Es el mejor mediocentro del momento en la categoría". Álvaro Cervera, entrenador del Recreativo de Huelva, asegura que no exagera en su análisis. Habla protegido por el convencimiento que le ha dado dirigir a Javi Castellano durante dos temporadas, donde el futbolista resultó ser piedra angular en sus equipos, primero en la Cultural Leonesa y, más tarde, la campaña pasada en el Real Unión de Irún. En estos dos clubes de Segunda B jugó más de 60 partidos.

Javi Castellano llegó esta temporada a la Unión Deportiva, junto a su hermano gemelo Dani, casi de puntillas. Su contratación fue anunciada a finales de junio en la página web del club, aunque nunca se les hizo un acto de presentación oficial. Eran dos jugadores de la casa y tampoco se creía necesario el boato para proclamar su regreso.

Fichaje frustrado

"Me lo hubiera llevado al Recreativo, pero llegamos tarde, ya había fichado por la Unión Deportiva", revela Álvaro Cervera sobre el polivalente centrocampista, de quien apunta que "sólo le falta mejorar la circulación de balón para jugar en Primera".

Los halagos no sólo vienen de su antiguo entrenador, también de los compañeros. Nauzet Pérez, hoy portero del Mirandés, coincidió con Javi Castellano en el filial del Mallorca. "Como persona es intachable y como futbolista es muy aplicado. Con nosotros jugó de lateral derecho, central y pivote defensivo. Vale para todo y siempre lo hace bien", subraya el ex guardameta de Las Palmas.

"Siempre les decía a los gemelos [Javi y Dani] que no eran canarios, sino alemanes", enfatiza Toni Cruz, actual director deportivo, que lo hizo debutar con Las Palmas Atlético en Tercera División en 2006. "Javi es un corrector, corrige en todo momento las alegrías de sus compañeros de ataque, da equilibrio, así ha sido desde que lo subimos desde el División de Honor", explica el ejecutivo de la Unión Deportiva, que este verano pudo reclutar a los gemelos a pesar de que contaban con interesantes ofertas de otros conjuntos de Segunda División.

En esta misma línea argumental, Víctor Afonso, que lo pudo entrenar en una corta etapa en el filial, antes de que el jugador emigrara a Mallorca, precisa que se trata de un futbolista que "sabe escuchar" y "siempre hace caso a las indicaciones" que le da al preparador. Es decir, una perfecta prolongación en el terreno de juego de los pensamientos de cualquier técnico.

"Cuando Javi va a robar un balón puedes poner las piernas encima de la mesa y tranquilizarte porque sabes que al final lo va a acabar robando. Es infalible en ese aspecto", exagera Cervera, quien no disimula su veneración por el juego de Javi.