La ilusión por la trayectoria trazada esta campaña por la UD Las Palmas de la mano de Sergio Lobera llega a todos los rincones de nuestra sociedad, de tal forma que los forofos amarillos se multiplican por doquier y entre ellos se encuentra el presidente de la patronal grancanaria, Sebastián Grisaleña, quien por momentos saca a relucir el entrenador que lleva dentro, pero que no duda en señalar que “Gran Canaria necesita a la UD en Primera División. Ganaríamos todos”.

Presidente de la Confederación Canaria de Empresarios, Sebastián Grisaleña fue futbolista antes que empresario. Tras pasar por la selección canaria, dio el salto al primer equipo de la UD Las Palmas. Allí, como portero de proyección, se topó con Oregui y Ulacia. Tras pasar por el conjunto amarillo, militó en el CD Tenerife y en el Marítimo de Funchal (Portugal). Tras colgar las botas, fundó Grisaleña SL, una empresa que importa y provee productos de alimentación y bebidas a Canarias.

Usted es el jefe de los empresarios grancanarios y pese a sus múltiples obligaciones por ello sigue siendo muy futbolero y fiel seguidor de la UD Las Palmas.

La UD Las Palmas, como le sucede a todo canario que se precie, es el equipo de mi corazón y por supuesto que soy fiel seguidor.

¿Acude con asiduidad al estadio a ver los partidos?

La verdad es que no voy siempre. Pero porque soy un sufridor, y cuando me cabreo con el equipo dejo de ir un par de partidos, hasta que se me pasa el cabreo y vuelvo de nuevo. Aunque esta temporada la cosa parece que pinta bien distinta.

¿Le gusta el equipo de Lobera?

Sí, la verdad que el equipo ha mejorado y me gusta, pero creo que en casa debemos salir a comernos al rival, a achuchar y nos está pasando todo lo contrario, quizá porque nos afecta la presión ambiental, y esto no debe ser así. En los últimos dos partidos en casa nos han comido, porque salimos a verlas venir. Y somos nosotros los que tenemos que morder.

Aun así, ¿ve al equipo con posibilidades en la lucha por el ascenso a Primera División?

Como hombre que siente los colores de la tierra creo que sería muy bonito que se lograra el ascenso. Va a ser difícil, pero creo que pocas oportunidades como ésta se nos van a presentar.

¿Qué haría falta para lograr el objetivo y subir?

Creo que hay un equipo muy competitivo, pero nos falta un líder en el centro del campo, el hombre de la batuta que saque rendimiento a los buenos delanteros que tenemos en el equipo y que son muy peligrosos. Además, el portero nos está salvando en muchas ocasiones, porque no salimos encima, no salimos a que nos tengan respeto.

O sea, que no los ve entre los que puedan ascender...

No, no quiero decir eso. Es un serio candidato. Además, repito que éste es un momento estratégico para subir y si es directo, porque creo que hay posibilidades, mucho mejor. La pena es que se nos han ido cinco puntos que nos hubiesen puesto ahí arriba y entonces no nos bajaría nadie. La promoción sería una espada de Damocles para todos, pero los jugadores saben perfectamente que están ante la gran ocasión y no van a desaprovecharla.

¿Y cuál es, de todos ellos, el jugador que más le gusta, el mejor futbolista para usted?

Creo que me voy a definir más por el colectivo, porque éste es un auténtico equipazo. Tenemos dos buenos porteros. Barbosa está muy bien y Raúl ha demostrado ser una garantía de futuro. Luego me parece vital la experiencia de Nauzet Alemán. Me encanta, muchísimo, Hernán, porque tiene mucho aplomo, manejo de balón y visión; aunque quizá algo más adelantado rendiría mejor, pero no voy a meterme a entrenador, porque cada uno tiene su alineación. Luego está Thievy, del que creo que su exceso de velocidad, a veces, le juega malas pasadas, porque su capacidad de pensamiento es bastante más lenta. Cuando tenga equilibrio en eso será un jugadorazo. Y también me encanta Vitolo, otro gran jugador que ahora rinde un poco menos porque está mucho más sacrificado en beneficio del equipo.

Los tiene bien escrutados a todos pese a perderse algún que otro partido por sus cabreos...

(Risas) Es que me gusta mucho el equipo, pero todos llevamos un entrenador dentro y habría que hacer veinte mil alineaciones para satisfacernos a todos.

Todos esos que ha nombrado son los ídolos de hoy en día, pero ¿quiénes eran los ídolos de Sebastián Grisaleña en su juventud?

Mire, en la UD Las Palmas y en el fútbol canario siempre hemos tenido muchas y muy buenas referencias, porque de aquí han salido auténticos jugadorazos. Me voy a quedar con Alfonso Silva, al que vi ya de retorno tras su periplo en el Atlético de Madrid. Marcaba las diferencias, no sólo por lo que jugaba, sino por su carácter, de auténtico canarión. Alfonso Silva era un verdadero fuera de serie. Hoy en día, aunque el fútbol tiene más exigencias físicas que antes, sería un crack. Era mi ídolo. Y, por afinidad con mi posición, también Pepín. Un porterazo.

¿Cuándo fue la primera vez que acudió al Estadio Insular a presenciar un partido de la UD?

Casualmente fue un partido contra el Deportivo de La Coruña que, salvo error, ganamos por 5-0. Los chiquillos que estábamos metidos en el fútbol teníamos unos pases y veíamos el partido desde una azotea que estaba junto a la grada curva. Lo recuerdo como si lo estuviese viendo ahora mismo. Y también recuerdo perfectamente como si la viese ahora la lesión de otro crack: Juanito Beltrán. Fue en una jugada con Kubala y él salió peor parado, tanto que a partir de ahí, porque se partió el menisco, ya no fue el mismo jugador y le perdimos para el fútbol, pues, aunque siguió en activo, lo hizo a menor nivel del que tenía. Era un central con muchísima clase.

¿Y cómo llegó usted a militar en la Unión Deportiva Las Palmas? ¿Qué recuerdos tiene de su etapa como futbolista?

Cuando estuve en la UD yo era amateur, pero mis recuerdos están ahí, intactos. Y lo que más recuerdo es que era un equipazo. Aquí salían jugadores hasta de debajo de las piedras, pero pese a su calidad no todos podían llegar a defender la camiseta amarilla, porque los que estaban eran unos fenómenos. La paternidad de todo ese grandioso equipo hay que atribuírsela a Rosendo Hernández. Él sacó a muchísimos buenos jugadores de la cantera, que luego con Dauder ascendieron al equipo. Y de mí, pues decir que jugué algunos amistosos en la Península tras llegar a la UD después de defender dos años la portería de la selección canaria. Pero delante tenía a dos figuras, Oregui y Ulacia, hoy día dos canarios más. A los 20 años me fui a estudiar a Tenerife y allí jugué como profesional en Segunda. Luego me fui a Madeira y estuve siete años y un día [“como en la cárcel”, dice a carcajadas] en el Marítimo de Funchal, donde me retiré

Y se volvió al terruño, pero dejando de lado el fútbol.

Sí, me dediqué a los negocios y con la ayuda de muchos tenemos lo que es la empresa de hoy en día.

¿Y qué estaría dispuesto a hacer por ver a la UD de nuevo en Primera? ¿Cuál es su promesa?

Cuando un equipo tiene un historial como el de la UD, tiene que estar en Primera. Todos los canarios íbamos a ganar muchísimo con ello. Si tuviésemos la suerte de subir no debemos ser un equipo ascensor. Hay que hacer un equipo apañadito, sin endeudarse demasiado, o corremos el riesgo de desaparecer. Que no lo hicimos hace unos años gracias a San Cobo Plana. Hay que agradecérselo públicamente. El ascenso de la UD sería la mejor campaña de la isla de Gran Canaria en el exterior, sería bueno para todos, en especial para la economía de la Isla. Pero con el equipo en Primera tenemos que involucrarnos todos, empezando por las instituciones, para que todos los canarios ganemos. Es importante.

Pero no ha dicho qué haría, qué promete en caso de ascenso a Primera División...

Pues iría caminando a Teror y además lo haría con muchísimo gusto. Todos los canarios tenemos gran devoción a la Virgen del Pino y le pedimos cosas con asiduidad, por lo que todos los que quieran acompañarme y estén dispuestos, para arriba iremos, porque vamos a ascender.