Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

"Desde niño sabía que quería ser campeón del mundo" | Abraham 'el Demonio' Roqueñi Octacampeón mundial de artes marciales

Abraham 'el Demonio' Roqueñi, octacampeón mundial de artes marciales: "Desde niño sabía que quería ser campeón del mundo"

El peleador cántabro, invitado por el Club GranBudo de Arucas y la Fundación Ojusa, imparte durante el día de hoy y mañana, en el Pabellón de La Aldea, un seminario de kickboxing a un nutrido grupo de luchadores isleños

Santiago Icígar

Santiago Icígar

Las Palmas de Gran Canaria

¿Cómo se gestó su participación en el seminario que está impartiendo hoy y mañana en el Pabellón La Aldea, al que ha sido invitado por el Club GranBudo de Arucas y la Fundación Ojusa?

Me contactó en un primer momento Julio Ojeda, que es el padre de Pablo y de Julio, dos niños que tienen una proyección deportiva muy grande, para que entrenasen conmigo. Aunque son jovencitos lo hacen muy bien ya, están entrenando al máximo nivel con algunos de los mejores entrenadores del mundo. Primero vinieron los dos a mi casa, estuvieron una semanuca entrenando de manera intensiva conmigo y meses después surgió la posibilidad de que haya podido venir yo aquí, a entrenar con ellos y a dar el curso.

¿Había estado anteriormente en Gran Canaria?

Vine hace 28 o 29 años para pelear con Rafa del Toro. En aquel momento me enseñaron dos cosinas nada más, fuimos al pabellón, te pesas, peleas y al día siguiente te vas, así que poco pude ver entonces.

¿Qué le parece el nivel de los peleadores que hay en Canarias?

Toda la gente que llevamos tiempo en el mundo de los deportes de contacto sabemos que la gente de las islas es gente buena, siempre ha habido mucho nivel. Aquí la gente se pone en serio cuando comienza a hacer un deporte, sobre todo en el caso de los deportes de lucha, les gustan mucho, incluso más que en la península, se vuelcan en ello, entrenan duro y sacan mucho nivel. Aquí hay gente muy buena en cualquier tipo de lucha, da igual que se trate de jiu-jitsu, boxeo, kickboxing, ...

Ha sido campeón mundial hasta en tres modalidades diferentes de artes marciales, ¿cuál es su favorita? ¿qué diferencias y semejanzas existen entre ellas?

Cuando empecé a pelear alguna de las disciplinas en las que después fui campeón, ni siquiera existían. Full contact sí existía, que he sido campeón del mundo en alguna ocasión, y el kickboxing era lo más habitual, aunque en aquel tiempo era un deporte muy minoritario en España. Logré quedar campeón de España de kickboxing cinco veces, campeón de full contact una vez, hacía el K-1 también, que es parecido al kickboxing, aunque se puede golpear también con la rodilla, además de con las piernas y los puños. Logré ser también campeón del mundo de K-1 y de thai boxing o de muay thai, donde ya se puede golpear con la rodilla, con el codo, te puedes agarrar cuerpo a cuerpo, se pueden realizar semi proyecciones, derribos, ... Mi especialidad siempre ha sido el kickboxing y el K-1, es la que más he practicado, en la que más combates tengo y la que mejor se me ha dado.

¿Cómo es un día en la rutina diaria de trabajo de un campeón mundial?

En mi caso ya llevo 10 años retirado de la competición y eso me permite disfrutar ahora mucho más del deporte que cuando competía, porque antes estabas totalmente profesionalizado y lo único que hacías era lo que te tocaba de cara a la competición que tuvieses a la vista. Entrenaba seis días a la semana, cuando podía doblar, doblaba mañana y tarde y cuando no podía intentaba descansar y compaginarlo con mi trabajo. Ahora lo que hago es jiu-jitsu, MMA, crossfit y disfruto mucho del deporte, haciendo lo que me apetece y cuando me apetece. Me sigo manteniendo en forma, siempre que la salud me lo permita nunca dejaré los deportes de lucha porque es mi pasión. Lo compagino en mi día a día con mi trabajo, soy policía local en Santander y mi jefe me pidió que instruyera a mis compañeros en el tatami, porque cada vez hay más inseguridad en la calle y para nosotros es indispensable saber reducir a una persona para poder detenerla, porque muchas veces se te enfrentan y tienes que acabar luchando.

¿Cuál es el camino a seguir de un deportista de élite para tener opciones en un futuro de llegar a ser campeón?

Empecé con 10 años a hacer karate y con 11 kickboxing, y los llevaba simultáneamente. Empecé a competir y pelear en todo lo que se me pusiese por delante. Entrenaba todos los días, tenía mucha energía y me gustaba mucho. Necesitaba canalizar esa energía. En aquella época no había tantas competiciones como hay ahora ni tanta facilidad para salir al exterior y coger experiencia. Al final todo es convertirte en un martillo pilón, en la constancia y esfuerzo, hasta que llega un momento que alcanzas cierto nivel y te das cuenta de que vales. Desde niño yo tenía muy claro que quería ser campeón del mundo. La base es tener ese objetivo y una vez que lo tienes claro, debes de aplicar el máximo esfuerzo. Luego a lo mejor llegar o no llegas, pero eso dependerá de otros factores, como son la dureza, el encaje, la coordinación y lo bien que se te de ese deporte.

¿Qué pasó por su cabeza cuando consiguió ser el mejor del mundo?

La primera vez que iba a hacer el mundial tenía 27 años y me recuerdo corriendo unos 20 días antes del combate y se me caían las lágrimas de pensar que por fín iba a poder hacer ese campeonato del mundo, después de tantos años con tanto esfuerzo y tanta ilusión, porque era el punto al que quería llegar.

¿Cuál es la edad ideal para practicar deportes de contacto?

No hay una edad ideal. Antes se pensaba que eran para gente mayor, a partir de los 18 o 20 años, pero la realidad es que puede empezar desde un niño de seis años, es algo que ha evolucionado y en los gimnasios ya hay clases para infantiles y adolescentes, pero también para personas mayores, que cada uno a su nivel y a su ritmo pueden practicarlo, porque es un deporte súper bueno y completo para todo el mundo. Una persona de 50 o 60 años puede perfectamente comenzar a hacer un deporte de contacto, escuchando su cuerpo y haciéndolo con cabeza.

Usted ha sido un referente para una gran cantidad de deportistas, pero, ¿quiénes han sido sus deportistas referentes en el mundo del deporte en general?

Cuando era niño no había tanta información como ahora, pero me encantaba Bruce Lee por sus películas y fue uno de mis motivadores para practicar artes marciales. Posteriormente, cuando comencé a hacer kickboxing tenía un referente que era Rob Kaman, que era un luchador neerlandés, porque los Países Bajos eran por aquel entonces una potencia mundial y Ramón Dekkers.

¿Quién le apodó como 'el Demonio'? y ¿por qué?

Lo pusimos la primera vez que viajamos a Tailandia, que tenía 18 años y estábamos hablando de pasar a profesional y que se solía tener un mote o un apodo. Y entre broma y broma surgió por el Demonio de Tasmania, el personaje de los dibujos animados.

¿Es aficionado al fútbol o a algún otro deporte más allá de los deportes de contacto?

Mire que jugué al fútbol, pero debo de confesar que no soy muy aficionado. Me gustan los deportes al aire libre, relacionados con la naturaleza y de montaña.

Como cántabro y teniendo en cuenta que el domingo se enfrenta el Racing de Santander en los campos de Sport del Sardinero a la UD Las Palmas, ¿se atreve a dar un pronóstico?

Inevitablemente tengo que tirar para la tierruca y evidentemente quiero que gane el Racing.

¿Qué objetivos o retos le quedan por cumplir en su vida personal o profesional?

Estoy dando muchos cursos para formar a policías, cursos de defensa personal femenina y he seguido creciendo como deportista marcial. Sigo dando cursos de kickboxing y de muay thai. Quiero seguir disfrutando de mi deporte a través de estos cursos y seguir practicándolo mientras el cuerpo me lo permita.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents