La Eurocup como medicina. Defensas ligeras, espacios para jugar y una dosis extra de confianza. La competición continental actúa, hasta el momento, como un bálsamo terapéutico en la salud de los jugadores del Gran Canaria 2014, que, liberados de la presión de su errático caminar por la Liga Endesa, ayer se impusieron con comodidad y estética sobre los turcos del Banvit BK. Con esta victoria el conjunto insular, invicto y líder del grupo E, suma su tercer triunfo en la ronda inicial de la segunda competición europea y mantiene al Lokomotiv de Kuban a un punto mientras que los rivales menores, Fraport Skyliners y Banvit, se descuelgan casi definitivamente. El pase a la siguiente fase en el camino hacia el sueño que representa, un año más, la final a cuatro de Moscú está prácticamente sellado.

Sin el aliciente que supone la presencia del último refuerzo para la causa amarilla, Alando Tucker -aún convaleciente de su esguince de tobillo- sobre el parqué de la Avenida Marítima, el duelo arrancó frío e inmerso en un ambiente de silencio impropio con el historial del escenario. No tardó en aparecer el rugir habitual. Javier Beirán, el alero multiusos del Granca, fue el encargado de despertar a la bestia. El madrileño logró nueve puntos, con dos triples -uno de ellos con tiro adicional- en un abrir y cerrar de ojos y solo Chuck Davis, por parte de los turcos, era capaz de seguirle el ritmo.

La superioridad amarilla era evidente. Los grancanarios, esta vez de blanco claretiano, marcaron el ritmo y los tiempos en todo momento. Apretó en defensa y anotó con sencillez. Triples, tapones, canastas con opción a tiro adicional y hasta un alley up de Tomás Bellas sobre Spencer Nelson, tras un saque de banda, fueron algunos de los lujos, exóticos en la competición doméstica, con los que los pupilos de Pedro Martínez agasajaron a sus aficionados. Sin embargo, el Banvit se mantenía en el envite. Una de las mejores jugadas la protagonizó Román Martínez. El alero de El Paso tejano, con el billete de regreso a La Palma pendiente de la evolución de Alando Tucker, salió al parqué con 16 a 14 en el electrónico. El primer balón le llegó pisando la línea de tres puntos. Entonces, Román penetró hacia el aro con decisión para anotar en un escorzo, a aro pasado, y con falta, ante el aplauso del graderío. Una elegante estampa en forma de despedida. En la acción posterior una canasta de Bellas cerraba el primer cuarto (21-14).

El segundo parcial comenzó con la misma tónica. Taurean Green acertó en su primer intentó con un lanzamiento de tres puntos marca de la casa, nada más llegar a la zona rival. Entonces el acierto anotador de los contendientes disminuyó mientras aumentaba el número de faltas. El Banvit, gracias a los triples de Cinko y las canastas de Simmons, tiraba de coraje para acercarse en el marcador (26-21). Los amarillos decidieron turnarse en el protagonismo y ahora fue turno de Mike Bramos, héroe ante el Joventut, y de Xavi Rey, quienes asumieron por momentos el rol anotador. El quinteto amarillo adelantó e intensificó la presión y el Banvit claudicó, sin respuesta, una y otra vez con pérdidas y malos pases. La fruta caía madura del árbol turco. El descanso llegó con dominio amarillo, 39-28. El tanteo seguía vivo, sin embargo las sensaciones eran de evidente superioridad por parte del Gran Canaria 2014.

Era solo cuestión de tiempo. El Granca mantuvo la renta en el tercer cuarto del partido. Xavi Rey anotó tres canastas seguidas -dos con mate-, gracias al dominio de la zona y las pérdidas y espacios del rival turco. Davis, en el otro aro, le daba la réplica. El Banvit se esforzaba y la relajación de los jugadores locales amenazaba con romper el festival con el que disfrutaba el Centro Insular. Sin embargo, el técnico Pedro Martínez cortó cualquier signo de relajación con varios gritos de atención y un tiempo muerto. El marcador llegaba a los diez minutos finales con un margen prudencial de once puntos para los amarillos.

La sentencia

El Gran Canaria, como sucediera ante el Fiatc Joventut, se soltó definitivamente en el último cuarto. A base de triples, los de Pedro Martínez elevaron la diferencia a un 66-48 que pareció sentenciar las opciones del Banvit. Entonces, Haynes y Palacios, recuperado éste último de sus molestias en el tobillo, se sumaron al festival. El escolta tejano firmó dos triples seguidos, mientras el colombiano anotó de dos y de tres, incluso culminó un alley up, iniciado de nuevo por Tomás Bellas. La ventaja grancanaria se fue por encima de los 20 puntos y los amarillos se dedicaron a alternar espectáculo con el pragmatismo de su entrenador. Pedro Martínez ordeno terminar el duelo con una defensa en zona 1-3-1, un ensayo para los días en que regrese la realidad apremiante de la ACB.

El Granca se dio un baño turco para poner un pie en la siguiente fase de la Eurocup. Pero, por encima del resultado y a pesar de las facilidades, el plantel amarillo sigue ganando en confianza. La maquina se engrasa.