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Baja en la flota botera en plena temporada

La falta de compromiso obliga al bote de Vela latina 'Tara del Mar' a abandonar la competición

Desde la directiva aseguran que ha sido una decisión dolorosa pero objetiva después de meses en la misma situación

Parte de la tripulación del bote 'Tara del Mar'

Parte de la tripulación del bote 'Tara del Mar' / LP/DLP

Las Palmas de Gran Canaria

Los responsables del ‘Tara del Mar’, el bote femenino de la flota de Vela latina, decidía retirarse de la competición tras notar, durante varios meses, una falta de compromiso por parte de los tripulantes. A pesar de tener cubiertas 24 de las 25 fichas posibles, cada semana se hacía complicado competir por la sangrante falta de efectivos.

La falta de compromiso por parte de los tripulantes ha obligado al bote femenino Tara del Mar a desertar de la flota de Vela latina cuando la temporada ya estaba en marcha. Con 24 fichas de las 25 posibles, cada fin de semana se encontraban con el mismo problema. Para competir solo acudían siete personas, mientras que el mínimo para salir a navegar es de nueve. El principal problema, la falta de implicación de las nuevas generaciones, pues la mayoría de sus integrantes era gente joven. Una cantera, en muchos casos sin ilusión, que está llamada a tomar el testigo en el futuro para que este deporte autóctono centenario continúe vivo. 

A pesar de que los rumores achacaban a una mala relación entre las tripulantes, el motivo del abandono de la embarcación, Mari Carmen Hinojal, una de las vocales de la junta directiva, lo desmiente. «Todas estamos en perfecta sintonía y trabajando en equipo, no hay mal rollo, simplemente la gente no venía cuando se les convocaba», expresa. Aunque esta temporada no volverán a salir a competir, la intención es volver al campo de regatas el próximo curso, cuando hayan encontrado a gente comprometida con un proyecto que requiere cumplir con las obligaciones adquiridas durante todos los fines de semana. 

Ante esta problemática, Mari Carmen Hinojal, que lleva formando parte del bote desde 1998, reconoce que resulta muy complicado encontrar gente que se implique:«Nos estamos encontrando con el problema de que cuatro están interesados y el resto no. Así que hay que trabajar mucho para que esto siga adelante, porque los que llevamos toda la vida nos tendremos que ir algún día, es ley de vida». Ahora mismo, existen muchos jóvenes integrando el deporte botero, pero la mayoría están vinculados por los lazos familiares. 

Cambiar los horarios para atraer a la cantera

La fórmula para encontrar más cantera, según Hinojal, podría pasar por los horarios de la competición, cambiándolos a las mañanas y logrando que así los tripulantes de los botes tengan las tarde libres: «Las pocas personas que estaban comprometidas tienen interés en salir y por eso queremos movernos, conseguir personas que quieran entrenar e ir conformando una tripulación sólida», argumenta esta veterana botera. 

Ahora, la idea es conservar en el mejor estado el bote y los materiales . Además, desde la directiva aseguran que están trabajando junto a una abogada para ver cuáles son los siguientes pasos a seguir. En cuanto a las fichas, una vez se ha dado de baja al bote de la competición todos los tripulantes quedan libres y, si lo desean, pueden integrarse en otro bote. Los patrocinadores, según Hinojo, fueron los primeros en enterarse de la «dolorosa» decisión que tomaban y respondieron a la directiva su disposición a sehguir arropándolo cuando el Tara del Mar decida volver a competir.

El bote de vela latina Tara del Mar

El bote de vela latina Tara del Mar / LP/DLP

La decisión de abandonar la competición con la temporada ya en marcha, aunque no ha resultado fácil, ha sido «la más acertada después de muchos meses pensando con el corazón y no con la cabeza». «Para mí supone una espinita que se te clava, porque llevábamos una semana viendo la situación y esto era lo más objetivo», dice Mari Carmen, todavía dolida. 

Recuperarse para volver

«Para mí esto es más que un casco de madera, son experiencias que te ayudan a crecer», indica. Lo que resta de temporada, ha decidido recuperarse y hacer las cosas que no ha podido hacer durante estos años por estar entregada a la Vela latina, aunque seguirá estando disponible para todas aquellas personas que tengan ganas de retomar el proyecto. 

La solución para que Tara vuelva a formar parte de la flota pasa por enganchar a las nuevas generaciones. Involucrarlas para que mantengan su lealtad con un proyecto. Formar parte de un bote es mucho más que salir a navegar cuando no hay planes de fin de semana. Este deporte centenario quiere frenar esa falta de nuevos mimbres que ayuden a mantener las raíces canarias que representa la Vela latina.

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