Un ángel llamado Jesé Rodríguez. El salvador viste de rojo. Un tanto del grancanario, en el último minuto, llevó a España a los cuartos de final tras acabar con México (2-1), que tuvo contra las cuerdas al cuadro de Julen Lopetegui durante una eliminatoria llena de veneno .

La selección se encontró con un combinado que nada tuvo que ver con el que transitó por la primera fase, dónde cayó ante equipos como Paraguay y Grecia y tomó a última hora el tren de octavos, como uno de los mejores terceros.

Fue un regalo envenenado el equipo de Almaguer, que sacó de quicio al cuadro de Lopetegui al ponerse por delante en el marcador a los dos minutos. Un jarro de agua fría. Una acción de talento, con un preciso centro desde la derecha de Raúl López, fue aprovechado por Arturo González, que remató de primeras tras ganar la espalda a Manquillo para superar a Daniel Sotres. Campanazo: 0-1.

Nada tuvo que ver España con el de la fase de grupos desde ese momento. Tuvo la posesión, con la autorización de su rival, pero no generó ocasiones. La Tri cortó a la perfección las vías de creación españolas. Y acentuó su control sobre Deulofeu y Jesé, que no fueron capaces de finalizar ninguna acción en la primera mitad.

Fue el equipo mexicano el que pudo alcanzar el descanso con un premio mayor. Espiricueta pudo hacer el segundo a la media hora con un disparo desde la media luna que pegó en el travesaño. A continuación Sotres evitó otro tanto. Desvió un disparo de Corona dentro del área. Fueron los peores momentos de España, que sólo contó en su haber con un tiro de Alcácer, tras un pase de Deulofeu.

Jesé originó la mejor jugada de España al inicio de la segunda mitad. Asistió a Alcácer que, sólo, se topó con el meta Sánchez. Suso Fernández, recuperado de sus problemas físicos, saltó al campo en lugar de Israel. El equipo de Lopetegui acentuó su dominio. Cercó el área de Sánchez. Pero lo hizo sin continuidad y México mantuvo el control y advirtió con serias salidas a la contra. Sotres respondió con una gran parada a una buena jugada del delantero azteca Corona.

Fue en un saque de esquina donde España encontró una solución ofensiva. Derik, en el segundo palo, aprovechó un error defensivo en cadena de México para igualar el choque a un cuarto de hora del cierre definitivo del choque.

El gol sosegó al cuadro de Lopetegui, que se hizo dueño de la situación. Denis Suárez, revulsivo desde el banquillo, remató al palo en pleno acoso español. Richard Sánchez se lució a un disparo de Alcácer. Y en el último minuto, la acción individual de Jesé, llevó a España a cuartos. El isleño se marchó de tres rivales, y el disparo, carente de potencia, se coló por debajo de los brazos de Sánchez. El héroe azteca pasó a convertirse en villano.

Ahora, los pupilos de Lopetegui jugarán sus cartas ante Uruguay, que se deshizo de Nigeria, este sábado. Jesé disparaba la épica. "Nos vimos fuera, estábamos eliminados pero supimos reaccionar", valoró. El ángel rojo es inmortal.