El mundo de la raqueta aguarda con expectación e interrogantes el regreso del mejor tenista del mundo sobre tierra batida. El estado del tendón rotuliano de la rodilla izquierda -ese que la ha tenido apartado algo más de siete meses- puede conducir a las dudas, pero no así su entrega ni su talento. Rafa Nadal atravesará obstáculos en las primeras semanas, pero será al primer candidato a revalidar el título de Roland Garros. Esa es, al menos, la impresión de dos ex profesionales españoles, Alberto Berasategui y Galo Blanco, establecidos ahora como entrenadores y que opinan sobre la vuelta del manacorí a la ATP.

"Volveremos a ver al Rafa de siempre". Es la coincidencia de los dos ex tenistas. Pero también hay espacio para los matices: "La vuelta es difícil después de haber estado tanto tiempo parado", dice Blanco (Oviedo, 1976), que ahora dirige el entrenamiento del canadiense Milos Raonic en Barcelona. Y Berasategui (Bilbao, 1973), finalista de Roland Garros en 1994, recalca: "Hay que ver como evoluciona la rodilla. Quizás no veamos al principio al Rafa Nadal al que estamos acostumbrados, pero dado su potencial, su capacidad mental y sus ganas de competir, creo que será cuestión de mes o mes y medio que esté al 100%".

Nadal vuelve instalado en el quinto puesto de la lista mundial, lejos del segundo puesto que dejó tras caer derrotado en la segunda ronda del torneo de Wimbledon del año pasado. En la primera mitad de temporada se verá, pues, obligado a defender la enormidad de puntos que consiguió en ese tramo de tiempo en 2012, con triunfos en Montecarlo, Roma y Roland Garros. ¿Tendrá el tiempo suficiente para llegar a las pistas de París en calidad de indiscutible favorito? Galo Blanco: "Hasta esa fecha queda muchísimo tiempo. Si su rodilla esta a tope, no tengo ninguna duda de ello. Berasategui también lo entiende así, aunque añade el factor mental como otra variable a tener cuenta: "Ha estado mucho tiempo parado y le toca defender muchos puntos. Debe estar preparado para no verse entre los cuatro primeros, y eso, quieras o no, también influye porque él no está habituado a esa circunstancia. Además, no va a ser ni el primer ni segundo cabeza de serie, con lo que en cuartos de final te puede tocar Djokovic o Federer. De todas maneras, él marca mucha diferencia en tierra batida. El serbio es quien más guerra le puede dar, porque para ganarle tienes que pisarle siete veces, pero con los demás existe mucha distancia".

Con la experiencia que dan los años y los períodos de baja a los que se ha visto obligado en sus casi diez años en la élite, la dosificación aparece como un mecanismo atractivo. "No creo que Rafa juegue de forma más precavida o que vaya a arriesgar menos. Él siempre disputa los puntos al 100%. Es por esto que quizás le ha llevado tanto tiempo volver a competir. Toda lesión tiene un proceso y lo único que le deseo es que pueda competir al máximo y sin dolor", explica Galo Blanco. Berasategui tiene otra perspectiva. "Creo que su calendario será más corto e irá con más prudencia en pista dura. Intentará ganar como sea en París, pero en los torneos menos importantes tal vez se lo piense más. No es Roger Federer, que gana muchos partidos casi andando".

En lo que sí vuelven a coincidir ambos técnicos es en lo complicado de que las lesiones de Nadal le empujen a cambiar su esquema de juego. "Es complicado. Para acortar los puntos, puede mejorar el saque e intentar ir más a la red, pero sin perder de vista lo que es la esencia de su juego. Al fin y al cabo, desde el fondo de la pista Rafa es una máquina y agota física y mentalmente a todos sus rivales", culmina Berasategui. "Espero que no cambie. Si ha de cambiar su forma de jugar que sea como en los últimos años, que solo ha cambiado para ser mejor jugador", concluye Galo Blanco.