El pasado 21 de julio, en el Cox Pavillion de Las Vegas, el equipo compuesto por los Grizzlies de Memphis para disputar la Liga de Verano de la NBA ganaba por tres puntos (51-48) al combinado de los Suns de Phoenix cuando Xavi Rey y Charles García se lanzaron como dos posesos por un balón que se perdía por la banda. A ocho minutos y 49 segundos para el final del tercer cuarto, la acción acabó en una calamidad para el pívot del Herbalife Gran Canaria: con los ligamentos del hombro derecho rotos al caer sobre la articulación todo el peso del ala-pívot californiano que, justo un mes después, se enroló en el nuevo proyecto del Mad-Croc Fuenlabrada.

La acción, involuntaria, adquirió un tono más grave tras la actitud que tomó Charles García. El ala-pívot del Mad-Croc Fuenlabrada ni se disculpó ni se preocupó por el estado de Xavi Rey que, tras abandonar la cancha con evidentes gestos de dolor -se dislocó el hombro en la jugada-, regresó al banquillo de su equipo con el brazo en cabestrillo ante la atenta mirada de Pedro Martínez, que estaba presente en la Liga de Verano de Las Vegas.

El contratiempo, casi cuatro meses después, mantiene fuera de circulación a Xavi Rey. El internacional español, tras aquella jugada, tuvo que pasar por el quirófano y su vuelta a las canchas no se espera hasta diciembre. La lesión, además, trastocó los planes del Herbalife Gran Canaria, que se lanzó al mercado para buscar un sustituto temporal para el cinco barcelonés y encontró a Paulao Prestes.

En su año de debut en la ACB, en su primera experiencia profesional en Europa, Charles García promedia 5,3 puntos anotados, 4,8 rebotes capturados y cuatro puntos de valoración en 16 minutos sobre el parqué. De 24 años y 206 centímetros de altura, el jugador del Mad-Croc Fuenlabrada cuenta con pasaporte de Belice, condición que le permite jugar en la Liga Endesa bajo licencia cotonou.