Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

TENIS

Kaitlin Quevedo, la tenista grancanaria que clasificó a España para las finales de la Billie Jean King Cup: «Todavía lo estoy asimilando»

La jugadora isleña de solo 20 años, que tuvo un papel determinante para que el equipo nacional se clasificase para el torneo que se disputará en Shenzhen, China, del 22 al 27 de septiembre, asegura que continúa en una nube tras haber firmado una gesta nacional. Además, señala que sus próximos retos serán acabar el año en el Top 100 y jugar su primer Roland Garros como profesional

Kaitlin Quevedo celebra un punto con España en la Billie Jean Cup.

Kaitlin Quevedo celebra un punto con España en la Billie Jean Cup. / RFET

Cristian Gil Fuentes

Cristian Gil Fuentes

Las Palmas de Gran Canaria

El tenis isleño sigue de enhorabuena. Después de graduarse en el ITF W100 Gran Canaria-Maspalomas en agosto, la grancanaria Keitlin Quevedo ha vivido una montaña rusa de emociones que le ha llevado a debutar este año en el Open de Australia y escribir su nombre en la historia de la Billie Jean King Cup con España. Su triunfo sobre Veronika Erjavec le dio al equipo dirigido por otra grancanaria como Carla Suárez lograr el billete para las fases finales, un objetivo marcado a fuego y que vuelve a colocar a las raquetas españolas entre las mejores del planeta. Todo ello en un equipo que presentó las bajas de Cristina Bucsa, Paula Badosa y Jessica Bouzas.

Con solo 20 años, Quevedo asumió la responsabilidad y no falló, dando otro paso importante en una carrera que no ha parado de crecer en los últimos meses. Ahora, después de haber coronado otra cima, se prepara para una temporada de tierra donde le espera su gran sueño: poder jugar sobre la arcilla de París en Roland Garros.

¿Qué fue lo primero que se le pasó por la cabeza cuando logró el punto que le dio a España el billete para las finales de la Billie Jean King Cup?

Lo primero que hice fue girarme para celebrar con el equipo. La realidad es que también me ayudó mucho que ganásemos el dobles porque me quitó un poco de presión. La semana resultó muy divertida; yo pensaba que iba a estar muy nerviosa porque era mi primera experiencia con España, y lo cierto es que al final la disfruté mucho. Sentí el apoyo de mis compañeras y de los entrenadores en todo momento. De hecho, nunca había sentido algo así dentro de la pista porque, mirase a donde mirase, veía a gente animándome. Tenía muchas ganas y haber logrado ganar fue increíble.

¿Ha sido muy diferente esta semana a una normal en el circuito?

Sí. Es muy diferente porque durante el año viajo sola con mis entrenadores o mi equipo, que suelen ser dos o tres personas. Además, compites sola, para ti y para tu carrera; es muy distinto. Aquí juegas con tu equipo y se crea un vínculo fuerte. Yo me centré en dar mi mejor nivel y competir a tope, lo cual me ayudó a estar centrada y quitarme nervios. Ha sido mi primera vez y estoy muy agradecida de haber podido vivir esta experiencia, y espero poder repetirla muchas veces.

¿Es consciente de lo conseguido o aún lo va asimilando?

Creo que todavía lo estoy asimilando. Sé que esto es muy importante para España y, teniendo en cuenta la baja de Cristina Bucsa, todo se complicó un poco más. Al final, las que más experiencia tenían eran Sara Sorribes y Aliona Bolsova, mientras que Leyre Romero y yo jugábamos por primera vez. La clasificación la hemos conseguido porque hemos hecho un gran trabajo a nivel colectivo. Muchas personas me lo han dicho y creo que aún no soy consciente de lo que hemos logrado en Eslovenia.

¿Cómo recibió la noticia de que jugaría ese duelo clave? ¿Cómo se preparó?

Carla Suárez nos dijo quiénes íbamos a jugar la noche antes. Yo me sentí muy preparada, me centré en competir y estar concentrada. Ese enfoque me ayudó muchísimo para no ir pensando en otras cosas u otros factores que podían venirme a la cabeza. Durante el partido lo que hice fue estar muy presente en lo mío y no preocuparme por el futuro o el pasado.

Poco tiempo atrás había perdido con Veronika Erjavec en Croacia, ¿le sirvió de algo esa derrota para derrotarla ahora en Portoroz?

Es cierto que el partido que jugué contra ella hace poco me ayudó a tener una idea. Aquel día todo fue muy rápido, jugué sin orden y yo no soy así. Por tanto, vi las cosas que tenía que cambiar y eso me aclaró las ideas para volver a jugar mi tenis, siendo ordenada y manteniendo una buena mentalidad. Tras perder con ella, concreté un par de cosas que podía mejorar para intentar ganarle.

¿Qué tipo de conexión tiene con Carla Suárez, la seleccionadora?

La verdad es que nunca había estado con ella y me ayudó muchísimo, desde su tranquilidad, profesionalidad y su enorme experiencia; conoce todos los entresijos del tenis y entiende a la perfección cómo estás cuando saltas a la pista. Poder mirarla después de cada punto y ver cómo sacaba el puño fue tremendo. Me encantó trabajar con ella, estuve muy cómoda.

¿Qué se dijeron en ese abrazo que ya quedó para la historia?

Cuando le di la mano al árbitro la vi viniendo hacia mí con los brazos abiertos y nos abrazamos para celebrarlo. No me dijo nada en especial, simplemente fue un momento muy bonito de haber conseguido un objetivo marcado. Compartimos esa alegría juntas y luego con el resto del equipo.

Imagino que ha recibido muchos mensajes por su victoria, ¿cuál ha sido el que más le ha sorprendido?

He recibido muchos mensajes, sobre todo, de mi familia en Canarias. En casa estaban mi padre con sus hermanos, con mi abuela y toda la familia viendo mi partido. Los pude llamar y vi lo contentos que estaban. Eso me hizo muy feliz. También recibí mensajes de mi entrenador, que me dio un abrazo gigante tras el partido, y de mucha gente de mi equipo que está siempre apoyándome. Así que compartir con ellos esto es lo mejor del mundo. Eso sí, no recibí ninguno que me sorprendiera o que fuera diferente.

¿Cómo ha ido viviendo su evolución en el circuito?

Pues con mucha alegría. Poco a poco voy evolucionando y mejorando, pero eso viene de todo el trabajo que hacemos día a día. Hay que seguir en la misma línea y no salir de ahí; tengo mis objetivos muy claros y sé lo que debo mejorar, lo que estoy haciendo y lo que no tan bien. Creo que mi equipo me está ayudando mucho para ser consciente de lo que he conseguido y, al mismo tiempo, saber que tengo que seguir trabajando. Quedan muchas cosas por delante, pero estoy contenta por cómo están yendo las cosas.

¿Pensaba que podrían pasarle tantas cosas en estos meses, desde ganar un torneo en Gran Canaria hasta debutar en el Open de Australia y jugar con España?

No, la verdad es que no. Intento no pensar tanto en eso. En el tenis todo sigue y siempre encuentras nuevos retos. Quiero hacerlo lo mejor posible. Me siento muy agradecida de lo que hice el año pasado y de lo que he conseguido en lo que va de este.

Ahora está en Portugal para disputar el Challenger de Oeiras, ¿qué espera de esta temporada de tierra?

Jugar en tierra me encanta, siento que es donde mejor juego y donde mejor puedo desarrollar mi tenis. Ahora estoy en Portugal, luego creo que estaré en el Madrid Mutua Open, aunque no estoy en la fase previa, creo que entraré, intentaremos jugar en Roma y terminaremos con Roland Garros. Queremos llegar lo mejor posible a París.

¿Entonces es Roland Garros su gran sueño?

Sí. Me hace especial ilusión jugar allí. Para mí es el torneo que sueño con ganar y tengo muchas ganas de estrenarme allí como profesional.

¿Cómo se imagina los grandes escenarios?

Lo bueno es que tuve la oportunidad de jugar los júniors de los Grand Slam y estuve en el Open de Australia, entonces sé más o menos cómo va. Todas esas experiencias van sumando para poder afrontar esos momentos importantes como el de la Billie Jean King Cup. Todo eso me ayudará a estar lista.

¿Le gustaría poder tener un torneo un poco más importante en Gran Canaria?

Nunca lo había pensado, pero me gustaría ayudar en lo que sea. Si surge cualquier oportunidad me gustaría estar ahí para poner mi granito de arena. En Canarias hay varios júniors que están destacando y eso podría ser importante. No sé muy bien cómo, pero estoy dispuesta a poner mi parte.

¿Cuál sería su objetivo soñado para este 2026?

Mi meta es estar en el Top 100, aunque lo que me gustaría es ser muy constante y quedarme ahí. Quiero competir cada partido igual, independientemente de las circunstancias y la rival. Esta semana en la Billie Jean King Cup me he visto así y es otro de mis objetivos.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents