Sergio Lobera, entrenador de la Unión Deportiva, reivindica el trabajo de su equipo por encima de factores espumados como la fortuna o la suerte para analizar la formidable racha de resultados. "Seis de seis no es fácil conseguirlo en el fútbol profesional. Todo no es fruto de la casualidad", convino el preparador quien apuntó que "ni antes perdíamos por mala suerte, ni ahora ganamos por buena". "Las cosas, al final, llegan a su cauce", concretó.

"Creo que los futbolistas están haciendo un trabajo muy bueno y estamos en el camino correcto", dijo sobre la buena dinámica de la UD, que ha encadenado cuatro triunfos seguidos en el campeonato de Liga, el último ayer frente al Hércules. "El equipo ha estado sólido en defensa y muy efectivo de cara a portería en la primera parte. En la segunda, hemos fallado adelante, tuvimos ocasiones para materializar la victoria, empezando por el penalti", dijo Lobera a modo de resumen. "Intentamos recuperar la pelota lo más rápido posible y no hemos dejado que el Hércules desarrolle su fútbol. Eso es mérito nuestro", subrayó el entrenador de Las Palmas, quien insistió que "lo que hemos conseguido ha sido fruto del trabajo".

"Son seis partidos consecutivos con victoria, estamos contentos y hay que disfrutarlo, pero no debemos olvidar que hay dos partidos importantes en casa donde tenemos que reafirmar nuestro objetivo", advirtió el entrenador, quien volvió a su línea más recia para poner en guardia a sus hombres y al entorno sobre los encuentros con el Xerez (sábado, 18.00 horas) y Córdoba, una semana más tarde, los dos en el Gran Canaria. "Espero que la gente acude al campo y formemos una buena comunión, como siempre. Seguiremos siendo ambiciosos", remachó.

"Estoy igual de ilusionado que al principio, sabiendo que la situación que estábamos atravesando antes se iba a revertir", dijo Lobera cuando fue cuestionado por su proceso personal en las últimas semanas. "En el vestuario tiene que existir el equilibrio, los grises. Estamos recuperando el crédito perdido", apuntó el técnico amarillo.