El lamento de la bala de San Mateo. El extremo zurdo Pedro Vega criticó ayer a su técnico, Juan Manuel Rodríguez, y culpabilizó al "entorno" de quererle retirar. Con un bagaje de 170 minutos en Liga tras 33 jornadas, el atacante analizó con crudeza su falta de protagonismo (en junio expira su contrato con la UD).

"Él [Juan Manuel] toma sus decisiones y las acato. Hago todo lo posible por intentar ayudar al equipo, pero ha sido injusto conmigo (...) Pero también el entorno general", admitió.

Para Pedro Vega, su temporada en la UD ha sido "uno de los peores años de mi vida. Estoy muy decepcionado". Sobre su continuidad, resaltó: "No me preocupa; estoy sufriendo, pasándolo mal. Y el 30 de junio está ahí. Siempre compito en los entrenamientos con la misma ilusión, pero por mucho que haga la confianza es mínima", admite el jugador, que jugó quince minutos frente al Recreativo.

El futbolista puso en liza su rol de líder en el tramo final de la pasada temporada y que fue clave en la salvación. "Todos conocemos a Pedro Vega; me vi fuerte y hasta que me rompí la rodilla en Xerez [mayo de 2011] ofrecí mi nivel. Ahora no me han dejado mostrar nada; quiero hablar en el campo pero las circunstancias son las que son (...) No sé si estaré pagando cosas del pasado. Tengo sentimientos, un corazón, unos problemas... En el campo me cuesta porque me falta confianza", argumentó.

Con 32 años, Pedro Vega reveló: "Hay gente que me quiere retirar, que me ve acabado. No sé si será mi último año, el 30 de junio está ahí y el club sabe lo que hay. No hay que ser muy inteligentes. Si sigo en esta dinámica, tendrán que planteárselo".

Cesión al Universidad

El de San Mateo recordó su llegada a la UD en el curso 2009-10, con Kresic como técnico. "A los cinco meses ya estoy en el Universidad cedido. Algo no empieza a funcionar; siempre voy agarrado al último gancho".

Por último, insistió que no se siente "valorado e importante. Estoy vagando sin ningún sentido". También criticó el alta de Momo, que llegó en enero para reforzar su posición. "Claro que me dolió, si somos más inteligentes vemos lo que hay en la plantilla. Lo de Momo fue una oportunidad de futuro y a mí me perjudicó. No lo digo por él, que es amigo mío". Tras cinco meses de silencio, la zurda de oro alzó la voz en Barranco Seco.