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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Mundial 2030

Estadio de Gran Canaria: una reforma forzosa para el sueño

Las instituciones, incluida la UD, predispuestas a ampliar el recinto de Siete Palmas al límite de 40.000 exigido por la FIFA, que anunciará la candidatura ganadora en 2024

Infografía del Estadio de Gran Canaria con la grada Naciente aumentada. | | FERNANDO MONTECRUZ

Quedan ocho años para la celebración del Mundial 2030, pero sólo dos para que la FIFA, máximo organismo futbolístico internacional, anuncie la candidatura ganadora para albergarlo. En 2024, por tanto, se sabrá si España y Portugal, la única propuesta que presentará la UEFA, máximo organismo futbolístico europeo, resultan elegidos. Para ese entonces, ambos países habrán incluido ya los campos de fútbol en los que se jugarían los partidos, y ahí es donde entra el Estadio de Gran Canaria como posible candidato, pero para ello debe cumplir una serie de condiciones.

La FIFA todavía no ha establecido los criterios que deberán cumplir los recintos, pero si se tiene en cuenta los del próximo Mundial 2026, en Estados Unidos, México y Canadá, la capacidad mínima de los mismos tendrá que ser de 40.000 personas, al menos para albergar partidos de la fase de grupos y hasta cuartos de final –en las semifinales, el mínimo es de 60.000, mientras en el choque inaugural y en la final es de 80.000–.

Toda vez que el Estadio de Siete Palmas, cuya propiedad es del Cabildo de Gran Canaria, y que usa la UD Las Palmas en exclusiva, tiene capacidad para unos 32.000 espectadores, sería necesaria un reforma para ampliar alguna de las gradas, en este caso la Naciente, que se quedó fuera de las últimas obras y cuya previsión de cierre se ha eternizado en el tiempo y ni siquiera hoy nadie sabe cuándo el recinto quedará definitivamente terminado.

A lo largo de esta semana, justo después de que el lunes pasado las cuatro federaciones británicas más Irlanda anunciaran que no se presentarían, por lo que dejaba a España y Portugal como única candidatura de la UEFA, todo el mundo se ha mostrado predispuesto a contribuir en lo que pueda para que la Isla sea una de las sedes, pero de momento son sólo eso, intenciones.

«Por supuesto. Nosotros encantados de poder acoger algunos de los partidos de importancia del Mundial, por supuesto. Además, ya hemos tenido experiencia en la organización de grandes eventos deportivos en la Isla, por lo que estaríamos encantados de poder hacerlo», comentó a Antonio Morales, presidente del Cabildo Insular.

«Habría que valorar si efectivamente la lejanía y las condiciones de las infraestructuras de las que disponemos reúnen las condiciones necesarias para hacerlo, pero desde luego, por supuesto que siempre veríamos muy bien para la promoción de la Isla esa posibilidad», agregó el dirigente en el mismo sentido.

Días después, el consejero de Deportes, Francisco Castellano, se pronuncio en una línea idéntica. «No se ha hecho ningún estudio de si las instalaciones son capaces de albergar partidos de un Mundial. Es posible y hay potencial para aumentar las plazas del reglamento, pero todo eso requiere de proyectos y obras. Si nos ponemos a ello, estoy seguro de que se puede materializar, pero repito, no tengo ninguna propuesta ni planteamiento para que estudiemos la posibilidad», aseguró.

La UD, que sería la gran beneficiada en el largo plazo, también se mostró a favor. «Como embajadores de Gran Canaria y del deporte de esta tierra, ser sede de un Mundial significaría refrendar nuestro modelo de negocio y la apuesta por un turismo de élite. Queremos ser anfitriones de grandes clubes de Europa y del mundo, así como ofrecer un producto exclusivo. Esta opción que se baraja para dentro de ocho años llegaría en el momento justo», determinó un alto ejecutivo de la entidad amarilla en LA PROVINCIA, al igual que los representantes institucionales.

La predisposición es el primer paso. La Real Federación Española de Fútbol, por su parte, ya ha creado un grupo de trabajo que habrá de analizar todas las posibilidades y recibir las distintas propuestas. De momento hay una decena de estadios en España y tres en Portugal que reúnen el requisito que seguramente vuelva a ser indispensable para el Mundial 2030, el del mínimo de 40.000 espectadores de aforo.

Son: Santiago Bernabéu, Wanda Metropolitano, Camp Nou, Cornellà-El Prat, San Mamés, Reale Arena –al límite–, La Cartuja, Ramón Sánchez-Pizjuan, Benito Villamarín y Mestalla –el Nuevo Mestalla estaría terminado para entonces–, Da Luz –Benfica–, José Alvalade –Sporting de Portugal– y Do Dragao –Oporto–.

En cualquier caso, no hay un mínimo de sedes, sino que cada candidatura puede incluir las que considere. Para 2026 hay hasta 16: 11 en Estados Unidos, tres en México y dos en Canadá. En Corea y Japón 2002, por ejemplo, hubo 20 entre ambos países. Así pues, si se tiene en cuenta que de la decena de campos con más de 40.000 de capacidad varios están en la misma ciudad, la posibilidad de que recintos de otras ciudades adecuen sus estadios para poder albergar partidos del Mundial es muy real.

Ahí entra Las Palmas de Gran Canaria y, por extensión, la Isla y el Archipiélago, además de otras localidades como Zaragoza, Gijón, Málaga, La Coruña o Valladolid, que también podrían optar. Cada una de ellas deberá adaptarse, y en el caso de la isleña, todo parte del acuerdo entre las instituciones públicas, con la colaboración de la UD Las Palmas, para que la Federación Española la tenga en cuanto, algo que no sucedió en 1982, la única vez que España ha organizado un Mundial.

Lo que parece claro es que la candidatura hispano-portuguesa es la gran favorita para albergar la Copa del Mundo 2030, toda vez que las anteriores se habrán celebrado en países de otros continentes –Catar, en Asia, en 2022; y Estados Unidos, México y Canadá– en Centroamérica y Norte América, en 2026– y la FIFA, por regla general, suele repartir las sedes.

La única candidatura que podría impedir el triunfo ibérica es la que forman Argentina, Uruguay, Paraguay y Chile, todos sudamericanos, aunque en principio no partiría como favorita. España y Portugal tienen asegurados los 55 votos europeos más otros de países de Oriente Medio como Arabia Saudí, con el que la RFEF tiene un acuerdo para albergar la Supercopa cada año hasta 2029.

Parece que los números cuadran, aunque hasta 2024, cuando la FIFA anunciará dónde se celebrará el Mundial 2030, cada candidatura echará el resto. Para ese entonces, Gran Canaria deberá estar ya en la candidatura, hispano-portuguesa, pero para ello las palabras deben transformare en hechos y las instituciones habrás de hace posible que la Isla que su Estadio y su territorio puedan ser mundialistas.

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