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Brutal final de un partido juvenil en Canarias: denuncian agresiones, jugadores heridos y el apedreamiento de una guagua

El CD Verdellada asegura que jugadores y cuerpo técnico tuvieron que refugiarse en el vestuario tras el encuentro ante la UD Longuera Toscal en Los Realejos

La guagua del CD Verdellada escoltada por la Policía Local

CD Verdellada

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El fútbol base canario vuelve a situarse en el centro del debate tras los graves incidentes denunciados por el CD Verdellada al término del partido de playoff de ascenso a Juvenil Primera disputado en el campo Antonio Yeoward, en La Longuera, municipio de Los Realejos.

El club lagunero ha denunciado públicamente una serie de agresiones físicas y actos violentos ocurridos después del encuentro frente a la UD Longuera Toscal, unos hechos que, según relatan desde la entidad, obligaron a jugadores y cuerpo técnico a permanecer refugiados en el vestuario por temor a sufrir nuevos ataques.

La situación, que ha generado una fuerte repercusión en el fútbol regional, también incluyó el apedreamiento de la guagua en la que viajaba el equipo visitante, provocando daños materiales y escenas de tensión que han sido condenadas por distintas instituciones deportivas.

El CD Verdellada denuncia agresiones al entrenador y a un jugador

El Club Deportivo Verdellada explicó en un comunicado que el entrenador del equipo juvenil y uno de los defensas habrían sido víctimas de agresiones por parte de varias personas vinculadas a la grada local tras la finalización del encuentro.

Según la versión trasladada por el club, varios aficionados accedieron a la zona cercana a los vestuarios y comenzaron a increpar y agredir a integrantes del equipo visitante. La plantilla tuvo que permanecer encerrada mientras se trataba de controlar la situación.

El presidente del CD Verdellada, Antonio Llarena, relató en declaraciones a los micrófonos de Radiotelevisión Canaria la gravedad de lo ocurrido. Según explicó, “unos 30 chicos” habrían acudido con intención de agredir a jugadores y aficionados del club lagunero.

Llarena aseguró además que durante la salida del recinto deportivo se produjeron nuevos incidentes contra la expedición visitante. “Nos estaban tirando piedras a la guagua, rompieron la claraboya”, señaló durante su intervención televisiva.

El dirigente deportivo también detalló que algunos futbolistas resultaron heridos. Uno de ellos sufrió golpes en el rostro y terminó con el ojo inflamado, mientras que otro jugador habría sufrido lesiones tras ser empujado y deberá pasar por quirófano en los próximos días.

“Esto ya no es deporte”, lamentó el presidente del club, reflejando la preocupación existente en torno al aumento de episodios violentos en competiciones de categorías inferiores.

Jugadores y técnicos tuvieron que refugiarse en el vestuario

Uno de los aspectos más preocupantes denunciados por el CD Verdellada fue la sensación de inseguridad vivida tras el encuentro. La entidad sostiene que tanto futbolistas como técnicos permanecieron encerrados en el vestuario mientras se intentaba recuperar la normalidad en el exterior del campo.

El club aseguró que la situación generó momentos de “indefensión” y miedo, especialmente al tratarse de jugadores juveniles. Finalmente, según relataron, pudieron abandonar la instalación deportiva acompañados por vehículos de la Policía Local.

La presencia policial fue determinante para garantizar la salida de la expedición visitante después de varios minutos de máxima tensión en el entorno del recinto deportivo.

La UD Longuera Toscal condena lo ocurrido y anuncia medidas disciplinarias

Tras hacerse públicas las denuncias del CD Verdellada, la UD Longuera Toscal emitió un comunicado oficial condenando los hechos ocurridos en el entorno del campo Antonio Yeoward.

El club norteño expresó su “más absoluta condena” ante los incidentes y manifestó su rechazo a cualquier acto de violencia, amenazas o comportamientos antideportivos tanto dentro como fuera del terreno de juego.

La entidad subrayó además que el fútbol “no puede ni debe convertirse en un espacio de tensión o enfrentamientos”, insistiendo en que los valores deportivos deben prevalecer especialmente en categorías formativas.

En su comunicado, la UD Longuera Toscal también anunció que abrirá un proceso interno para esclarecer lo sucedido y determinar posibles responsabilidades entre personas vinculadas al club.

La directiva afirmó que, una vez analizados los hechos, se adoptarán “las medidas disciplinarias pertinentes” contra aquellos jugadores o integrantes de la entidad que hayan podido participar en los altercados.

Además, el club expresó su disposición a colaborar con las autoridades competentes y reforzar las medidas de seguridad para evitar que episodios similares vuelvan a repetirse.

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