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BALONMANO

Carlos Herrera renuncia a entrenar al Rocasa

Motivos personales llevan al técnico grancanario a hacerse a un lado al no poder dedicarle el tiempo que requiere el primer equipo y Dejan Ojeda será su sustituto

Carlos Herrera dirigiendo al Rocasa Gran Canaria.

Carlos Herrera dirigiendo al Rocasa Gran Canaria. / BM Remudas

Santiago Icígar

Santiago Icígar

Las Palmas de Gran Canaria

Sorpresa mayúscula en el parón de la Liga Guerreras Iberdrola por el Mundial en el banquillo del Rocasa Gran Canaria. A pesar de la fantástica temporada de las teldenses, que marchan terceras en la tabla y con opciones de poder pelear tanto por el título liguero como por la Copa de la Reina, su técnico, Carlos Herrera, uno de los principales artífices de la recuperación competitiva del equipo ha decidido, por motivos personales, dar un paso al costado y dejar de ser el entrenador del primer equipo. Su puesto será ocupado en un principio, de forma interina, por su segundo, Dejan Ojeda, que contará con el apoyo del resto de miembros del staff técnico del club.

La noticia cogía de improviso a la directiva del Rocasa en la tarde de hoy, a pesar de lo cual, tanto el manager general Yubal Moreno, como el presidente, Antonio Moreno, en todo momento han entendido la postura de su entrenador y le han brindado todas las facilidades, anteponiendo la parte personal a la deportiva.

El presidente de la entidad teldense, en declaraciones a LA PROVINCIA, reconocía esta tarde que Herrera «está demasiado estresado y ha tenido que tomar esta decisión prácticamente por motivos de salud porque no se encuentra bien para poder seguir dirigiendo al primer equipo». «No ha habido ningún tipo de problema ni con las jugadoras ni con el club, es un tema cien por cien personal de él», explicó Moreno.

Ante la inesperada renuncia de Carlos Herrera, el club tiene claro que «debemos dar cierta continuidad, Dejan Ojeda está aquí, aunque todavía tengo pendiente una conversación con él para ver si acepta dirigir al primer equipo».

Reconoce Antonio Moreno que aunque «no nos lo esperábamos, lo cierto es que Carlos llevaba ya unos cuantos días mal, algo disgustado, nos comentó que ya no venía con las mismas ganas a entrenar y que necesitaba tiempo para poder descansar».

«En ningún momento ha habido ningún tipo de problema deportivo o con el club, simplemente, como a cualquier persona hay un momento en el que uno ve que necesita parar y no hay nada más que decir», explica el presidente del Rocasa.

«Me echo a un lado»

Por su parte, el propio Carlos Herrera reconoce que «siento que en mi vida personal no puedo dedicarle al primer equipo lo que éste necesita y lo que he hecho es hacerme a un lado». «El División de Honor necesita que me vea cada semana cinco o seis partidos, necesitas hacer vídeos, ir a entrenar, preparar los entrenamientos, además de competir cada semana con el equipo y todo eso yo no puedo darlo en estos momentos, por eso me he echado a un lado, ahora que el equipo está bien, porque no sería justo que yo siga sin poder darle al equipo todo lo que necesita, fastidiarla y que el equipo se vaya para abajo», explica.

«Puedo seguir con el equipo, pero no puedo darle lo que necesita y mi idea es que cuando sienta que tengo algo de tiempo, porque no sé si va a ser suficiente para poder dirigir al primer equipo, probablemente ayudar en la base, pero ahora mismo me echo a un lado», profundiza el técnico grancanario del Rocasa.

A pesar de la situación, Herrera es el primero que es consciente de la metamorfosis que ha sufrido el equipo desde su regreso la temporada pasada, pasando el equipo a tener que pelear por eludir los puestos de play-out a poder codearse con los grandes y volver a ser una alternativa a los títulos en juego y a volver a Europa.

Tercero en Liga y candidato a todo

El equipo es tercero en la Liga Guerreras Iberdrola, con un balance de ocho victorias y tres derrotas, lo que le dan 16 puntos, a cinco del líder, el Bera Bera y a tres del segundo, el Atlético Guardés.

En este sentido, el preparador grancanario reconoce que este curso «hemos vuelto a pelear por estar arriba, pero siento que no puedo seguir y tengo que dar ese paso a un lado».

A falta de confirmación oficial, el encargado de asumir el relevo en el banquillo, en un principio de forma interina es su segundo, Dejan Ojeda, quien en su momento ya dirigió con éxito al equipo durante el play-out hace dos temporadas, en el que el equipo logró mantener la categoría de forma holgada.

Con su relevo el club tiene claro que quiere mantener la línea de trabajo llevada con Carlos Herrera desde su regreso, fiel a la filosofía de un Rocasa Gran Canaria que después de un par de temporadas grises parece que empieza a vislumbrar la luz al final del túnel.

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