- ¿Cuántos SMS tiene de felicitaciones?

- Muchísimos, no sé cuántos. Pero todo el mundo se ha alegrado de que debute con la Unión Deportiva, sobre todo mi familia, que está más contenta que yo. El sábado estuvieron en el estadio mi padre, mi madre y mi primo. Imagínese la emoción.

- ¿Pudo dormir el sábado después de una jornada repleta de emociones?

- Sí, no tuve problemas de sueño, pero sí es cierto que estuve un rato dándole vueltas a la ocasión que tuve en el minuto 90 de partido frente al Córdoba. Si hubiera acertado, habríamos conseguido a buen seguro el empate. Habría sido una alegría enorme en una jornada que fue muy especial.

- También hubiera tenido otra opción clara si Javi Guerrero le hubiese pasado en vez de soltar la vaselina al travesaño...

- En ese momento es difícil oír nada, le grité a Javi que estaba al lado, pero no me escuchó. Hizo una cosa que nadie esperaba, se la tiró por encima al portero con mucha calidad y dudo si el balón entró o no. En el campo parecía que había sido gol seguro.

- Vayamos al principio, todos esperando en el campo después del descanso y usted entra en el juego.

- Fue una sensación increíble. Entrar al campo y ver a la afición que te apoya, al ser el debutante en la Unión Deportiva, no se puede describir con palabras. También todos los compañeros me animaron muchísimo. Ha sido una situación que me encantó, porque nunca la había vivido. Ni me lo imaginaba que podría ser así.

- ¿Cuál es la banda sonora del Gran Canaria?

- Se escucha un montón de gritos, montón de aplausos y no sabes ni qué hacer. Llegas a tu puesto en el campo con una sonrisa enorme, casi ni sabes dónde estás.

- Llega un momento que el técnico le dice: para adentro.

- Ya estuvimos calentando durante la primera parte y en el descanso vinieron a llamarnos a Mauro Quiroga y a mí para preguntarnos si ya estábamos preparados para entrar en el campo. A partir de ahí la alegría fue inmensa, una sonrisa de oreja a oreja.

- ¿Qué le dijo Juan Manuel?

- Tampoco me dio demasiadas indicaciones. Fue concreto, me dijo que jugara por la banda derecha y que buscara siempre los desmarques para ayudar a los compañeros.

- ¿Se nota el cambio de categoría?

- Es evidente, los laterales de Segunda tienen más experiencia, son más fuertes, más rápidos. Es un nivel mucho más alto.

- ¿Fuentes, el lateral izquierdo del Córdoba, le dijo algo en su estreno?

- Me deseó suerte por debutar con Las Palmas y no me dijo mucho más.

- ¿Cómo se vio?

- No me vi tan rápido como en partidos de mi categoría, donde me mido con futbolistas de mi edad; pero tampoco me vi lento. Los defensas te tapan con una sola mano, te paran en seco y no te dejan pasar. Me falta esa picardía, que aún no tengo, pero que espero ir aprendiendo con los encuentros. Me vi suelto para ser el día de mi debut. La presión no me pudo, jugué alegre e intenté hacer las cosas que siempre he hecho en otras categorías.

- Con la dificultad de que el Córdoba fue un rival severo.

- Fue un encuentro complicado, pero son ese tipo de partidos que me gusta jugar a mí. Me gusta la presión de estar por debajo en el marcador, aunque en esta ocasión no pudimos acertar con la portería del Córdoba. Este es el tipo de presión que me gusta y si ocurre en el día del debut, es un extra de sensaciones. Esto no quita para que la próxima vez que dispute minutos con el primer equipo sea con un victoria y haciendo las cosas bien.

- ¿Qué ocurrió para marcharse con la derrota?

- No tuvimos el día, no quiso entrar el balón porque considero que tuvimos ocasiones de sobra. Llegaron menos que nosotros pero aprovecharon una y la enchufaron, así es el fútbol. No podemos darle demasiadas vueltas.

- Muchas llegadas y poco acierto tuvo Las Palmas en los minutos finales.

- Ese juego de hacer ocasiones, fallarlas y después que te maten los contrarios también lo hemos sufrido en Tercera con Las Palmas Atlético. Ahí también se nos está quedando mal cuerpo por no aprovechar las opciones. Esperamos que la próxima vez nos cambie la suerte y pueda colaborar en conseguir tres puntos, que realmente es lo que cuenta en la clasificación.

- ¿Y ahora, qué?

- Espero seguir entrenando bien, que pueda tener continuidad en el equipo y seguir contando con minutos en el primer equipo, que es lo que todo futbolista de la casa quiere.

- ¿Cómo fue la respuesta de los compañeros?

- Todos me han dado las felicidades. Me han insistido en que no debo bajar mi rendimiento, que tengo que seguir peleando en todos los entrenamientos un puesto. Estoy concienciado de que tengo que luchar por los minutos que quiero.