El Herbalife Gran Canaria puede firmar hoy una nueva página en el libro de su historia; en el capitulo de éxitos y récords. A las 17.00 horas de esta tarde recibe al poderoso Caja Laboral en el Centro Insular de Deportes y tras batir al Bizkaia Bilbao Basquet y al Assignia Manresa se encuentra ahora en disposición de lograr el tres de tres, un pleno de victorias en el amanecer liguero con el que mejoraría los registros de las primeras jornadas desde que ascendiera en el año 1995.

El conjunto insular ha disputado hasta ahora solo dos partidos de liga pero ambos se han saldado con la sensación de estar ante un equipo especial. Y es que el Granca se ha sobrepuesto a tres golpes francos en su línea de flotación. Primero fue Xavi Rey el que se lesionó cuando la pretemporada todavía no había comenzado. El pívot catalán sufrió la luxación de su hombro derecho cuando participaba en un Campus de Verano en Las Vegas. A los pocos días pasó por el quirófano y su regreso se espera para el mes de diciembre. Tras éste, el siguiente en caer fue Eulis Báez, ala-pívot dominicano, que con un esguince de rodilla decía adiós al principio del curso. Por último en el colmo de todo mal fue Uros Slokar el que caía al torcerse el tobillo en un entrenamiento y tras haber sido ovacionado solo unos días antes en su debut como jugador amarillo. Pero el Granca nunca se rinde y ante la adversidad, éste respondió con un paso al frente sobre el parqué.

El Granca ha convertido lo imposible en rutina en este inicio de campeonato de la Liga Endesa marcada por la lesión de sus pívots. Es el más difícil todavía. La lucha constante de un equipo que añade siempre un peldaño más en la historia de superación que define su pasado más reciente. Sin estos ingredientes batir al poderoso Caja Laboral de Dusko Ivanovic y Andrés Nocioni sería hoy una misión estéril, como ya lo fue, a priori, ganar al Bizkaia Bilbao sin Big Xavi ni Báez y remontar hace una semana 16 puntos en Manresa para acabar por 64 a 80 en una gesta para el recuerdo y con la baja añadida del esloveno Slokar. Pero el equipo insular ha moldeado un espíritu combativo difícil de igualar.

Ahora con la confianza de saberse en el camino correcto, en el ambiente que envuelve al Granca se respiran dos conceptos; la ilusión y la prudencia. El primero responde al sentir de sus seguidores. Aquellos que ven el salto de calidad de una plantilla que hace unos pocos meses luchó hasta su último resuello por la permanencia y que ahora con los cambios e incorporaciones responde con solvencia y carácter a cada reto que se interpone en su camino. Mientras, en el segundo -el de la prudencia- está la base fundamental de la actitud amarilla. El conjunto que dirige Pedro Martínez ha interiorizado y mecanizado un mensaje como la clave del éxito y el pilar sobre el que se debe construir una temporada de éxitos. Es la receta del día a día y el del partido a partido. "El equipo está haciendo un esfuerzo para que las bajas no se noten y lo que hay que hacer es mantener este esfuerzo todo el tiempo que podamos", apuntaba ayer Pedro Martínez para añadir a continuación: "Debemos ser siempre respetuosos, humildes y seguir haciendo todo lo que podamos".

Hoy el Granca cuenta con el dominicano Eulis Báez, que si bien no se encuentra al cien por cien en el proceso de su recuperación si dispondrá de minutos y protagonismo tras haber participado en la rutina de entrenamientos. Además, Ryan Toolson cuenta con más minutos, más horas y más días de entrenamiento. Él es el líder anotador de este equipo y también por culpa de una lesión comenzó la temporada con algo más de una semana de entrenamientos. Junto a ellos se alinearán un Jon Scheyer con galones e inteligencia en pista, un Brad Oleson que gana confianza y un Spencer Nelson que ha tomado el mando y está demostrando posiblemente el mejor juego desde que llegará hace dos temporadas a la isla. En frente aparece un Caja Laboral que se ha convertido en antídoto del efecto CID en los últimos tiempos, siendo el equipo que más triunfos se ha llevado del parqué insular. ¿Quién dijo miedo? El equipo vasco también tiene a dos lesionados y un tocado. Le faltan pívots. Las fuerzas se igualan.