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JUDO

El judo grancanario muestra su disciplina, memoria y solidaridad en la 58ª edición del Trofeo Manuel Campos

La competición reunió a 150 jóvenes judocas de las categorías infantil y cadete en la Ciudad Deportiva de Gran Canaria para vivir una jornada donde se guardó un emotivo minuto de silencio por Zenón Sánchez, jefe de la Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria y judoca del Gimnasio Las Palmas. Además, por segundo año consecutivo, se impulsa una recogida de alimentos a beneficio del centro parroquial San Nicolás de Bari

Imagen del evento que se celebró en la Ciudad Deportiva de Gran Canaria.

Imagen del evento que se celebró en la Ciudad Deportiva de Gran Canaria. / LP / DLP

La Provincia

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Las Palmas de Gran Canaria

El tatami de la Ciudad Deportiva de Gran Canaria amaneció este domingo envuelto en un profundo respeto. Antes de que los primeros combates dieran comienzo, los 150 judocas infantiles y cadetes reunidos en Martín Freire guardaron un minuto de silencio en memoria de Zenón Sánchez, jefe de la Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria y judoca del Gimnasio Las Palmas, recientemente fallecido. Su recuerdo acompañó la jornada como un homenaje silencioso a quienes encontraron en el judo un camino de disciplina, humildad y carácter.

Con ese espíritu dio inicio la 58ª edición del Trofeo de Judo Manuel Campos Copa Gran Canaria, un torneo que volvió a convertir a la Isla en referencia nacional del deporte base. Organizado por la Federación Insular de Judo de Gran Canaria, el evento reunió a 150 jóvenes de entre 9 y 16 años, pertenecientes a 15 clubes, que ofrecieron una exhibición extraordinaria de entrega, respeto y compañerismo.

La jornada dejó patente el altísimo nivel formativo del judo grancanario. Los deportistas más jóvenes desplegaron una sorprendente madurez técnica, fruto de una preparación constante y de la guía atenta de sus maestros. Aunque la categoría infantil registró un 77% de participación masculina y un 23% femenina, y la cadete un 86% y 14%, respectivamente, el espíritu que dominó el evento fue el de la igualdad en esfuerzo.

Un año más, la competición se abrió también a la solidaridad. La recogida de alimentos no perecederos destinada al centro parroquial de San Nicolás de Bari consolidó su presencia en el torneo, reforzando la idea de que el judo es más que un deporte.

Voces que dan sentido al torneo

Para Manuel Campos, creador y motor histórico del evento, esta edición vuelve a demostrar la esencia del deporte formativo: «Cada año confirmamos que el fundamento del judo está en la base. Aquí es donde nacen los valores que acompañarán a estos niños y niñas toda la vida: el respeto, el esfuerzo y la disciplina. Ver cómo crecen y cómo este torneo sigue uniendo generaciones es la mayor recompensa que puede tener alguien que cree en el deporte». Además, indicó que espera que el próximo año se pueda celebrar una edición con más categorías.

Campos confía en que la próxima edición destaque aún más por su vertiente solidaria y que los clubes y las familias de los jóvenes judocas «se vuelquen para mejorar la recogida de alimentos, porque hay muchas personas que tienen poco que llevarse a la boca».

El presidente de la Federación Insular de Judo y D.A. de Gran Canaria, Domingo Alfonso, felicitó a todos los clubes, a los deportistas y al propio Manuel Campos por su colaboración con el judo. Subrayó, con emoción, la importancia del encuentro e indicó que «lo que vivimos hoy nos recuerda por qué trabajamos cada día por este deporte. Ver a tantos jóvenes volcados en el judo, aprendiendo unos de otros y mostrando una madurez admirable, es una satisfacción inmensa para quienes formamos parte de esta Federación».

Por su parte, el director técnico de la Federación, Alejandro Doblado, dejó unas palabras cargadas de sentimiento y destacó que «este torneo tiene algo que no se explica solo con resultados: tiene alma. En cada saludo, en cada caída, en cada abrazo al terminar el combate, se ve la grandeza del judo. Estos niños nos recuerdan que educar es también emocionar, y que este trofeo sigue siendo una escuela de vida para todos». Añadió que «el nivel del judo canario está siendo muy importante y, a nivel nacional, estamos consiguiendo muchísimas copas y medallas. Este trofeo, además, es una ayuda impresionante para el ranqueamiento de nuestros competidores a nivel estatal».

Una organización precisa, un aprendizaje constante

Con tres áreas de combate de 6x6 metros y un reglamento claro y exigente, la jornada se desarrolló con fluidez y rigor. El sistema de doble repesca, el Golden Score y los combates íntegros en la disputa del bronce mantuvieron la intensidad hasta el último enfrentamiento.

El estricto control del tiempo de presentación —30 segundos exactos para entrar al tatami— reforzó la puntualidad y la capacidad de concentración de los jóvenes deportistas.

La mañana estuvo dedicada a las categorías infantil y cadete, en las que destacaron los judocas de los clubes Akari-Las Nieves; Akita; Aythami Ruano; Aruvec; CD Bushican; El Batán; Polikata; Sakura; Tama; Tanaka Tres Palmas y Villasclaras. La competición tuvo carácter clasificatorio para el Campeonato de Gran Canaria en ambas categorías.

Un trofeo que sigue inspirando

El Trofeo Manuel Campos, reconocido como la competición más longeva del país en su modalidad, volvió a demostrar por qué continúa siendo un faro del deporte base. Su capacidad para unir tradición, formación y valores consolida un legado que trasciende generaciones.

La satisfacción final de deportistas, clubes y familias fue el mejor reflejo de una cantera sólida y prometedora. Un año más, el judo grancanario celebró algo más que victorias: celebró el carácter, la disciplina y el espíritu que hacen grande a este deporte.

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