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AUTOMOVILISMO

Luis Monzón, piloto: «No me siento partícipe de la llegada del Rally Islas Canarias al Mundial»

A pesar de ser una de las grandes leyendas de la prueba tras sus dos triunfos (1994 y 2008) y también haber ejercido, incluso, como promotor de la misma durante algunos años, el piloto satauteño otorga todo el mérito a Germán Morales y su equipo de la transformación de esta cita en una prueba puntuable para el WRC

Luis Monzón, se concentra antes de salir con su vehículo.

Luis Monzón, se concentra antes de salir con su vehículo. / Ricardo Oliveira

Cristian Gil Fuentes

Cristian Gil Fuentes

Las Palmas de Gran Canaria

La carrera de Luis Monzón está marcada por muchos hitos de distinta índole que lo han catapultado hasta la categoría de leyenda. Sin embargo, también se ha destacado por la dualidad de haber sido campeón y promotor de un evento, ahora mundialista, como el Rally Islas Canarias. Esa dualidad le convierte en una persona única y vital en la evolución de una prueba que esta temporada cumple su 50 aniversario. A pesar de ello, dice no sentirse partícipe de que lo que antes era la cita patrocinada por El Corte Inglés se haya convertido en parte del Mundial de WRC.

¿Qué siente cuando recibe tanto cariño de la gente como durante la presentación del Rally Islas Canarias?

Bueno, eso puede ser porque tengo muchos años y al final se van uniendo generaciones. Por tanto, tienes más apoyo y más seguidores que aquellos pilotos que empiezan o que llevan poco tiempo en la competición. En cualquier caso, la afición quiere por igual a todos los pilotos canarios y también aplaudieron muchísimo a José María Ponce, mucho más que a mí, pero creo que la afición es así y aplauden a todo el mundo por igual. Aun así, en algunos casos marcan la diferencia, como en el caso de José María durante la presentación.

¿Dónde cree que está el punto clave de ese fervor hacia su figura?

Puede ser también por mi carácter, deportivamente hablando, porque nunca tiró la toalla y siempre luchó hasta el final. Eso a la gente le gusta; también puede ser por la forma de conducir, aunque la verdad es que no lo sé. Imagino que será por eso. Cuando fui aficionado me gustaba Armin Schwarz, ya que era un tipo con un carácter muy potente, muy poderoso, por ejemplo.

Todos coinciden en que la pasión de los grancanarios por el motor es insuperable, ¿es la mejor del mundo?

La afición aquí es muy pasional, caliente y cercana. Todo eso lo notan los pilotos, sea en la entrega de premios o en el transcurso del rally. Creo que es un carácter que nos define y hace que seamos diferentes. No sé si somos la mejor del mundo, pero, si no lo somos, estamos cerca.

Vivimos en una era de muchos estímulos, ¿por qué la fiebre por el motor sigue viva en Gran Canaria?

Es un tema que ha ido pasando de generación en generación. Yo veía a mi abuelo correr, por ejemplo, y eso me llegó a mí. Creo que es por un tema generacional y también pasional, por el carácter del canario. Por eso y porque nos gusta. Nunca me he parado a pensarlo, pero puede que sea por eso, porque se hereda de padres a hijos.

Usted fue promotor de la prueba durante un tiempo, ¿es más duro organizarla o correrla?

Todo tiene su complicación, pero me gusta más correr que organizar, esa es la verdad. No obstante, fue una época y un momento en mi vida en el que tuve que coger esa responsabilidad. La cogí, me rodeé de un grupo bueno con Germán Morales, Karen Hoo-Paris y todo su equipo. Al final, conseguimos evolucionar el rally y alcanzar cotas mayores, que creo que es lo más importante. Sin embargo, con el paso del tiempo sentí que había acabado mi etapa porque estaba perdiendo la ilusión por organizar esto y salir adelante. Se lo dije a Germán Morales, el actual promotor, que él sí ha sabido continuar con ilusión y llevar la batuta.

¿Qué trabas se encontró durante su etapa al frente?

No encontré trabas. Toda la relación con patrocinadores, instituciones, pilotos, equipos y federaciones siempre es complicada. Es el trabajo normal de un promotor y de una prueba de estas características.

Ahora que es puntuable para el Mundial, ¿se siente partícipe de esa circunstancia?

Un granito de arena es lo que he puesto. Imagínese toda la gente que ha estado ahí durante los 50 años de historia que tiene el Rally Islas Canarias: todos los patrocinadores, instituciones, aficionados, que también han ayudado mucho, promotores... Yo siento que he puesto un granito de arena. Esa sería mi contestación desde el punto de vista del marketing, porque la realidad es que no me siento partícipe de que la prueba haya llegado al Mundial. No lo siento realmente. Yo cumplí una etapa y ya está, y el rally podría haber caído a lo más profundo o haber llegado al Mundial, y eso lo ha conseguido en este caso Germán Morales con su equipo. Yo me siento partícipe de aquello que conseguimos en cada etapa, situación y momento. El mérito de todo lo que ha venido luego es del equipo de Germán, Karen y toda esa gente que lo está haciendo muy bien. Todos estamos muy contentos con ese logro, pero no me siento partícipe de eso, si le soy sincero.

¿Cree que esa condición se puede mantener con los años?

Creo que las instituciones tienen que seguir involucradas como están hasta el momento, tienen que venir más apoyos privados y, después, se tiene que mantener el respaldo tanto de las instituciones deportivas como de los aficionados. Si no hay un interés de la sociedad o de los aficionados, no habría interés institucional ni de los patrocinadores privados, porque no habría repercusión para ellos. Lo que no se va a acabar nunca es la pasión de los aficionados de las Islas por el mundo del motor.

¿Qué es lo más bonito del Rally Islas Canarias y qué consejo le daría a los participantes de este año?

Consejo ninguno. Son todos unos pilotos muy potentes, que corren mucho y tienen mucha experiencia. Cada uno sabe lo que tiene que hacer. ¿Lo más bonito? Pues los aficionados; creo que es la parte más importante del comité organizador. Estamos en un sitio muy pequeño y el número de aficionados es muy grande.

Usted sigue pilotando, ¿qué le lleva a no querer dejarlo del todo?

Muchas veces lo pienso. Me gusta competir, me gusta superarme y me gusta esto. Después de tantos años creo que tengo un enganche a todos los niveles a correr. Empecé con ocho años y ahora tengo 60, por lo que son 52 años en este mundillo. La adrenalina de correr y superarte sigue viva. Toda esa situación hace que me encante este mundo y esté enganchado a él. Cuando ya no pueda ganar o no esté al nivel, pues me retiraré. Si no consigo lo que quiero, que es intentar ganar, competir y luchar, que es lo que me atrae, lo acabaré dejando.

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