Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

RALLY ISLAS CANARIAS

El Toyota Corolla que sorprendió a Sébastien Ogier; el curioso encuentro entre Javi Rodríguez y el campeón mundial en el Rally Islas Canarias

El aficionado al mundo del motor nacido en Tenerife se ha desplazado hasta territorio grancanario con un vehículo cuyo diseño emula al que tenía el turco Volkan Isik en el Campeonato del Mundo del 99 y que utiliza durante su día a día como su medio de transporte, una particularidad que llamó la atención de uno de los mejores pilotos de todos los tiempos

El Toyota Corolla que sorprendió a Sébastien Ogier

La Provincia

Cristian Gil Fuentes

Cristian Gil Fuentes

Las Palmas de Gran Canaria

Unos vídeos de YouTube, una pasión por el rally y un guiño de toda una leyenda del asfalto. Esta cincuenta edición del Rally Islas Canarias trae consigo un programa especial para conmemorar una cita tan importante que se ha convertido en mundialista. Sin embargo, la verdadera esencia de esta señera prueba se encuentra en la pasión de unos aficionados que incluso son capaces de homologar su coche para transformarlo en un coche del Mundial. Ese es el caso de Javier Rodríguez, mecánico de profesión y seguidor del mundo motor de La Orotava, Tenerife, que sorprendió al mismísimo Sébastien Ogier con un Toyota Corolla de su propiedad que es idéntico al que usó el turco Volkan Isik durante el Campeonato del Mundo de 1999.

El encuentro entre el nueve veces campeón y el tinerfeño se produjo durante el reconocimiento del piloto oficial de Toyota del tramo Arucas-Firgas-Teror. Allí, el seguidor junto a unos amigos, disfrutaba de la experiencia que ofrece el Islas Canarias y, mientras los corredores reconocían las curvas, se fijaron en su vehículo: «Ogier es el mejor del Mundial, a pesar de que solo está participando en un par de pruebas, pero el que tuvo, retuvo. Tuve la suerte de que se pararan a ver el coche y me pudieran firmar el salpicadero. Se quedaron todos mirándolo muy curiosos. Le dejaría a Sébastien que lo condujera e hiciera unas pasadas; eso sí, yo voy de copiloto (risas)», declaraba el pasional fan.

Un sueño cumplido

Rodríguez, de 35 años, señalaba que su amor por el mundo del motor le viene desde que es pequeño, asegurando que su madre le decía que siempre se «quedaba mirando a los coches pasar embobado». Eso, sumado a la tradición que hay en uno de los sitios de su infancia como El Tanque, una localidad de Tenerife que cuenta con una prueba muy conocida, hicieron el resto. Eso le llevó a seguir el Mundial por «La 2, donde recuerdo que echaban algunas pruebas del Mundial y ya luego por vídeos de YouTube» y, a partir de ahí, surgió el sueño de tener un coche cuya carrocería fuese igual a las que veía mientras su pasión crecía sin parar viendo a los mejores del planeta.

«Antes del covid me compré este Corolla porque siempre he sido muy toyotero. Quería ponerle la misma decoración que algún coche del Mundial y, como era rojo, pues me acordé de la publicidad de Marlboro porque, además, las tabacaleras siempre fueron mis publicidades favoritas. Busqué opciones y vi que el Corolla WRC, el modelo anterior a este, corrió en 1999 y lo pilotaba el turco Volkan Isik. No es que me guste especialmente como piloto, lo que me gustaba era el vehículo por fuera. Me tiraban más los Colin McRae o Carlos Sainz. Lo que pasa es que esta decoración me gustaba más y era más fácil de hacer que la de Castrol que tenía Sainz, por ejemplo», reseñaba el tinerfeño.

La ayuda de un amigo y un coche de uso diario

A la hora de confeccionar todo lo que lleva la carrocería, Javi Rodríguez se apoyó en su amigo Narci, que tiene una «serigrafía en Santa Úrsula y me ayudó bastante. «Es un máquina haciendo rotulaciones y me lo hizo todo, yo solo tuve que poner el coche (risas)». Aun así, al no poder conducir con publicidad de tabaco, ya que está prohibida, tuvieron que ingeniárselas para adaptarlas, inspirándose en «los de Ferrari de la Fórmula 1, poniéndoles un código de barras; el resto de logos los pudimos encontrar fácil en internet».

En ese sentido, este es el coche que usa de forma diaria porque lo adquirió «para eso y lo he llevado a muchos sitios. Es verdad que hace tiempo me compré otro coche y ahora lo uso menos, aunque no puedo estar tres días seguidos sin conducirlo». De hecho, relataba que tuvo que homologarlo, destacando que por la decoración no pueden decirle «nada si me ven las autoridades. No es nada ilegal; la homologación fue más por un tema de suspensiones, frenos y esas cosas. He tardado un par de añitos en tenerlo como quiero, pero estoy encantado».

Las miradas y a por otro 'Islas Canarias'

A pesar de que Rodríguez recalcaba que no le gusta que le «miren mucho. Yo lo rotulé así porque me gustaba y al final he conseguido el efecto contrario (risas)». No obstante, esas miradas indiscretas le sirvieron para que todo un nueve veces campeón del mundo como Sébastien Ogier se detuviera, sorprendido, para verlo, algo que le sirvió para que la firma del piloto francés se quede para siempre en el salpicadero de su Corolla. Y no fue el único, ya que el resto de pilotos de Toyota, Elfy Evans, Sami Pajari, Takamoto Katsuta y Oliver Solberg también se pararon a ver su vehículo, así como para firmarle. Todo ello, en pleno disfrute de otro Rally Islas Canarias que también tiene estas historias humanas que vuelven a poner de manifiesto el amor que siente la afición canaria por el olor a goma quemada y gasolina.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents