Peregrinaje ante la llamada de Valerón. Decenas de socios y seguidores de la UD Las Palmas se acercaron ayer a las taquillas del Gran Canaria para retirar su entrada de cara a la visita del Deportivo.

El choque de este domingo se presenta como la gran prueba de fuego para los sufridores amarillos. Declarada como jornada económica, con precios desde los 6 hasta los 60 euros, hay reacciones de todos los colores.

Pedro Rodríguez, abonado de la UD, muestra su desacuerdo por pasar por taquilla. "En estas fechas navideñas, y con la que está cayendo, me parece un abuso mayúsculo (...) Pero voy más lejos, desconozco la estrategia de la política de precios. Si queremos un Gran Canaria lleno, no sé por qué los niños pagan 20 euros. Con precios más asequibles, y con un aforo de 30.000 localidades, se podía haber planificado de otra manera. Un lleno era la mejor promoción del Archipiélago ya que es un partido televisado", apunta.

Para Sergio Pérez, que el choque de la UD coincida con la final del Mundial de Clubes, entre el Barça y el Santos, no debe restar afluencia. "Vendrán los verdaderos seguidores de nuestro equipo; los del Barcelona que se queden en casa". Sobre los precios, Pérez pone sobre la mesa el nivel del equipo en las últimas temporadas. "Si exiges precios de categoría, debes tener un equipo de categoría. Y últimamente solo se ve mediocridad".

José Morales entona la voz de la experiencia. Aficionado con mil batallas en sus espaldas, apoya la decisión del club. "Es el momento de apoyar al equipo y rascarse los bolsillos. El amarillo de corazón siempre vendrá y seremos los de siempre".

La vuelta de Valerón entona un debate sentimental. "Se llevará una gran ovación", resalta Laureano Méndez. Sobre el duelo con Viera, el socio ve ganador al talento de La Feria.

Sergio Cabrera se ha gastado 20 euros para presenciar la batalla del Gran Canaria. Una inversión justificada. "Voy a ver Valerón, Manuel Pablo y Aythami. Y el Flaco merecía un reconocimiento por el club. El Barça no me interesa; esto será mejor".

Ayoze Moreno cierra el círculo. Fanático del amarillo, exige reverencia para Valerón pero pronostica un triunfo insular. "Duele pagar pero esta fiesta merece la pena", finaliza.