, le apasiona, «a pesar de ser sacrificado y tratarse de un trabajo que no se ve demasiado desde fuera».

El crecimiento experimentado por el Guaguas desde que se decidiera su vuelta a la competición la considera hasta ahora como «espectacular». «Igual que se dice que los técnicos y los jugadores han hecho un gran trabajo, también se tiene que decir que el club ha estado de matrícula de honor», agrega.

Pretemporada internacional

Ya la pasada temporada tuvieron exámenes importantes como organizador, y cumplían con nota. Ahora, lo primero, la pretemporada: «Vamos a tener aquí dos torneos. El primero, en el Pabellón de El Tablero. Va a estar el Narbonne francés entrenado por Guillermo Falasca, tercero en su liga y que llega de un país que este mismo verano se ha colgado el oro olímpico. El cartel lo cierra el Herrsching de la Bundesliga alemana. Una vez finalizado ese triangular en Maspalomas, volveremos a disputarlo en el Centro Insular».

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