Michael Bramos (Harper Woods, Míchigan, Estados Unidos, 27 de mayo de 1987), hasta ahora alero del Gran Canaria 2014, ya es oficialmente nuevo jugador del Panathinaikos, según confirmó el cuadro heleno en la jornada de ayer.

Bramos, estadounidense de nacimiento pero con pasaporte griego, al que también pretendía otro equipo griego, el Olympiacos, era seguido por varios conjuntos helenos desde la pasada temporada, pero le restaba un año de contrato con los amarillos y de ahí que no pudiese realizarse su fichaje por un equipo griego entonces, máxime cuando ninguno de ellos pretendía pagar dinero alguno por su traspaso, de ahí que esperasen a este verano, en que el internacional con Grecia -disputó el pasado europeo de 2011 en Lituania con la selección helena- finalizaba su vinculación contractual con el conjunto grancanario de la Liga Endesa para fichar a coste cero.

Una vez que Bramos ha quedado desvinculado del Gran Canaria y pese a la fuerte oferta del campeón europeo, el Olympiacos, los dueños del Panathinaikos, la familia Giannakopoulos, ha pujado con fuerza para hacerse con sus servicios y poner así a un jugador que consideran muy interesante como uno de los principales baluartes en el proyecto que comandará el técnico Argiris Pedoulakis.

Tras jugar en Estados Unidos, en la Grosse Pointe North High School y luego en la Universidad de Miami, Bramos participó en la Summer League de 2009 con los Detroit Pistons de la NBA. Bramos tuvo una primera experiencia en tierras griegas, al fichar por el Peristeri una temporada, tras la cual se incorporó al Gran Canaria, donde ha militado las dos últimas temporadas a las órdenes de Pedro Martínez.

En el Preolímpico

Bramos, que en estos momentos se encuentra en Venezuela, donde disputa el Preolímpico de Caracas con la selección de Grecia, que busca su billete para Londres 2012, no podrá hacer efectiva la firma de su contrato hasta dentro de unos días, cuando finalice su participación en el torneo que se disputa en tierras caraqueñas.

El de Míchigan era pieza bastante codiciada en Grecia, pues, al poseer pasaporte griego, tiene mayor facilidad de entrar en cualquiera de las plantillas sin ocupar plaza de foráneo, y ya se sabe que el te-ma de los cupos extranjeros trae de cabeza a más de un equipo en cualquier país y más en los inicios de la temporada.