Guerra abierta por un mundial. La empresa Vacore S. L., cuyo nombre comercial es Maldito Rodríguez, ha determinado denunciar por prevaricación al alcalde de Gáldar, Teodoro Sosa.

El motivo de la disputa radica en la próxima celebración del Mundial de Bodyboard, del 6 al 17 de diciembre, que se llevará a cabo en la playa de El Frontón. Maldito Rodríguez, a través de su director Roberto Gutiérrez, denuncia que el edil ha roto "sin justificación" el contrato existente con su empresa, que se responsabilizaba de la celebración de este tipo de pruebas durante 10 años.

Según Gutiérrez, la productora, tras abonar 156.000 euros, era la única capacitada para explotar eventos como el Mundial de Bodyboard. Pero lejos de cumplir el compromiso, el consistorio del Norte de la Isla ha otorgado a Gregg Taylor, presidente de la Asociación Internacional de BodyBoard, los permisos para dirigir y explotar económicamente la competición.

La película es surrealista. El 28 de octubre, Maldito Rodríguez solicita permiso para iniciar los trabajos de montaje y producción. El silencio del consistorio y un mensaje de Taylor a los deportistas, de que la IBA se haría con la prueba, estira la desconfianza de Gutiérrez.

El 8 de noviembre, el propio Taylor detalla públicamente que el alcalde no dará los permisos a Maldito Rodríguez.

La productora presenta ante el Ayuntamiento una relación documental demoledora. Facilita, con el registro de entrada número 14.398, la copia del seguro de responsabilidad civil, el visto bueno de la Federación Española de Surf, la calificación de 'mejor evento del circuito' por parte de la Federación Canaria de Surf y el permiso de la Demarcación de Costas de Canarias. Una metralla documental que no obtuvo respuesta hasta ayer cuando recibieron la negativa del consistorio.

El 13 de noviembre, Taylor ya manejaba información confidencial. Anunció su conquista. Es el inicio de la batalla judicial.