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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Copa África

La increíble ‘Nzalang Nacional’

Guinea Ecuatorial vive un sueño tras meterse en octavos | «Ver ahí a mi sobrino Saúl es un orgullo enorme», cuenta Juanjo Bosoka, primo del amarillo Coco y que estuvo en Camerún

Aficionados de Guinea Ecuatorial en las calles de Duala, Camerún, uno de ellos con la camiseta de Saúl Coco.

La felicidad le desborda. No tiene palabras para explicar lo que ha vivido en Camerún durante la última semana. Acaba de llegar a Madrid y todavía tiene que darse bofetones para ver que no está en un sueño. Porque que Guinea Ecuatorial está en octavos de final de la Copa África tras superar un grupo con dos leones del continente: Costa de Marfil y Argelia, al que dejaron en la cuneta con una victoria soberbia.

Pero más pellizcones se tiene que dar aún Juanjo Bosoka cuando encima esa hazaña se ha conseguido con sangre de su sangre sobre el césped. «Es un orgullo enorme que mi ‘sobrino’ esté ahí jugando al máximo para nuestro país y haciéndolo superbien. ¡Es que es increíble», relata con emoción. Ver a Saúl Coco, central de la UD Las Palmas, con el escudo de Guinea Ecuatorial al pecho haciendo historia «ha sido increíble». Y esa es la palabra que más repite durante su alegato

La excolonia española es una fiesta y el gobierno ha tenido que imponer el toque de queda en las calles

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Porque para Juanjo Bosoka, su primo Basilio Coco, padre de Saúl, es un hermano. Son primos, pero su unión es fortísima. Juanjo vivió durante diez años en Las Palmas de Gran Canaria cuando su tía Carmela, hermana de su padre, buscaba un futuro mejor junto a su familia en Canarias. Allí estudió antes de volver a Guinea Ecuatorial donde ahora ha montado varias farmacias. Sus visitas a Canarias y a España siguen siendo habituales en busca de suministros que después vende en su país.

El día más feliz

Aunque eso sí, en su plan de 2021 tenía la segunda y la tercera semana de enero reservadas para ver a su país en la Copa África. Y ha valido la pena. «Nadie daba un duro por nosotros. Éramos la cenicienta del grupo junto con Sierra Leona y nos hemos cargado a Argelia, el campeón, que llevaba 35 partidos sin perder. Ha sido una auténtica locura, pero tenemos una selección llena de valientes, llena de guerreros», comenta.

Delanteros como el argelino Riyad Mahrez, extremo del Manchester City, que besó la lona tras el paso de Guinea Ecuatorial. Juanjo Bosoka no duda cuando se le pregunta por su día más feliz en Camerún. Fue en el Estadio Japoma de Duala donde se desató la euforia. «Ese día fue como tocar el cielo. No es fácil de entender, pero es que nadie creía que pudiéramos hacer algo contra ellos, contra el campeón», agrega. Ese pitido final tras los 90 minutos fue una liberación total. Guinea Ecuatorial tenía en su mano la clasificación y no falló.

Juanjo Basoka. antes de entrar al partido frente a Argelia.

Juanjo Basoka. antes de entrar al partido frente a Argelia. La Provincia

Desde ese día, la ilusión se desbordó en la excolonia española. «Ahora mismo el país es una fiesta, una locura total, con la gente celebrando en la calle aquel triunfo y ayer el pase a octavos. Ha sido una locura, me dicen. Tanto que hasta el gobierno ha tenido que poner toque de queda. Eso no evita que todos los días sean de fiesta», apostilla Bosoka.

Porque el fútbol en Guinea Ecuatorial, como en el resto de África, tiene casi más de festivo que de deporte. «Soy un loco del fútbol como Basilio, pero también como la gran mayoría del país. Es una pasión lo que sentimos por el fútbol. Nos encanta. En el colegio todos los chicos juegan al fútbol, es algo que pasa desde que yo era un niño y ya tengo 54 años», relata. LaLiga es parte de los comentarios en los bares, en las calles y en los trabajos. El Real Madrid y el Barça monopolizan las aficiones. «A Guinea Ecuatorial le encanta el fútbol. Por ejemplo, fue un día histórico cuando la selección española vino a jugar. Aquello fue otra fiesta. Fuimos al aeropuerto a recibir a los jugadores, al hotel, seguimos al autobús. Fue espectacular», resume.

«Nadie daba un duro por nosotros. Éramos la cenicienta y pasamos un grupo con Argelia y Costa de Marfil», afirma

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Esta es la primera participación de Guinea Ecuatorial en la Copa África por méritos propios. Las dos anteriores lo hizo como organizador del torneo. Por eso el mérito que se apuntan es mayor todavía. «Ya nos conformábamos con estar, eso ya era un premio. Pero haber podido clasificarnos dejando fuera a Argelia ha sido algo difícil de superar», argumenta. La siguiente barrera ya tiene nombre: Mali. El partido de octavos de final será el miércoles 26. Y allí estará su ‘sobrino’ Saúl Coco, el hijo de su ‘hermano’ Basilio. Sangre de su sangre en busca de otra epopeya para el futbol ecuatoguineano, protagonista de la Copa África. «Seguiremos sonñado». Amén.

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