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Wingfoil o la sensación de experimentar qué se siente al volar sobre el mar

Este nuevo deporte acuático, que llega de la unión del windsurf, kitesurf y paddlesurf, promete una experiencia que se asemeja con la de volar

Uno de los alumnos de la escuela practica wingfoil en la playa de Arinaga

Uno de los alumnos de la escuela practica wingfoil en la playa de Arinaga / Jose Carlos Guerra

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La sensación de volar sobre el mar. Tener el poder de elevarse unos metros sobre la superficie para sentirse libre, invencible y capaz de todo. Esa es una de las características del wingfoil, el nuevo deporte de agua que nació hace siete años en Hawái, en una unión entre el windsurf, el kitesurf y el paddelsurf. La novedad en esta modalidad es que lleva consigo muchas disciplinas; puedes surfear, hacer saltos, regates o freestyle. El motor principal es la vela y con la ayuda del foil es posible volar.

Ángel Tarajano y Aythami Oliva

Ángel Tarajano y Aythami Oliva / Jose Carlos Guerra

En el año 2018 comenzaron a salir a la luz los primeros vídeos en redes sociales de este deporte, llamando la atención de muchos. La gente alucinaba, y la modalidad tardó muy poco en extenderse a varios países, incluido España. "Cuando este deporte estalló fue una innovación brutal con unas sensaciones indescriptibles", explica Ángel Tarajano Oliva, el encargado junto a su socio y amigo Aythami Rodríguez de que esta disciplina sea una realidad en Arinaga desde el año 2022, donde tienen ubicada su escuela, la Gran Canaria Wingfoil Academy.

"Venimos del kitesurf. Nos enganchó tanto esta nueva modalidad que lo dejamos para dedicarnos de lleno a esto y montamos una empresa en la que damos clases privadas y semiprivadas", explica Tarajano. A través de un casco que lleva implementado un sistema de comunicación directa con el instructor, que va en moto de agua, el objetivo es hacer que todos los amantes del deporte acuático sientan la sensación que promete el wingfoil, la de volar por encima del mar.

La ayuda del viento y el mar

Según explica, son la única empresa que utiliza una embarcación de apoyo a sus clientes, garantizando así la seguridad de los que quieran unirse a la experiencia. La importancia del viento y del mar, como todo deporte de agua, es indispensable a la hora de concretar una clase, sobre todo cuando el nivel es muy principiante. "El primer año que abrimos tuvimos que hacer un montón de rescates a personas que no venían de la escuela pero que estaban aprendiendo por su propia cuenta", apunta.

Uno de los alumnos de la escuela experimenta la sensación de volar

Uno de los alumnos de la escuela experimenta la sensación de volar / Jose Carlos Guerra

Aunque cualquier persona interesada puede practicarlo, lo ideal es que tenga algún conocimiento previo en deportes acuáticos. De este modo, la curva de aprendizaje será menos costosa. En el caso de la Gran Canaria Wingfoil Academy, trabajan con adultos entre los 20 y los 65 años, pero todos ellos son deportistas. "El consejo que siempre damos es que la persona que se anima tiene que sentirse segura en el mar. Eso les ayudará a no entrar en pánico cuando ven que se han alejado mucho de la costa", indican estos socios.

El turismo internacional, el más interesado

Ángel Tarajano siempre se ha dedicado al deporte. Estudió Ciencias de la Actividad Física y el Deporte y se enganchó al kitesurf muy joven, impulsado por sus amigos. Trabajó durante once años como instructor en una escuelita hasta que decidió montar su propia empresa. "El primer año fue duro, como en cualquier otra nueva empresa, pero las demás que ya estaban no daban los servicios que yo y mi socio queríamos ofrecer", explica. Al final, con esfuerzo y dedicación han experimentado "un crecimiento importante" con el turismo internacional, que es el que más se anima a probar.

A la hora de querer probar este deporte por cuenta propia, aunque no es recomendado si no hay una experiencia previa, el material se puede adquirir a través de internet o de las escuelas. "Llevan el wind, que es el motor del deporte que es como una vela; una tabla; un mástil; un foil y un fuselaje, que une el foil con el mástil". Además, es recomendable usar un casco y un chaleco. A partir de ahí, un chaque propio de deportes acuáticos y a volar, nunca mejor dicho.

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