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La Provincia - Diario de Las Palmas

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España cede ante Lituania (77-82) pero no pierde la sonrisa

El combinado nacional cae en el tercer encuentro de preparación del Eurobasket por un marcador estrecho a pesar de tener un día negro en el tiro con un 38% de acierto

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España - Lituania Andrés Cruz

Derrota con sabor agridulce la que sufrió España ante Lituania en el tercer partido de preparación de cara al Eurobasket 2022 por 77-82. Un encuentro en el que a pesar de no tomar la delantera en ningún momento en el marcador, siempre se enganchó gracias al coraje propio y a un acertadísimo Willy Hernangómez, autor de 22 puntos y 10 rebotes en el encuentro.

Sergio Scariolo así lo quiso transmitir a la conclusión del encuentro. No se muestra descontento por el resultado, sino que va más allá y va viendo que su equipo está experimentando una evolución positiva desde que arrancó la preparación con Grecia hace una semana y ya comienza a dar visos de que puede ser un equipo competitivo en los malos momentos.

Cuando quiso defender España ahí estuvo. Usman Garuba que debutaba este verano al superar su lesión de rodilla brilló cuando entró en calor en el tercer cuarto. Y los hermanos Hernangómez son los nuevos jefes del combinado nacional. Entre los dos 39 puntos y 29 rebotes.

Comenzó un tanto aplatanada la selección, como si el calor isleño le estuviera afectando al ánimo se los jugadores, la pájara que tuvieron entre el minuto 5 y el 9 de partido en el que no le entró ni uno de los lanzamientos que realizaron servía como contrapunto a la temperatura del pabellón para dejar helado a un público que todavía estaba intentando encontrar la mejor forma de animar a un combinado nacional. Si los cánticos para el Granca cuestan, como para que un equipo que pasa una vez cada ocho años por la Isla se lleve mejor premio.

El porcentaje de tiros dentro del arco exterior fue el fiel reflejo de la falta de puntería española en el primer cuarto. Un 3 de 17 en lanzamientos de dos, muchos de ellos liberados y ganados en segundas acciones tenían inquieto a Scariolo en la línea de banquillo. Sin tino interior, el marcador al segundo cuarto reflejaba un 13-19 que se llegó gracias a que Fran Guerra desatascó los cuatro minutos de sequía anteriores y Llull cerró el periodo con una de sus canastas.

Necesita encontrar una identidad esta selección inmersa en el cambio generacional de los Gasol, Navarro y compañía. Ahora los hermanos Hernangómez son la cara hacia donde se encamina el futuro, mientras los Rudy y Llull ejercen como cicerones de una camada que está por demostrar de qué pasta está hecha. Está claro que el partido es solo un amistoso y a la hora de la verdad las cosas se desarrollan por unos versos totalmente distintos, pero las probaturas también sirven para sacar ciertas conclusiones.

De lo poco que se puede sacar en claro de estos tres partidos de preparación es que el líder del equipo va a ser Willy Hernangómez. Ya dejó visos en los últimos Juegos Olímpicos de que iba a dar un paso adelante y aunque ya Scariolo le tiró de las orejas por el exceso de confianza que mostró con sus declaraciones el pasado lunes en el que dijo que la selección es la favorita para el Eurobasket, él enarbola la bandera del positivismo.

El combinado nacional cae en el tercer encuentro de preparación del Eurobasket ANDRES CRUZ

Sus catorce puntos y cinco rebotes al descanso, ocho de forma seguida en el tramo final del segundo cuarto, permitió a España mantenerse en la brega y cerrar la primera parte con un ajustado 36-42 después de que Lituania consiguiera una máxima de 12 puntos con el 25-37.

Tampoco su hermano se quedaba atrás y con ocho puntos y otros cinco rebotes fue el segundo jugador más destacado de la selección española en los primeros veinte minutos alternando la posición de cuatro y de alero. Sin el brillo que espera en la NBA, donde va dando tumbos de franquicia en franquicia, a ser una de las primeras espadas de España.

Descanso

Continuaron los splashbrothers españoles sumando puntos nada más arrancar el tercer cuarto. Seis entre los dos para ponerse a solo una canasta (42-44), la menor renta negativa que tuvo desde el empate inicial, dado que Lituania comenzó con dos triples seguidos de Giedraitis.

En esas, España quiso coger la delantera cuanto antes para cambiar el sino del encuentro. Una efusividad que se contagió al banquillo ante la impotencia de no conseguir comandar la cuantía y en una sucesión de faltas a favor del conjunto báltico, Sergio Scariolo reaccionó de manera airada contra el trío arbitral. Muy enfadado se mostró el seleccionador con Paco Araña y se ganó la técnica.

A pesar de ser un partido de preparación, Scariolo pareció querer dejar claro que todo cuenta y una victoria frente a una de las aspirantes a llevarse el torneo continental podría significar una baza moral en caso de que ambas selecciones tengan que verse las caras en las eliminatorias del Eurobasket.

Sin embargo, Lituania aprovechó la incertidumbre local y con un Brazdekis enchufadísimo, alcanzando los 16 puntos en el tercer cuarto, además del dominio en la pintura del dúo Sabonis-Valanciunas, los bálticos se colocaron con +16 (46-62) a falta de tres minutos y medio para la conclusión del periodo.

Tocado el orgullo la selección española, comenzó a querer defender sus dominios y con la entrada a pista de Usman Garuba, uno de sus mejores baluartes en pista propia, regresó al partido el combinado nacional gracias a un parcial 11-2 de los que los seis últimos puntos fueron obra del jugador de los Houston Rockets, recuperado de sus problemas de rodilla.

Secó prácticamente durante casi cinco minutos los chicos de Scariolo a Lituania. No encontraban la manera de meterle mano a la defensa roja y España, que tuvo que ir todo el partido por detrás en el tanteador se mostraba contento de llegar a los minutos finales con opciones de llevarse la victoria.

La fe en sumar la segunda victoria del verano en los tres partidos disputados se acrecentó cuando Lorenzo Brown anotó dos canastas seguidas y puso el 66-66 para que la gesta de levantar el encuentro fuera posible. Ahí Maksvytis paró la oleada española y le puso las pilas a sus jugadores.

Y tanto que les enchufó que dos puñaladas de Jokubaitis y Brazdekis, el máximo anotador de los bálticos con 19 puntos, para firmar el 69-76 que ahí a falta de dos minutos y medio para la conclusión del choque las opciones de ganar habían quedado sepultadas en un abrir y cerrar de ojos.

Finalmente, a pesar de los intentos de canastas a la desesperada, con dos triples españoles, uno de Juancho Hernangómez, autor de catorce puntos, y otro de Lorenzo Brown, que se quedó en nueve, intentaron obrar un milagro que para nada llegó con la frialdad de Lituania para sellar el triunfo por 77-82.

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