Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

DEPORTE FEMENINO

Omy Perdomo, jugadora de voleibol, clama contra el Comité Olímpico Internacional por su veto a las deportistas trans: «Este movimiento es transfobia disfrazada»

La central del CV Guía, que es una de las principales referentes del colectivo, señala que no le sorprende la noticia y alza la voz para defender los derechos de su colectivo, alegando que desde el ente olímpico están considerando que tener testosterona es como «tener superpoderes. Si fuese tan buena, llevaría años yendo a la selección española y me ofrecerían contratos millonarios»

Omy Perdomo posa con la camiseta del CV Guía.

Omy Perdomo posa con la camiseta del CV Guía. / LP / DLP

Cristian Gil Fuentes

Cristian Gil Fuentes

Las Palmas de Gran Canaria

Omaira Perdomo, nacida en Las Palmas de Gran Canaria hace 25 años, se convirtió en 2018 en la primera mujer trans en debutar en la máxima categoría de un deporte olímpico femenino cuando jugó su primer partido de la Liga Iberdrola de voleibol con el CV JAV Olímpico. La ahora central del Guía ha tratado de luchar durante todos estos años para ayudar a dar visibilidad a su colectivo y fomentar su inclusión, una labor que realiza con firmeza y convencimiento, ya que se considera activista, además de deportista. Por ello, tras el anuncio del Comité Olímpico Internacional de solo permitir la participación en los Juegos Olímpicos a las mujeres biológicas, alza la voz con el objetivo de poner su granito de arena para erradicar esta normativa que considera discriminatoria.

¿Cómo se enteró de la noticia que deja a las mujeres trans sin la posibilidad de participar en unos Juegos Olímpicos?

Me enteré por los medios. Recibí la llamada telefónica de una cadena de radio porque querían entrevistarme y les pregunté el motivo. Entonces, entré en las redes sociales y vi lo que había anunciado el COI respecto a las mujeres trans. No obstante, no me sorprende, aunque me decepciona y me entristece porque hemos hecho mucho trabajo para llegar hasta el punto en el que estamos. Hemos tenido que llevar una mochila de piedras muy grande para poder visibilizarnos. Eso sí, ahora no podemos darnos por vencidas y esto nos debe motivar a seguir alzando la voz.

¿Por qué cree que se ha tomado esta decisión por parte del Comité Olímpico Internacional?

Porque ya llevan muchos años tratando de desprestigiarnos y despreciarnos, fomentando un odio extremo hacia nosotras, a pesar de que no le hacemos daño a nadie. La realidad es que llevamos mucho tiempo formando parte del mundo del deporte y no hemos adulterado ninguna competición, tampoco hemos ganado nada ni hecho algo para que la gente tenga que estar preocupada. Además, este tipo de debates los están llevando hombres cuando son ellos los que, principalmente, no le dan visibilidad al deporte femenino y no les importan los derechos de las mujeres. Por tanto, desde mi punto de vista, este movimiento es transfobia disfrazada.

¿Considera que las mujeres trans tienen ventaja en el deporte?

Están dando a entender que la testosterona es un superpoder. ¿Acaso las mujeres no tienen testosterona? Tengo compañeras que tienen más pelo, son más fuertes y más altas que yo. Que quieran hacer un examen médico para determinar lo que eres me parece absurdo. Yo llevo compitiendo en España desde 2017 y sigo siendo la única mujer trans que ha debutado desde ese momento. Entonces, ¿dónde está el peligro? ¿Dónde hay mujeres trans robándole medallas a otras deportistas? Yo no he adulterado nada. Si fuese tan buena, llevaría años yendo a la selección española y tendría a clubs de ligas muy potentes ofreciéndome contratos millonarios para que jugara con ellos. La realidad es que estoy jugando en el Guía, a mucha honra y muy contenta, y con un sueldo mileurista. Otra cosa es que la imagen que ellos quieren proyectar no es la mía, porque yo me veo bonita, soy una privilegiada y mediática. La imagen que exponen es la de una nadadora (Lia Thomas) que ha transicionado tarde para crear una imagen de desprestigio y generar odio. Ese es un caso que, por ejemplo, no lo veo bien porque se ha desarrollado como deportista siendo hombre. En mi caso, empecé a hormonarme a los 11 años, teniendo bloqueadores y entrenando al mismo nivel toda mi vida. No soy nadie para cuestionar la identidad de las personas, pero no me parece bien porque no es justo que, solo unos meses después de empezar a tomar hormonas, pases de ser el 320 entre los chicos al tercero entre las chicas. También han señalado a personas como Imane Khelif (la boxeadora iraní que ganó el oro en los Juegos Olímpicos de París) como transexual cuando, en realidad, es un bulo que lo sea; ella nació siendo mujer con su aparato reproductor femenino.

¿Por qué cree que hay personas que lo piensan?

Porque es donde han puesto el foco, consiguiendo que, a nivel mediático, se hable de un caso aislado, como el de la nadadora. Yo pongo el foco en mí misma: que vengan a mí a hacerme pruebas, que me graben y que la gente opine. No, ellos ponen la foto de una persona que solo lleva tres meses con hormonas y que físicamente se ve como hombre. La gente no conoce casos como el mío porque de lo que se trata es de generar odio; hace una semana, una mujer trans recibió una paliza por entrar en el baño de las chicas. Todo es generar clickbait. Vivimos en un mundo lleno de gente inculta que se sube a un carro sin entender lo que está pasando solo por generar odio. Y en el deporte hay muchísimas cosas sobre las que no se habla, como el racismo o la sexualización.

¿Cuál es el motivo por el que no se mete a los hombres trans en el mismo saco?

Lo desconozco. Yo me hago la misma pregunta. Nos están encasillando, porque una persona nacida mujer que transiciona a hombre y se inyecta testosterona está recibiendo un superpoder. Estamos hablando de que los hombres son superiores a las mujeres en todo, porque tener testosterona te convierte en un personaje de Marvel. No quieren que una mujer trans compita contra una mujer biológica, pero sí que un hombre trans compita contra un hombre biológico. Es eso, o directamente están excluyendo a los hombres trans porque no son ningún peligro entre comillas. El peligro somos nosotras, que hemos nacido hombres, teniendo ese privilegio que dicen que tenemos, y hemos preferido ser mujer. Lo repito: es transfobia disfrazada. No les importa el deporte que practicamos porque nunca van a ver las categorías femeninas. Todo es una mentira.

¿Le ha sucedido alguna vez que no le hubiesen dejado competir?

No. Por mi manera de pensar y de ser, por el altavoz que tengo como hija predilecta del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, nunca me ha pasado nada. La única vez que he estado a punto de sufrir esto fue hace unos años cuando jugaba en Tenerife. Otro club de la isla, no voy a decir cuál, aunque debería, llamó a la federación para denunciarme porque decían que estaba teniendo muy buenos números. Alegaron que yo no me estaba hormonando para jugar mejor, que no tenía ningún tipo de tratamiento y que adulteraba la competición. Evidentemente, la federación archivó el tema porque sabían que era mentira. Me faltaron al respeto y me insultaron. Me llamaron maricón, travelo y hombre con peluca, entre ellos.

¿En qué punto deja a las deportistas trans esta nueva normativa?

Vamos a tener que seguir luchando, pero tengo esperanza. Lo que espero es que nos unamos todas y que mantengamos esta pelea para que nos dejen estar en el lugar en el que estamos. De hecho, espero que las futuras generaciones puedan estar en un lugar más privilegiado. El mensaje que quiero transmitir es que, independientemente de todo lo que está sucediendo, seamos positivas. Hay que salir a la calle a reivindicar nuestros derechos. Esto está sucediendo ahora en el deporte, pero en Estados Unidos les están quitando el DNI y los pasaportes a las personas trans para volver a ponerlas bajo su sexo de nacimiento. Somos personas que hemos sufrido mucho, simplemente queremos demostrar el amor que nunca nos han permitido dar y recibir.

¿Teme que esta normativa pueda llegar a otro tipo de competiciones como, por ejemplo, las ligas nacionales?

Sí, puede ser. También considero que en España no me preocupa tanto porque no hay tantos casos de mujeres trans. El problema estará en las competiciones de colegio o en categorías inferiores. Ahí se tiene que fomentar la inclusión y crear espacios seguros, no generar traumas y que vean el deporte como algo bueno, utilizándolo para sumar en la educación.

¿Cuánto apoyo ha sentido en las últimas horas?

Muchísimo. He recibido mucho amor y aceptación. De gente que conozco, como mi familia y amigos, y gente que no. Los políticos también me han dado mucho cariño. Estoy flipando un poco con todo el apoyo que me están dando. Yo estaba entrenando con el Guía, preparando la Fase de Ascenso a Liga Iberdrola, y ahora me veo con todo esto... Es abrumador. No obstante, tener la oportunidad de ayudar a las personas con mi testimonio es un privilegio. No me cuesta nada invertir mi tiempo en luchar por esto. La vida a veces es una mierda, pero solo nosotros podemos decidir cómo nos tomamos las cosas y cómo seguir adelante.

¿Cómo se puede darle la vuelta y revocar esta regulación?

Tenemos que estar unidas. No me parece que esto sea una discriminación para la mujer transexual, sino para la mujer deportista en general. Una mujer trans quiere los mismos derechos que una mujer biológica; vamos a luchar por ello, vamos a defenderlo y vamos a salir a la calle a pelearlo.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents