La imagen no ofrece lugar a dudas. A falta de un segundo para finalizar el partido que el sábado jugaban Real Madrid y Gran Canaria 2014, un jugador amarillo (Nelson) penetra a canasta con el objetivo de darle a su equipo una importante y merecida victoria en La Caja Mágica. El triunfo colocaría al conjunto de Pedro Martínez en una posición muy buena de cara a conseguir el objetivo de los play off. Nelson, como se aprecia en la foto, recibe lo que en baloncesto se denomina un hachazo (golpear con fuerza la mano del contrario para hacer que pierda el balón) de Felipe Reyes que para todo el mundo fue una falta personal que, incluso, podría ser considerada una antideportiva. Sólo con ver la cara de Reyes cualquiera se puede hacer una idea de las intenciones del jugador.

La falta personal habría supuesto la posibilidad de lanzar dos tiros libres a Nelson y, de anotarlos, conseguir la victoria para el Gran Canaria 2014, que en esos momentos perdía 74-73, pero ninguno de los tres árbitros (tres) que dirigen un partido de baloncesto tuvo la valentía de pitar la que, posiblemente, pasará a la historia de la Liga ACB como la falta personal más clara no pitada.

El técnico del Gran Canaria 2014, Pedro Martínez, no dejó pasar más que minutos para clamar a los cuatro vientos por la injusticia: "Si tres árbitros no ven una falta tan clara como esa, hacen falta cuatro colegiados para pitar un partido de baloncesto", Y CJ Wallace, en su rincón de Twitter, se quejó amargamente: "Toda la semana trabajando el partido para que luego te hagan esto".

Tanto en fútbol como en baloncesto se parte de inicio, año a año, con la idea de que Real Madrid y Barcelona suman algunos triunfos extra por cuenta de la labor arbitral. En fútbol, sin embargo, cada vez es más complicado pitar un penalti injusto o expulsar a un jugador, porque son acciones tan contundentes que al día siguiente los medios de comunicación se lanzan al ataque. En baloncesto todo se hace con más sutileza. En el chiringuito de Eduardo Portela en que se ha convertido la Liga ACB, todo se hace de una forma más elegante; incluso los atracos.

El partido que enfrentó también al Real Madrid y al Gran Canaria 2014 en la fase final de la Copa del Rey acabó con victoria blanca por seis puntos. No fue como el pasado sábado, pero desde dentro del Gran Canaria se acabó con la sensación de que varias de las decisiones polémicas del partido siempre favorecieron al Real Madrid. Y entre los aficionados caló la sensación de que, en realidad, el Madrid era superior.

Lo que pasa es que el Gran Canaria presentó un vídeo en la ACB donde documentaba, jugada a jugada, que el arbitraje impidió que los amarillos ganaran aquel encuentro. La Liga reconoció que, con otro arbitraje tal vez el vencedor de aquel encuentro no habría sido el Real Madrid. Una sutil manera de conseguir que desde el Gran Canaria se guardara silencio sobre lo ocurrido para evitar el escándalo. Y desde el entorno de Portela se transmitió el mensaje de que "no volverá a ocurrir". Hasta el sábado. Y esta vez se les fue la mano y además se olvidaron de las sutilezas.